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『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

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『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Adeline el Sáb Dic 14, 2013 5:55 pm

Recuerdo del primer mensaje :






> Puppetmasters: Hemfelt, Angie <
> Puppets: Every single character of this madness <

. . .


Kisaragi Academy o Kisaragi Gakuen, es una escuela localizada en la provincia de Hokkaido, Japón. No es como si fuera reconocida regional, nacional o mucho menos internacionalmente, ya que es un instituto cualquiera, con estudiantes cualquiera.
Sin embargo, bien se sabe que antes de ser construida, hubo una escuela primaria que tenía por nombre Heavenly Host Elementary School. Se rumora con frecuencia que Heavenly Host fue demolida por una serie de hechos terribles de los que fueron testigos sus paredes.
Pero como todo rumor, quizá sean calumnias de la gente, y lo más probable es que sean idioteces que dice la gente. Leyendas urbanas, como las hay en toda comunidad.
Quizá...

. . .

>> CORPSE PARTY: NEW GENERATION - C A P Í T U L O 1 <<
- PARTE 1 - “Sachiko, te lo rogamos” -




Kisaragi Academy – Afueras del instituto - - > Aula 2 – A. [20:36 horas || Viernes, 22 noviembre del 2013]

Así que, finalmente había llegado el día. El día del que los alumnos del 2–A de Kisaragi Academy habían estado haciendo mención durante un par de semanas. Al principio era el plan de unos pocos, pero gradualmente y por razones naturales ¡malditos cotillas! se convirtió en el plan de todo un curso.

Para hacer honores a lo cierto, en mayoría no lo tomaban como un asunto muy importante que digamos, ni con toda la seriedad del mundo, pero era algo que necesitaba planificación al ser ilícito. Como una decisión colectiva, se había decidido que se verían a las afueras del instituto del que todos eran alumnos para entrar a este por medios inusuales, para entonces colearse en su propia aula de clases en horas de la noche de la actual fecha.

Sus objetivos; efectuar un inofensivo ritual propuesto por un chico del alumnado, comer una que otra botana, charlar un rato y quizá contar algunas historias de miedo para más tarde volver a casa y esperar por su tan añorado fin de semana luego de una dura jornada de exámenes.

Sería divertido, “¿Por qué no?”. Se lo tomaban también como un pequeño escape.

Quizá ese no era el propósito general, cada uno tendría su razón del por qué estar ahí, unos sentían curiosidad o aburrimiento, otros sucumbieron a la presión social, unos pocos más ni siquiera sabían de qué iba el asunto y los restantes quizá de veras querían efectuarlo por su  propósito en sí “estar juntos por siempre”, en fin, ya eso estaba marcado individualmente.

Pasado un rato, después de que todos (o casi todos) fueran puntuales con el acuerdo, se podía apreciar que su plan estaba marchando a la perfección, lograron escabullirse por medio de una ventana localizada en la parte posterior de la institución hacia dentro de las instalaciones sin ser vistos, lo cual era un gran logro al ser tantos chicos.




Al llegar a su destino, se dedicaron a arrimar pupitres para hacerse un espacio en el centro del aula, en donde se sentarían en círculo para poder compartir con mayor facilidad. Habían tenido suerte, cuando llegaron, el cielo se encontraba nublado, pero la llovizna no empezó a caer hasta que llegaron adentro.

En el salón sólo podían escucharse las voces de los presentes, uno que otro sonido de ambiente nocturno y por supuesto el sonido de las gotitas de agua chocando contra las ventanas. En cuanto a la iluminación, era escasa ya que era proporcionada por una sola vela puesta en el suelo, justo en el medio del susodicho círculo. Estaban todos, sí, todos milagrosamente habían venido, y estuvieron a tiempo, pero...
No, espera, no todos, faltaba alguien primordial. El primero que propuso todo.

Komatsuzaki Mirai, el joven que había propuesto el ritual con tanto entusiasmo,  y quien debía indicar a sus compañeros lo que debían hacer con exactitud según el artículo que había encontrado en línea, no estaba entre el grupo de jóvenes ¿Dónde demonios estaba, entonces?

¿Ahora qué? Había algo de bullicio, los estudiantes, al ser jóvenes, se impacientaban con facilidad.
__________________________________________________________
Créditos a Adeline y a Jack por la fantástica intro \o


Abadeer, Marceline Devlin
Hayashida, Saneatsu Adeline
Itō, Kikuri Cary Milla
Itō, Mizuki Nanix01
Lane, James Zorra
Mitsukuri, Helena Hemfelt
Nakae, Rintaro Angie
Niiya, Adachi Cutethulhu
Nunotaba, Ruri Angie
Rice, Casper L u c h o
Sonoda, Haruichi L u c h o
Sonoda, Tomoyo Thama
Tatsuya, Kai Bianchi
Yamaoka, Michelle Koga


FallecidosDesaparecidos
Hagiwara, Koi Sarandonga Ichida, Sakura MissNikkiLotte
Komatsuzaki, Mirai Jack Hyata, Kai CROOKED
Taiyou, Nidai Naru Shinzato, Ryo Shikuko 
Kuromuzawa, Yoko Poppie
Yasashi, Yoi Captain

En memoria de Toyotomi Sukey.


________________________________________________


Prologue
Part 1Part 2
Chapter 1 - Mischance
Part 1Part 2Part 3Part 4
Part 5






Quizá después de tantos sucesos inexplicables hayas olvidado lo que has hecho durante el tiempo que llevas en éste lugar. No sería mala idea echarle un vistazo a tu fortuna para recordar aquello que has hecho y que ha podido darte alegrías... o problemas.


Fortuna de Marceline Abadeer
Fortuna de Saneatsu Hayashida
Fortuna de Kikuri Itō
Fortuna de Mizuki Itō
Fortuna de Mirai Komatsuzaki
Fortuna de James Lane
Fortuna de Helena Mitsukuri
Fortuna de Rintaro Nakae
Fortuna de Adachi Niiya
Fortuna de Casper Rice
Fortuna de Haruichi Sonoda
Fortuna de Tomoyo Sonoda
Fortuna de Kai Tatsuya
Fortuna de Michelle Yamaoka



Fecha de la próxima actualización:
28 - O2 - 2O16


Última edición por Zorra el Lun Feb 15, 2016 4:27 pm, editado 13 veces (Razón : EDITADO POR PETICIÓN DE LA NUEVA ROLE MASTER)
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Angie el Vie Ene 01, 2016 6:02 am



— — — ◈ — — —

Silencio. Aislamiento. Tranquilidad. Era lo que envolvía a la joven dentro de esa pequeña sala. Se sentía en paz, sin ningún ruido exterior que pudiera sacarla de su concentración. Dejó caer levemente su  delicado pincel de caligrafía japonesa en uno de sus bolsillos, y examinó la pared en la que acababa de dejar escritas diversas frases que a cualquier persona le parecería algo grotesco y surrealista. Pero ah, humanos. Las personas corrientes, como el 99,9% de los habitantes del planeta, jamás entenderían algo como aquello. Sin contar con los ignorantes que ni si quiera hacen el intento por entender. Por eso… terminan atrapados, y pasadas ciertas horas, muertos.

Su trabajo en esa habitación estaba hecho, así que tan pronto como vio que su impecable escritura quedó fusionada con aquella sucia pared agrietada, abandonó el aula. ¿Podía continuar llamándola aula después de lo que hizo allí? Casi parecía una sala de rituales, pero sin velas. Pero nadie entendería eso jamás.

Cuando abandonó el lugar, la puerta que se cerró tras de sí dejó caer el sello que la protegía, impidiendo el paso a cualquier ente indeseable que intentara cruzar. Aquello ya no servía, por lo que de un pequeño puntapié hizo volar el pequeño papelito hacia uno de los hoyos que había en el suelo, haciendo que se perdiera en la oscuridad.

Sin embargo, aquella tranquilidad que tenía el ambiente fue quebrada por voces. Voces de auxilio. ¿Acaso era otro idiota que se encontraba en peligro? La chica negó con la cabeza un par de veces, dejando escapar un profundo suspiro. Algo olía a quemado. ¿Sería ese ente otra vez? Tal vez era momento de hacer algo por aquél o aquellos pobres pollos sin cabeza que andaban por allí. Así que sin perder mucho más tiempo, comenzó a caminar por el pasillo, aunque un momento… Había un par de chicos rezagados allí, y podía notar cómo de uno de ellos emanaba un aura ligeramente oscura. No transmitía nada bueno, aquello. De todos modos, no lo conocía, podía simplemente dejarlo allí. Pero… había algo en lo que tenía más interés. ¿Qué clase de espíritu sería ese? El chico no estaba moviéndose ni haciendo nada. ¿Se dejaría poseer así como así? Las personas solían ser verdaderamente cobardes. No luchar y dejar que un ente se apoderara de sus sentidos. Realmente no merecía la pena, además era una fuerza débil, no iba a gastar su tiempo con un ente de ese nivel.

Finalmente, tras avanzar a paso ligero por el pasillo, alcanzó el foco de ese olor chamuscado que llegó a su nariz. Una joven desesperada al otro lado del muro de llamas, viendo como un chico iba a terminar abrasado. Se quedó contemplando la escena, a la vez que extrajo de su bolsillo una pequeña libreta con un lápiz de punta bastante desgastada y comenzó a anotar aquello que estaba viendo. Escuchó el diálogo que ambos tuvieron por completo, que realmente no se le podía llamar diálogo a aquello, pero esa desesperación que tenían podía notarse de lejos. Al menos el joven se atrevió a saltar. Tenía agallas, no como el de hacía unos instantes que se iba a dejar matar por un espíritu. Aquello hizo que Ruri tomara la decisión de acercarse al muro de fuego, y echarle un par de gotitas de agua de una botellita que llevaba consigo también, haciendo que las llamas se extinguieran tan pronto el líquido las tocara, haciendo que el chico pudiera cruzar el camino sin una sola quemadura.

Apartad de ahí. ¿No veis lo que está pasando al otro lado? Pft. —Chistó levemente, acercándose al lado de las escaleras, puesto que notó algo proveniente del otro lado. Sí… aquello parecía un festival de fantasmas. Tenía que ver qué estaba pasando, así que terminó al otro lado de la barricada, tratando de ver a través de algún hueco de la pila de escritorios y sillas que privaban el paso. Definitivamente, los espíritus estaban montándose una buena fiesta allí. ¿Por qué todos caían en los mismos trucos? Novatos.
_____
Agradezcan que Haru no terminó siendo barbacoa (??) Pueden interactuar con ella si quieren y preguntarle cositas. Por ahora están a salvo. Por ahora… c:
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Hemfelt el Vie Ene 01, 2016 11:00 am

* * *
Un oscuro pasillo - Delante del abismo
Con: Tomoyo y una innegable aparición
* * *


Si la puerta de la escuela se encontraba completamente cerrada... ¿Habría otra salida? No, debía haberla. No podían quedarse allí atrapadas durante más tiempo. La respiración se agotaba, y un jadeo incesante recorría cada centímetro de su sistema respiratorio. Quería salir lo antes posible. Pero haciendo aquello... tan solo incomodaría a su compañera. Aquella compañera que saltaba a la vista que no quería permanecer con ella, sino tener a alguien más a su lado. Pero no a Helena.

Ni siquiera pudo decir nada cuando se acercaron a aquel abismo. ¿De verdad iban a cruzarlo? Ella... no quería cruzar. No, de hecho quería negarse a la fuerza de voluntad de Tomoyo. Decirle que lo que estaban haciendo no era la opción correcta. ¿Y si caían? ¿Se detendría aquella presión en su pecho?

Podía sentir aún la pesada mirada de Tomoyo. Como si la estuviera juzgando. Claro. ¿Era ella útil allí? No... Solo era un saco tembloroso que sería incapaz de cruzar el abismo por sí sola. Ni siquiera si alguien la estuviera llevando, podría. ¿Podría? Había intentado mantener una conversación con la que establecer su cordura y no dejarse llevar por todo lo que estaba viendo. Grietas aquí y allá. Era imposible pensar con claridad. ¿Acaso estaba pensando siquiera?

Y entonces eso se escuchó.

- Onee-chan... Esa es mi cuerda de saltar... ¿Te la vas a llevar? ¿Por qué no te quedas y juegas conmigo? No deberías juntarte... con personas malas que no saben callarse. Callémoslos juntas. Para siempre... Y luego podremos jugar siempre juntas después. ¿O queréis jugar las dos? ¡Será divertido!

- ¿T-tu cuerda de saltar?- Había caído en ello. Como si se tratara de una trampa mortal de una de aquellas mazmorras antiguas construidas por los aztecas, que aparecían en varias de las novelas que acostumbraba a leer. Y ella, inocente por sí sola, había tomado la cuerda, dejándose llevar por las palabras de su compañera. ¡Menudo error!

- ¡No la tomé! Quiero decir... ¡F-fue sin querer! - ¿Por qué rogaba de aquella manera? ¿Acaso el espíritu iba a dejarla marchar solo porque se disculpara? Ni la ciencia ficción admitiría eso. El problema era que Helena había comenzado a creer en ese tipo de cosas. Sus teorías científicas acababan de ser arrojadas al suelo sin compasión. Aquello no tenía explicación. - ¡P-puedes llevártela de vuelta! ¡No debí tomarla en primer lugar!

- ¡¿Qué estás haciendo?! ¿Te has vuelto loca? - Aquella era la gota que colmaba el vaso. Su compañera encaraba al fantasma como si estuviera en algún tipo de ring de lucha o algo así. ¿Aún seguía en sus cabales? ¿Iban a morir allí las dos solo porque a Tomoyo se le había antojado tener un duelo con aquel fantasma? No, no, no, no, no. Ella no iba a quedarse allí tras ver aquello.

Pero Tomoyo... Ni siquiera la quería a su lado. Saltaba a la vista desde que habían comenzado a caminar juntas por aquellas ruinas desoladas. Ni le dirigía la mirada. Sus palabras eran secas y vagas. No quería a Helena cerca. ¿Y por eso tentaba al fantasma para que acabase con las dos? ¿Prefería morir a permanecer con ella? Si no era eso...

Helena tenía demasiado miedo como para permanecer allí.

- ... - Ni una palabra más salía, incluso si lo intentaba. Apenas escuchó los sonidos a su alrededor. Tan solo lanzó una mirada al abismo que tenían detrás. El fantasma bloqueaba su huída, y se acercaba a ellas más y más. Solo quedaba... cruzar. - ... - De nuevo el silencio. Como si se hubiera quedado muda. Una mirada furtiva hacia Tomoyo bastó para hacer pensar que iba a hacer una locura. Y Helena no quería formar parte de ella.

Un arrebato hizo que se dejara llevar, y tropezándose un par de veces, consiguiendo que uno de aquellos tablones del suelo raspara sus rodillas en cortes leves, corrió hacia el tablón que la misma Tomoyo había decidido usar para cruzar el abismo. Colocándolo con nerviosismo, parecía ser lo suficientemente largo como para cruzar aquel agujero. Cruzando.... Sin mirar abajo. Al fin y al cabo no podría ver el fondo.

Pero hasta que no llegó al otro lado no se dio cuenta de lo que acababa de hacer. Acababa de abandonar a su compañera. Había dejado a su única compañía atrás, a su suerte. Y en aquella oscuridad ya no conseguía verla. Ya solo podía arrepentirse de lo que había hecho. Ni siquiera sabía si ella misma lo había hecho. Era cosa suya... ¿verdad?

No merecía estar allí.


> Abandonar a Tomoyo a su suerte. No deja de quejarse y mandar una y otra vez. Es culpa suya que el fantasma apareciera. ¡Ella no quería tomar nada de aquel lugar!


__________
OFF: El trato brusco de Tomoyo ya la estaba poniendo suficientemente nerviosa, añadir un fantasma solo hizo que Helena explotara (?)
Sorry Tham, por el bien de la emoción y la tensión, y el despair que debo traer a este rol, debo abandonar a Tomoyo~
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por L U C H O el Dom Ene 03, 2016 4:19 pm

#d02020

DIMENSIÓN A
PISO 1

who the fuck are u
- - - - - - - -

A pesar de que Casper esperaba escuchar la voz de su compañero dándole las gracias por ser tan buena persona y bla bla, pero la verdad conforme mas tiempo paso ahí parado esperando mas extraña se torno la atmósfera, se sentía ilogicamente mas pesado y ¿cansado? ¡no entendía el por qué de ese malestar sin contexto!

- Solo son fragmentos de alma perdida que se pierden en un abismo de desesperanza. ¿Buscas a tu amigo? Déjame ayudarte. Tu amigo se encuentra aquí abajo. ¿Ryo? Sí... Solía ser su nombre. Pero no vas a necesitar esa cuerda. Déjame mostrarte un nuevo camino. Hacia lo desconocido. Te veo. Veo más allá de tu sucia alma que no puede esperar a desgarrarse de tu inmundo cuerpo.

Aterrador. No se cruzaba otra palabra por la mente del pelirrojo que pudiese describir la sensación que transmitían aquellas palabras, lentamente dirigió su mirada hasta el sitio donde sentía esa extraña energia (pues solo podía describirlo así, de alguna manera la presencia de aquella mocosa era tan fuerte que sin siquiera mirarla parecía que sabias donde estaba), una mueca de disgusto se mostró en su rostro tan pronto uso su vocecita hizo distintos comentarios sobre verle morir o suicidarse...

y es que... es cierto, Casper no tiene otra salida...
no había esperanza...

> Había algo en aquella voz que impedía poder dejar de escucharla e ignorarla. El chico sintió que aquello era lo correcto, y decidió rodear su cuello con aquella cuerda. Ágilmente, pero decisivamente. Para después arrojarse al foso. Un final fatal."

. . .

what the fuck, no.

A pesar de que la idea de hacerle caso a la niña se cruzo por su cabeza y tomo tal fuerza que por unos segundos quiso golpearse a si mismo por llegar a pensar en quitarse la vida, esa no era la solución a esto ¿¡quien carajos era esa niña!? aunque los deseos de Casper por encararla eran terriblemente grandes aun lo detenía esa extraña sensación que le transmitía, algo muy malo estaba pasando ahí y aquella mocosa no parecía tener ningún problema con encontrarse dentro de un lugar tan peligroso — Honestamente paso, estoy seguro de que tengo que joder a unas personas antes de morirme o si terminare muerto no sera porque quise suicidarme. — Miro una ultima vez el vacío y recogió la cuerda, que se joda su compañero... si es que estaba allí abajo todavía, se había tomado la molestia de detenerse y parecía que siguió el camino mas horrible de un vídeo juego de terror, no podía mentirse así mismo... estaba ciertamente nervioso — ¿donde se supone que estamos? hace menos de media hora estaba en algo que parecía una pijamada de niñas y termine acá... — Por los momentos eso era lo único que deseaba saber y esa niña parecía ser la ¿persona? indicada para preguntar, aunque si seguía con la mierda de que tenia que guindarse del cuello con esa cuerda estaba seguro que buscaría largarse rápido de ahí...

> Había demasiadas preguntas sin respuesta. Hablar con aquel ente parecía la opción más sensata. Casper solo le pregunto donde se encontraban, no se le ocurrió una mejor pregunta para cortar el silencio incomodo.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Bianchi el Dom Ene 03, 2016 10:51 pm


 
[Dimensión C,Piso 2- Dimensión XXX]
~ Sakura-Alone- James y ? ~



*Oh.. por.. todos.. los..santos...*

Me entró algo de asco, al ver los insectos posados sobre Yoi, pobre niño, no pude hacer nada por él.
Mire a sakura, estaba aterrada, es más estaba con los ojos bien abiertos , parecia una estatua, esa masa llena de insecto  no se movían al igual que el niño fantasma, estaban Hipnotizado y concentrado en Yoi, asi que sera mejor alejarnos de ahi, pero silenciosamente, tome la mano de sakura, pretandola confirme, no la soltaria de ninguna manera lleve mi dedo índice a mis labios, haciéndolele un gesto de silencio a sakura, retrocedimos cuidadosamente alejandonos.

 CRACK ~~
*Holy shit... mi pie*

- Onee-chan... siempre dice que hay que... mantener el silencio en los pasillos. "Podríamos alterar... el curso normal de las clases... de otros niños", dijo. Onii-chan, deberías... hacer caso de eso.-


Un escombro cayo, levantando una nube de polvo *No este lugar se va aderrumbar* y asi sucesiamente cayeron mas, jale de Sakura echando a correr -Sakura correee...- exclamé, la salida parecia estar lejos, pero lo que se me hizo mas extraño fue, que no parecia avanzar mucho, incluso las fuerzas estaban en mi contra, mire hacia atras, Solo era cuestion de avanzar mas esquivando los pedazos detechos que caian,sin embargo no conte que sakura se me soltara.
Abri mis ojos como platos, viendo como sakura cai en dirección del niño.

- ¡¡¡¡K-KAI!!!! ¡¡¡¡NOOOOOOOOO!!!!-

No la dejaria sola, trataria de salvarla, mi cuerpo se avalanzo en direccion a ella, estirando mi mano con el intento de alcanzarla, el error fue fatal, un escombro cayo sobre mí, quedando KNOCKOUT.

-Argg..- abri mis ojos, algo adolorido, *¿Que fue lo que sucedio?* lleve una de mis manos a mi cabeza, frotando me y despues visualizar algo de sangre, y entonces recorde *Sakura...Noo* me levante apresurado, aquello me causo algunos mareos, pero me sostuve de las paredes, aunque viendo lo bien este pasillo lucia diferente *¿Donde rayos estaba?* solo esperaba estar cerca de Sakura, yo tuve la culpa de no a verla sostenido como debia, la buscaria, aun asi muriese en el intento, ademas no me perdonaria que muriese como un cobarde, sin haber hallado a mis compañeros, aunque la probabilidad sea poca.
Escuche unos paso acercarse ¿Sera ella? ¿consiguio liberarse? -SAKURA...- y eche a correr en esa dirección.

Y ahi lo encontre, era del Gafotas de James, a pesar que no me cai tan bien,senti un alivio de encontrar a alguien más,pero venia corriendo nose el porque 
-Oye, James...- espera, habia otra persona mas siguiendola... 
~~~
>>  Buscar a Sakura. Había estado con él todo ese tiempo. No podía dejarla sola. Además estaba muy asustada. Y debía... debía estar cerca de allí. En alguna parte de aquel pasillo nuevo que prácticamente parecía desconocido.
~~~~
pd: Me comentaron que estoy n la dimension A - SORPRESA JAMES
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Angie el Lun Ene 04, 2016 7:41 am



Pasillos
{ Kikuri ItoKikuri Ito, Helena Mitsukuri }
— — — ◈ — — —

El rubio alzó la cabeza una vez la chica comenzó a hablar. No parecía encontrarse del todo bien, teniendo en cuenta lo que estaba diciéndole.

¿Brillar…? ¿Saxofones…? Kikuri, no entiendo lo que dices… —Respondió, en un tono de voz bastante bajo, casi como el de la otra chica. No llegaba a susurrar, pero no se sentía con fuerzas como para alzar más la voz. ¿Era necesario, también? Realmente no. Finalmente la joven fijó los ojos en Rin, quedándose en completo silencio. Él tampoco sabía muy bien qué decirle, pues no se encontraba en su mejor momento como para poder animar a alguien, pero sentía que aquello no hacía falta tampoco, puesto que al instante siguiente Kikuri se abalanzó sobre él para abrazarlo. Éste rodeó el cuerpo de la chica con sus brazos, devolviéndole el gesto también. Estaba tan feliz de ver que estaba bien, aunque notó que la otra dejó escapar un quejido de dolor que hizo que se separara con cuidado de ella.

¿Qué tienes? ¿Te he hecho daño? Igual me emocioné… pero realmente necesitaba un abrazo. —Se excusó, puesto que igual sí puso demasiado ímpetu en el abrazo o algo. Sin embargo no pareció ser aquello lo que causó la queja de la joven. Rin abrió los ojos en gesto de sorpresa e impresión al ver la mano de Kikuri, tras explicar casi de carrerilla y con exagerados gestos lo que le había sucedido. A decir verdad no terminó de entender del todo, su cerebro necesitaba un break.

Espera, espera… Poco a poco. —Le indicó, calmadamente, puesto que él ya era lo suficientemente lento para procesar información como para que después de todo lo que le pasó tuviera que entender eso a la primera— … Lo sé… No tengo idea de dónde se encuentren. ¿Papel? ¿Qué papel? —Se quedó pensativo durante un par de segundos, hasta que recordó el trozo de la muñeca que guardó en el bolsillo de su camisa. ¿Se referiría a ese? Realmente no pensaba que eso podía ser algo de lo que preocuparse— ¿Encontraste a James? La enfermería… Estuve allí hace nada. De hecho cuando salí de ahí te vi pasar corriendo por delante. Uh, igual, no creo que sea buena idea buscar algo para tu mano ahí. Estaba todo demasiado podrido y no servirá. —Dudaba en si lo que dijo sería cierto o no, puesto que a pesar del mal estado, igual había algo útil. Pero lo mismo podía colocarle una venda y coger una infección por hongos o algo. No, definitivamente, pensándolo bien, no era una buena idea. De todos modos, la chica pareció animarse rápidamente, puesto que se puso en pie y extendió la mano hacia Rin para que fueran a buscar una salida. El chico sonrió y tomó su mano casi al instante, sin dudarlo.

No tengo idea de hacia dónde ir pero... No, no quiero volver a la enfermería. Avancemos por aquí a ver si encontramos a alguien más o algo para salir. —Dirigió la mirada a la ventana que había justo en la pared en la que Kikuri estuvo apoyada, recordando el gesto que hizo cuando pensó que podía romper una y escapar por allí— Las ventanas no se pueden romper. No sé de qué material estarán hechos los cristales pero… a prueba de bombas, seguro. —Tras aquello, se decidió al final para avanzar por el pasillo, sin separarse mucho de ella. Llegó finalmente hacia una especie de cruce, pero se detuvo justo delante del abismo que separaba el pasillo el edificio en dos partes. No podía ver mucho más allá, pero… Un momento, podía ver un bulto en el suelo. Se detuvo en seco, observando aquello durante unos instantes. No, no parecía ser nada extraño. ¡Era una persona! Rápidamente se acercó allí, sin pensar mucho, tirando del brazo de Kikuri, hasta que finalmente pudo ver de quién se trataba.

¡Helena! —Exclamó tan pronto como pudo identificar esas dos largas coletas, además de la chaqueta que el propio Rin le había prestado cuando se habían visto en el aula antes de que todo el asunto del terremoto sucediera. Se agachó un tanto, colocando ambas manos en los hombros de la chica para hacer que lo mirara— Oh Dios mío. Helena estás bien. Estás bien… —Abrazó a la chica inconscientemente, pero se alegraba un montón de haberla encontrado. Eso hacía… dos de tres. Se sentía verdaderamente afortunado de haber dado con ella también justo ahora. Justo cuando las cosas se habían torcido de aquella manera tan horrible.

¿Qué haces en el suelo, qué te ha pasado? Por favor que no sea nada. —Preguntó rápidamente, puesto que el gesto que la chica mostraba en su rostro no le daba mucha esperanza. Pero estaba allí, del mismo modo que encontró a Kikuri, y eso era más que suficiente. Aún así, necesitaba escuchar alguna palabra de ella. Verdaderamente lo necesitaba.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Cutethulhu el Lun Ene 04, 2016 7:50 am


↽ ↽ ↽ ↽ ↽

ほっといてくれ. . .

· { Barricada en las escaleras } ·
Con Mizuki y Marceline.
↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽

El tosco sonido de cuerpos arremetiendo contra el muro a sus espaldas supuso respuesta suficiente a la exigencia que no tenía lugar alguno en el tono quebradizo de su voz. Mordiendo su propia lengua cerró los ojos ante el impacto, palmas pálidas y dedos ansiosos ruborizándose de rojo al afirmar Adachi su agarre a la barricada, esperando el también su turno de ser castigado por un instante de haberse sentido más grande que su miedo.

(Pelear contra la situación jamás era de ayuda.)


Los segundos se arrastraban hasta parecer eternos a sus nervios, mas escurriéndose alrededor suyo sin que nada percibible ocurriera. Sus piernas clavadas al suelo, no con fuerza que pudiera sentir, el sudor frío rociado por su frente demasiado presente, hasta el punto de punzar cual filos diminutos. El sudor en su frente y la sangre circulando, el latido agitado de su corazón... podía sentirlos fuerte y claro. No tardó en notar que eran lo único que sentía, realmente. Era consciente de su propio cuerpo,


porque no podía mover un sólo músculo.




Entonces alguien lo hizo por él. Cuando quiso tensarse sus brazos se relajaron, sus rodillas se volvieron débiles, su pecho era comprimido. Manos invisibles se cerraron sobre él, yemas gélidas se apoyaron sobre su yugular y lo alzaron del suelo igual que a un juguete— Ah... —eran centímetros apenas, la mitad de sus pies aún alcanzaba a rozar el suelo. Y fue un segundo vuelto años de nuevo hasta que el cosquilleo se transformó en estrangulamiento despacio, sin que él pudiera hacer nada.

G...gh... —las manos de Adachi treparon a su cuello buscando algo que sostener, algo que alejar de sí, la desesperación y la torpeza en sus movimientos creciendo al no encontrarlo.

(Aire.)

Rascó su garganta con fuerza que no tardó en volverlo arañazos, que no tardaron en volverse retorcijos frenéticos por soltarse. Pero todas sus reacciones eran infructicias, demoradas por shock, por un temor distinto al que había estado haciendo peso en sus hombros hasta ahora.

(Duele.)

El temor que acompañaba a la comprensión de que aquella asfixia era real, con sus estremecimientos, con sus palabras que no formaba, con este sueño mórbido que los atrapó a todos— y que no era un sueño realmente. ¿Por qué... estaba pasando esto?


H...ru... —no.

(Por favor.)

I... tō... I... Itō...

¿Así era como iban a morir?




===
OFF: Bueno, no son gritos, pero Adachi está pidiendo la ayuda de Mizuki y Marceline.


#DóndeEstáLP

         
xx xx xx xx xx xx xx xx xx xx xx


This ship will carry our bodies safe to shore:

Don't listen to a word I say, hey.

la vaca cocina:



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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por bread.png el Lun Ene 04, 2016 1:12 pm

#208159

JUNTO A: Kai Tatsuya + Rin, Helena, Kikuri.
i just can't believe a word they say
DIMENSION A * 2 PISO * PASILLO


Ahaha, how funny is to be with these people at this place.
- - - - - - - - - - - - - - -


Sus pasos seguían erráticos en un rumbo al azar, desconocido como todo lo que rodeaba la oscuridad de la construcción, siniestro como las voces que seguían resonando en su mente.  Eran grandes zancadas que no querían detenerse y sin embargo pedían a gritos un descanso de todo lo que había sucedido en el tiempo pasado, de todo lo que parecía seguir a futuro y sin embargo- ¿Tiempo? Parecía detenido entre las paredes, absurdo dada la situación. Lo importante era buscar la salida. Sí. Para eso seguía avanzando..


Oye, James...


Y sin embargo sus pensamientos le habían absorbido en aquel breve instante de soledad, cautivo de su propia mente como única compañía hasta que una voz resonó en los pasillo, haciéndole tropezar. Sus caminar rápido dio un respingo ahí donde las tablas estaban altas. Un golpe. De cara al piso mientras sus manos alcanzaron a ser suficiente puente para evitar un golpe directo en su cuerpo. Una maravilla que no llevara los anteojos puestos, y sin embargo la rabia subió en cólera cuando alzó la mirada, enfadado.

aRE YOU TRYING TO FUCKING KILL M- ... ¿Tatsuya?. El muchacho frunció el ceño, arrugando la nariz en una mueca de desagrado, levantándose del piso por la necesidad de estar en pie una vez más y quizás también, por la vergüenza tintada de rabia que le acompañaba en ese instante. Pero la duda era más fuerte, más importante ahora, dejando de lado al menos por un segundo los deseos de seguir buscando conflicto.

Le miró. Con el mentón en alto y sus ojos entrecerrados en desconfianza << So we are all in this fuckin' gross place, aren't we? >> Apoyando una mano en su cintura mientras con la otra limpiaba su traje, asegurándose que en aquella torpe caída sus lentes no se hubiesen visto afectados (Por algo había puesto las manos, después de todo) y tras comprobar que se encontraban donde antes -En el estuche, junto al papel- se permitió hablar, su voz fría como ignorando lo sucedido hace unos segundos.

Estoy buscando a Marceline y Michelle ¿Las has visto? — Fueron sus palabras, en un trato cordial que nada tenía que ver con el deseo de permanecer al lado del otro en aquel terrible lugar; No se sentía capaz de confiar en personas que jamás antes le habían interesado, no después de intentarlo con Hyata y Nidai-...Ahah. Tenía sangre en la mejilla. Un poco más en su chaqueta y la mano con la cual había protegido su rostro cuando ésta salto desde el cuello del ahora fallecido muchacho.

... — James bajó la cabeza a penas un segundo, pasando saliva en una sensación similar a la ansiedad. Cerró entonces sus puños sobre sí mismos, caminó un par de pasos dejando al otro chico de lentes atrás, y pensó sus palabras antes de hablar, en un tono neutral mucho más bajo que aquel sardónico que acostumbraba —No vayas por ese pasillo, hay... ¿Qué había? Solo era Kai, ¿Verdad? ¿Le podía pedir algo así? Después de todo no eran cercanos. Si era más honesto, le desagradaba bastante.

... Iré escaleras abajo, si tienes información sobre dónde demonios estamos te agradecería que me la dieras. Buscaré una salida, en dirección contraria al menos no hay nada.¿Le intentaba proteger de la chica? No… No tenía tan buenas intenciones, aquello era un simple parafraseo que cubría la verdad; Le aterraba la idea de que encontraran el cadáver de Nidai, mucho más que le inculparan teniendo sus manos manchadas en sangre: Reestructurar sus palabras había sido sin duda la mejor idea, lo más entendible tras lo sucedido y nadie podría luego decir que había mentido, no.

Pero no importaba. Sus pasos siguieron el camino decidido, escaleras a bajo sin ser realmente consciente en caso de que el pelirrojo le siguiera, estando mucho más atento a las voces que ahora se encontraban en el primer piso. Tras el constante crujir de los peldaños, el joven por fin se detuvo —... ¿Nakae?— Murmuró para sí. Sin embargo su vista bien podía fallar entendiendo el caso en el que, hasta el momento seguía sin sus anteojos puestos- I swear to- Se los puso. Ésta vez se obligó a sacarlas del bolsillo de su gabardina, en donde un estuche pequeño las retenía.

Bien, con los anteojos puestos ahora que distinguía las figuras << Hasta acá llegó la Ito tonta, hm >>  No obstante su suerte parecía seguir jugando pasadas cuando en lugar de sus amigas los pasillos le reunían con un grupo con el que mutuamente, se desagradaban —Hey— No tenía más remedio, realmente no tenía caso. —Tendría suerte si vieron a Marceline o Michelle. — Habló finalmente, acercándose sin interés al grupo. No tenía intenciones de causar problemas, tampoco de seguir el camino con ellos, tan solo necesitaba información y se iría por su cuenta, en paz: Desconfiando quizás de cada humano que encontrara ¿Y cómo confiar? Hasta ahora había sido una pésima idea.




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can’t defeat the opponent that lies beyond


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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Devlin el Vie Ene 08, 2016 1:52 pm

••••••••
Maybe I'm the one who's...
Nuts.


Escaleras

I FORGOT WHAT LANDED ME ON YOUR BLACKLIST:

N O M B R E
Marceline [Marcy] Abadeer.

E D A D || O R I E N T A C I Ó N  S E X U A L
17 años, Heterosexual.

P E R S O N A L I D A D
En pocas palabras, es la típica chica que comete bullying contra los demás. No es como si se excediera en ello, no, sólo un par de apodos graciosos, burlas inofensivas y bromas pesadas que, en la mayoría de los casos, tienden a salirse de control. A Marceline le gusta aparentar lo que no es, esconderse del mundo puede ser algo que se tome muy en serio y tal vez por esto quiere que la confundan como alguien malvado.

Quien la conoce, podrá asegurar que es una amante de lo éxito con un sentido del humor inigualable y una extrovertida buscadora de peligros que no descansa hasta encontrar uno de un alto nivel. Si hay algo a lo que ella jamás le temería, es arriesgarse por algo o alguien.

Detesta cuando intentan meterse con las personas que le importan, y, de hecho, una de las razones por las que tiene esos ataques de ira que pueden llegar a ser incontrolables, es porque en su cabeza no hay lugar para soportar la idea de que este bien que fastidien a alguien a quien le tiene un gran cariño; no hay ninguna razón que impida que ella defienda a su círculo de amigos.

Algo que la vista no alcanza a ver, es que esta chica sabe cuando y como guardar un secreto. La verdad es, que respeta lo que la gente comparte con ella y su máxima creencia es que no deberías compartir algo ajeno como si fuera propio. Ella no tendría que estar hablando de la vida de alguien con los demás y esto es algo que ha tenido claro desde muy pequeña.

Cuando a Marceline se le da la oportunidad de componer, no hay nadie quien pueda acaparar su atención más que su música. Se dedica enteramente a hacer lo que más le gusta, expresando en cada nota, acorde y verso aquellos pensamientos y sentimientos que no puede expresar en público, cuidando siempre de que sus equivocaciones no sean muy seguidas, corrigiendo lo que está mal o intentando mejorar el más mínimo detalle... se incrusta con totalidad en su mundo y plasma en una canción lo que una oración sin melodía no puede transmitir, todo esto con la mayor concentración de todas.
D E S C R I P C I Ó N  F Í S I C A
La complexión alta [1,69cm] y delgada [56kg] de Marceline esta recubierta por una piel blanca en exceso y tersa al tacto. El rostro de esta estudiante se compone por unos almendrados ojos color vino —a veces tienden a confundirse con un tono carmesí— rodeados de gruesas pestañas, una respingada nariz y labios finos y pálidos.

En el lado izquierdo de su cuello pueden apreciarse dos lunares que se asemejan a las marcas de una mordedura de vampiro. Dueña de una cabellera azabache prolongada hacia sus tobillos, bastante difícil de mantener si se lo preguntan.

Si hay algo además de su bajo que adore en este mundo, son los delineadores negros; siempre se le verá usando alguno aún si de irse a dormir se trata.

Su vestimenta se basa en prendas de tonos oscuros, (negro, gris plomo, cobre, escarlata, entre otros) y comprenden modelos tales como franelillas pegadas con algunas camisas manga larga holgadas de estampado cuadrille, jeans ajustados y sin falta alguna, botas vaqueras o, exclusivamente Roxy.

H I S T O R I A
Nacida en Filadelfia, Pensilvania (Estados Unidos), dada a luz por una madre que nunca conoció. Su padre Hudson Abadeer, jamás le ha hablado de ella o inventado alguna excusa como razón de su ausencia. Así mismo, el representante mencionado, nunca ha estado desocupado por el trabajo y sufre una terrible adicción a este; no se ha molestado en brindarle atención a su única hija, creando un vinculo hostil entre ambos porque nunca demostró preocuparse por ella con sinceridad.

Sus años en la primaria se basaron en la desaprobación de sus compañeros y en como hicieron de su normal vida, una difícil de sobrellevar. Su único amigo en la infancia fue Kai Tatsuya, que cursó en el mismo instituto que ella la educación básica. La impresión se adueñó de Marceline cuando el se interesó en conocerla y comenzó a entablar conversaciones —cada vez mas agradables— a diario, mostrando una ávida curiosidad por saber mas de su persona. No transcurrió mucho tiempo para que a sus ojos el se viera como una amistad que no cambiaría por nada, Kai era el perfecto incentivo que hacia que pudiera olvidarse de que era el principal y mas inofensivo blanco de los abusivos. Tan rápido como llego a su vida, se fue de ella al mismo ritmo por el motivo de una repentina mudanza al extranjero, dejándola completamente sola, intentando afrontar en vano lo que esas despreciables personas le hacían.

Cuadernos rotos, objetos robados, burlas y humillaciones en público, almuerzos arrebatados... las cosas cliché que cualquier victima del Bullying sufre hicieron que entrara en una depresión que parecía ser infinita. Queriendo combatirla, trató de medicarse con antidepresivos que, según internet, eran ideales para hacer desaparecer tales humores, resultando inútiles en lo que su estado de ánimo de respecta.

A la edad de 15 años encontró su adicción por el rock y se dispuso a someterse a un cambio radical físico e interno. En un corto resumen, fue expulsada de nueve escuelas diferentes debido a esta nueva actitud, siempre alerta para jugarle bromas a cualquiera. Nunca se arrepintió de ello porque, sabía, de todos modos, que esas escuelas con altos rangos que escogía su padre para ella no eran las adecuadas para su nuevo yo. Un sinfín de consecuencias sobre ninguna otra aceptación en otros institutos hizo que su padre se cansara de hacerla razonar y se mudaran a un país con un estricto nivel de educación: Japón.

Marceline supo que este sería un nuevo comienzo y se concentró en los beneficios que su cambio le trajo: se sentía mejor consigo misma y no estaba dispuesta a dejarse intimidar por alguien una vez mas —razón por la que intenta parecer malvada—.

Durante aquellas experiencias, aprendió a tocar la guitarra eléctrica, y más a su preferencia: el bajo. Su actual bajo-hacha lo obtuvo por la compra que hizo en una venta de garaje en su antiguo vecindario. Después de haberle salvado por el estado en que se encontraba, fue para ella como un objeto a añadir a la lista de Cosas que salvas en caso de que haya un terremoto.

Actualmente, esta a gusto en Kisaragi Academy y ha conseguido amistades irreemplazables. Se enorgullece de haber superado aquella etapa de su vida y vive el día a día sin recordar su tormentoso pasado.
G U S T O S || D I S G U S T O S

ⓈⒾ
Las manzanas son su obsesión. Tiene su propio cajón personalizado en la nevera de su casa que tiene un amenazador mensaje para que no se metan con su fruta favorita.
Si tuviera que escoger una banda para sentirse identificada, AC/DC ocuparía el primer puesto. Tiene al menos unas cincuenta camisetas.
Los riesgos o peligros que conducen a su adicción a la adrenalina.
Los french pastries son una delicia para su paladar.
Colecciona plumillas con ilustraciones góticas.
No es de las chicas que se pinten las uñas de a rato, pero si le gusta aplicarse uno que otro esmalte caoba, negro o violeta rojizo de vez en cuando.
ⓃⓄ
Su habitación es un lugar que siempre estará a oscuras debido a su completo odio por la luz solar. A veces usa lentes de sol para ir a la escuela, pero se los quita al entrar al instituto.
Los peces le asquean, pero son el arma perfecta para meter en las mochilas de los demás, así que no tiene de otra que lavarse con tres jabones distintos cuando los toca. Una bomba apestosa única señores.
Las rutinas monótonas no son lo suyo.
Detesta tener que levantarse temprano.
Todo lo que sea rosado le parece vomitable.
Es una olvidadiza de primera y le frustra no poder recordar hechos de suma importancia.
M I E D O S || F O B I A S
Lo que con frecuencia se pregunta es cómo a la mayoría de los humanos pueden parecerle hermosas las mariposas. Estos frágiles insectos que desprenden un asqueroso polvo de sus alas con un insignificante intento de protegerse y que de cerca son tan aterradores y horripilantes que no aguantaría ni cinco segundos con la mirada fija en ellos, son los protagonistas de todas y cada una de sus pesadillas. Marceline no sabe como explicarse esto, pero tiene mas que claro su fobia (motefobia o lepidopterofobia) hacia estas criaturas.

Si hay algo que odie mas que estar con mala compañía, es estar por su cuenta en un momento crítico o no estar para alguien que se encuentre en dicha situación. No se considera valiente si no hay alguien a quien pueda proteger.

Cuando su mal humor sobrepasa de estar en un nivel aceptable, teme descargarse demasiado con la persona que este cerca de ella. Para que esto no suceda, retiene todo lo que quiere decir que sabe que podría hacer que rompa el lazo con el individuo. No quiere, por ningún motivo, herir a sus seres queridos.

E X T R A S
Se ejercita únicamente para liberar estrés o rabia acumulada.
Su promedio no es de notas excelentes, pero sí de notas que ha sacado honestamente.
Toca un bajo-hacha que lleva a casi todos los lugares que va y detesta cuando le preguntan cual es el vicio que tiene con el instrumento.
¿Quieres regalarle algo en su cumpleaños pero no sabes que exactamente? Si es rojo o negro, ten por seguro que la harás feliz.
No se le dificulta en absoluto el japonés, pero a pesar de esto, prefiere componer y comunicarse con su idioma natal (inglés).
El mantenimiento de su cabello requiere de dinero para al menos una docena de productos y de una o media hora de atención por día. Esta es una tarea que no puede evitar fastidiarle, pero lo hace porque si tuviera que escoger algo que le puede gustar de sí misma, una de esas cosas sería su cabello.
Su opción de tocar algún otro instrumento seria el banjolele.
Limpiar para ella es patearlo todo debajo de la cama y esperar a ver si algún día le nacen las ganas de arreglar su desastre.
Ha tomado muchas clases de autodefensa, por lo que es bastante buena cuando se trata de pelear cuerpo a cuerpo con alguien. Practica semanalmente para cerciorarse de que no se le han olvidado sus tácticas.
Ha sido contratada (unas siete veces, al menos) para cantar en una que otra fiesta de críos. Vergonzoso sin dudar, pero la paga es incomparable.
R E L A C I O N E S
¿Con quien frecuenta?

J A M E S  L A N E
Su confidente en todo el sentido de la palabra y principal compañero a la hora de molestar a los demás. Adora irritarlo con temas de fantasmas y es la primera persona a la que busca con la vista en una reunión de amigos. Si James no está, no le interesa estar allí. Se ha apegado mucho a el y algunas veces suelen componer canciones improvisadas para terminar en ataques de risas.

M I C H E L L E  Y A M A O K A
Se divierte molestándola ya que es una de las únicas amigas de James. Piensa que es una niña mimada que necesita que le den una lección y sin embargo, no puede evitar llevarse bien con ella. El dúo del terror.

C A S P E R  R I C E
Tiene entablada una solida amistad con este chico. Es su segundo y último amigo de mas confianza. Siempre aprovecha para tratar de unirlo a el y a James solo para cabrearlos un poco y reírse al ver tal escena.

¿Personas que le agradan?

S A N E A T S U  H A Y A S H I D A
Tiene una estable amistad con el y cuando la oportunidad se presenta, inicia conversaciones casuales. Fue una vez a su casa por un proyecto que tenían que hacer juntos y terminó enamorada de tres pequeñines rubios, hermanos de Atsu. A dichos niños les cantó por toda una tarde y olvidó la actividad en pareja que tenia que terminar con el blondo, dejándole, sin darse cuenta, todo el trabajo a el.

R Y O  S H I N Z A T O
Puede decir con plenitud que es una de las únicas personas que se dan cuenta quien realmente es y eso no le molesta. Es un gran chico y, aunque no lo conoce demasiado, tiene semejantes gustos musicales con él.

¿Compañeros de clase?

R I N T A R O  N A K A E
No le simpatiza ni un poco. Le molesta la manera en la que pasar de mujer en mujer se ha convertido en su rutina del día. Cuando lo ve, pone apropósito una mueca, simulando que algo a su alrededor huele mal.

A D A C H I  N I I Y A
Suele llamarlo Zombie face por su humor tan predecible. Es insistente haciéndole bromas y le causa gracia cuando se enoja, no es como si el fuera alguien que demostrara muchas emociones al público, pero vamos, es tentador de fastidiar.

H A R U I C H I  S O N O D A
Tiene severas sospechas de que puede ser un drogadicto, por ello, como resultado posee hiperactividad. No se fía mucho de su carisma actuado y le frustra que sea casi imposible molestarle porque por desgracia el no se toma sus bromas en serio.

K A I  T A T S U Y A
Se ha vuelto a reencontrar con el en Kisaragi Academy, pero, debido a sus cambios propios, no ha vuelto a surgir la misma conexión de amistad pasada. Cree muy poco probable perdonarle el haberla abandonado. A pesar de que lo molesta llamándolo Bajareque Gamer, trata de no sacarle mucha plática y es algo indiferente a su cercanía.

••••••••

Zombie Face me contemplaba con un semblante incrédulo de que fuera yo quien acudiera a su llamado de ayuda junto con la Itō. Menuda combinación. Me observaba en un silencio tajante y en los breves segundos que me miró, sus ojos delataban lo desesperado que estaba, demostrándome que dicha sensación en él casi sobrepasaba al punto de quiebre.

¿¡Qué quieres!? — Reaccioné con un pequeño sobresalto ante el asombro de recibir un grito no muy amable de parte del chico en apuros. Esperaría esta clase de respuesta de él en cualquier situación menos en la que nos encontrábamos ahora mismo.

Una distorsionada voz se convierte en la responsable de que desvíe mi atención del azabache hacia barricada conformada por pupitres y mesas en alto estado de deterioro y oxidación, ayudándome a verificar con certeza de que dicha voz –cuyo dueño no parecía ser en absoluto uno humano– provenía de lo que estuviera detrás de la misma, haciendo esto que me preguntara si lo dicho por el megane atormentado iba dirigido a eso o a mí. Hice el intento de descifrar las palabras que pronunciaba aquella cosa, mas me fue imposible hallarle un claro significado.

Devolví la vista al chico por quien me había dirigido aquí y todo lo que ocurrió después pasó demasiado rápido como para tener tiempo de escoger la mejor de las acciones que pudiera ser beneficiosa en estos momentos. Mis ojos se abrieron más de la cuenta por la impresión y el espanto, mientras que el pánico se mezclaba con mi sangre al mismo ritmo que transcurrían los sucesos: tan veloz que me impedía estar en calma. Me ordené a mi misma correr con todas mis fuerzas hacia el Adachi suspendido por el aire con la expresión desecha del terror.

Fue entonces, cuando al soltar la mano de Mizuki, sentí la desfigurada voz a pocos centímetros de mi oído izquierdo:  

— ¿A dÓnDe cR e es qUe vassS? — Mi sistema procesó sus palabras y fui víctima de un violento escalofrío. Demasiado cerca. Mis pies dejaron de tocar el suelo por un instante y a su vez mis pulmones se quedaron sin aire. Inhalé en un tenue alarido deforme que poco se escuchó, alarmada por conseguir, sin éxito, lograr respirar. Aquello que mantenía mi cuerpo en el aire, me lanzó con una fuerza brutal hacia la barricada. El impacto fue inmediato y la parte izquierda de mi cuerpo sufrió el golpe seco, logrando que se acentuara un agudo dolor en mi sien por sentir el roce forzado del metal rasgado. La voz de Mizuki se escuchó lejana y todo se volvió negro por segunda vez en esa noche.
Minutos después.

Empezaba a recobrar el conocimiento de nuevo. Una vez fui consciente de los sonidos a mí alrededor, sabía que no habían pasado si no pocos minutos de lo anterior acontecido, por lo que me forcé a despertar más rápido, ganándome un insoportable dolor de cabeza que me hizo fruncir el ceño de lo pesado que se sintió.

Si no corres... perderemos el partido... ¡NO LO ENTIENDES!  Onii-chan sí me entiende, pero no lo encuentro por ningún lado. Podemos... jugar hasta que... llegue... — La misma voz. ¿A qué se refiere? Como acción inmediata, mi cuerpo comenzó a temblar e hice un esfuerzo sobrehumano para abrir los ojos, alcanzando apenas vislumbrar figuras borrosas y paredes que parecían cerrarse.

A-ayuda — Lo quebrada que sonó Mizuki al pedir que la socorrieran tuvo como efecto que mis sentidos se espabilaran más, esta vez enfocando mi vista en la escena pese al terrible mareo que me carcomía.

I... tō... I... Itō... — El pelinegro también se encontraba en un apuro y más grande que en el que se había metido inicialmente. Algo estaba haciendo presión sobre su cuello, ya que aun cuando mi mundo parecía tambalearse, veía como sus manos se movían con prisa al querer liberarse de algo que emitía una leve luz roja. Pedía ayuda a la única compañera que pensaba estaba consciente.

El ambiente se sintió más frió cuando una segunda voz desconocida habló:

Onee-chan, eres muy guapa. ¿Te lo han dicho antes? ¡Por eso quería... invitarte a jugar! ¡Jugamos baseball! Si... lo haces... ¡te devolveré esto! Aunque también puedes... quedarte... para siempre... con nosotros... — Ignorando completamente mi presencia, la cosa se apoderó del trozo de papel de Mizuki al arrancarlo de sus manos con apuro. Le había invitado a que jugaran aparte de halagarla, lo que hizo que arqueara una ceja al sentirme excluida y tenía que admitir algo humillada en aquel sitio. Eso es. Esto es lo que necesito ahora mismo. Ser invisible.

D-devuélvemelo — Su ruego fue débil y pensé en que mi trozo de papel seguía a salvo. ¿Por qué le da tanta importancia a eso...? ¿Acaso sabe algo que yo desconozco?

Despegué mi torso del suelo con dificultad, terminando con la respiración acelerada y la frente perlada en sudor.

Ayúdame Marceline.... mi muñeca... por favor... no se que hacer... y Adachi... — Las lágrimas no tardaron en correr por sus mejillas —  Y mi hermana... y el fuego... el fantasma tiene mi papel... por favor — Ambos me necesitaban. No podía ponerme a escoger como si una vida valiera más que la otra. No frecuentaba con ninguno pero ahora mismo eran mi compañía y estaban en peligro. Y por alguna razón yo era la que estaba a salvo entre los dos. Hora de actuar.

Busqué a mi alrededor cualquier cosa que sirviera de distracción, encontrándome sorpresivamente con sobres que parecían ser los amuletos de la suerte que vendían en los templos. Esos que la gente creía transformarían sus vidas y haría que les lloviese dinero, amor, salud y demás cosas del cielo. Esto no servirá... Busqué como si fuera a encontrar lo que nos salvaría y entonces uno resaltó más que los demás. Uno que ponía Alejar a todo mal.

Quise quitar el exceso de sudor de mi frente con el dorso de mi mano derecha, sorprendiéndome por el manchón de sangre que cubría parte de mi piel al acabar de hacerlo. Supuse que me había lastimado el pómulo ya que el dolor volvió a hacer acto de presencia y me hizo sisear con ligereza por la sensación.

No creía en estas cosas, pero así como James no creía en los fantasmas y existían, algo de verdad tenía que tener esto. Recordarlo a el solo hizo que los ojos se me escocieran ante lo que iba a hacer. Iba a poner mi vida en juego por estas dos personas a quienes de seguro no les importaba. Voy a hacerlo.

Tomé el amuleto y me levanté con los ojos llorosos, rogando salir viva de esto para poder despedirme de a quienes sí les importaba. Michelle, Casper, James, lo siento si no llego a tiempo...

¡Hey! — Miré con asco a ambas entidades y con una sonrisa de superioridad — ¿Qué hay de mi? Yo también quiero jugar — Corrí lo más rápido que mis piernas me lo permitieron, estaba aturdida por el golpe y sabía no duraría mucho tiempo en pie con el mareo que aun no partía. Corrí al pie de las escaleras, esperando que ambos fantasmas me siguieran o por lo menos se distrajeran, estirando el brazo con el amuleto al llegar para ver qué efecto tenía sobre ellos.

Por favor, funciona...
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Hemfelt el Sáb Ene 09, 2016 4:14 pm



PEQUEÑO RECORDATORIO TRAS LA ACTUALIZACIÓN 5
Spoiler:
- Al final de cada apartado de cada personaje, se deberán elegir una serie de opciones o choices. Todo lo que sea escogido tendrá consecuencias, buenas o malas. Al final de cada actualización se dispondrá de un resumen de las elecciones de cada personaje en el apartado "Fortuna".

- Las actualizaciones, excepto en casos especiales, se darán cada dos semanas. El uso de mini-actualizaciones en caso de eventos especiales o bajo necesidad de intervención directa puede ocurrir en cualquier momento, aunque se buscará dar suficiente tiempo entre cada post necesario.

- En caso de no participar en una de las actualizaciones, el personaje parado entrará en estado "autopilot", lo que significa que su elección de la actualización será elegida al azar mediante un sistema randomizer. Para evitar esto, si resulta algún incidente o razón por la que no se puede postear, enviar un MP a Angie o a mí, o bien ponerse en contacto con alguno de los dos y su personaje será tratado como pequeña excepción a la norma.

PEQUEÑO EXTRA DE LA ACTUALIZACIÓN 5.1
Como recordatorio, cuando los personajes se encuentran agrupados en pequeños grupos, se recomienda encarecidamente interactuar con los que se tiene alrededor. No importa el tipo de interacción que se dé. Muchas veces conseguir apoyo de los demás puede conllevar que tu personaje pueda recibir ayuda en un momento crítico. No seas tímido: Inicia una conversación, salva una vida.

Para ello, mediante el sistema de choices, se anima a reforzar la unidad del grupo. No siempre ocurrirá de la misma forma, pero por regla general quedarse en solitario sin haber tenido interacción con nadie, conllevará mayores riesgos para la fortuna de tu personaje.
 






DIMENSIÓN A
PISO 1PISO 2
Ito, Kikuri
Lane, James
Mitsukuri, Helena
Nakae, Rintaro
Rice, Casper
Sonoda, Tomoyo
Tatsuya, Kai



Kikuri I
Demasiado miedo había surcado ya cada uno de sus sentidos como una hoja invisible que nunca se detenía. Aquello no era como todas esas películas de terror, ni como esos videojuegos de acción thriller. Aquello era real, tan real como aquella herida que la propia Kikuri se había hecho al bajar por aquellas escaleras. ¡Y dolía también de forma bastante real! Si bien podía pensar con mayor claridad que unos minutos atrás, cuando se hallaba sola en aquel paraíso cinematográfico tan real como para perder la palabra paraíso de su concepto, aún recordaba con cierto recelo aquellas imágenes que había visto previamente.

¿Debía contárselo a los demás? ¿La creerían? ¿La tomarían por loca? ¿Quién creería en los fantasmas? Pero aquellos dibujos... No, basta. Se habían reunido allí bastantes personas, finalmente. Bien todo el mundo parecía haberse perdido, tenían en sus rostros gestos muy similares al de la propia chica. Aquellas... visiones volvían inconscientemente a su mente, incluso si intentaba mantener la calma, tanto que hasta la hacían verse bastante patosa, justo allí, delante de Rin.

Pero... No estaba viendo cosas. Tan solo estaba allí, junto a los demás. Tampoco podría decirse que hablando animadamente... Pero estaba con más personas. Algo cálido si se comparaba con el resto. Y algo los estaba animando a investigar a su alrededor, aprovechando que ahora todo estaba más tranquilo.

- ♫ ¿Dónde están mis ojos, Onee-chan? ¿Te los has llevado? ¡Tráelos, tráelos! Te los daré como regalo... ♫
- ♫ ¿Quieres escuchar más? No te hagas de rogar. Haremos que esto acabe... Haremos que esto acabe ya... ♫

Pero algo no iba bien... ¿Por qué de nuevo? Estaba viendo los mismos dibujos de las paredes. Allí, junto a ellos. Dibujos siniestros pero infantiles, como hechos por niños que han pasado a mejor vida y no tenían nada mejor que hacer que molestarla a ella. Además... casi podía escuchar ya las voces de aquellos niños. Solo que no las entendía. Era extraño. Pero se iban haciendo más claras.




> Disimular delante de sus compañeros. ¡La tomarían por loca! Y ella no estaba escuchando nada como eso, ni viendo aquellos dibujos en las paredes. Todo estaba normal, exceptuando que estaban encerrados allí. Pero pronto...

> Entrar en pánico y alertar a las personas que estaban cerca de ella. Aquello solo eran malos augurios. Terribles pesadillas pero... Algo grande estaba por venir. Permanecer alerta era indudable y la mejor opción.

> Ignorar por completo los cánticos, pero investigar los dibujos de las paredes. Por algún motivo la estaban siguiendo. Pero no iba a dejarse intimidar por unos niños, ¿verdad?



James Lane
¿Qué era aquello? ¿Una reunión de amigos? Ya les gustaría a muchos... incluso a él mismo. Pero podía respirar con calma de nuevo, sabiendo que había de nuevo personas junto a él. Personas cuerdas, cabía decir, que no se ponían los zapatos de una muerta a la mínima de cambio. Dejar a su compañera atrás había sido la idea más sensata en mucho tiempo y, a pesar de la arrogancia con que intentaba mantener aquel asunto bajo control, no estaba siendo fácil.

A pesar de todo, seguía buscando a Marceline y a Michelle, pero no las había visto por ninguna parte. Nadie a su alrededor parecía tener la respuesta, o bien estaban todos demasiado confundidos como para pensar con claridad. Y eso que no habían visto una bailarina de la muerte.

No le importaba la gente. Y mucho menos en ese momento. La confianza ya era cosa del pasado. Y lo más importante en ese instante era salir de aquel lugar. Con o sin sus compañeros de clase. ¿Se estaba volviendo más solitario ahora? ¿Era una buena idea en aquel desamparado laberinto de pasillos de madera? Hasta que...

- Onii-chan... La has visto, ¿verdad? Sé que la has visto. Ella era... Yo la quería. Tanto que haría cualquier cosa por ella. Incluso... morir. Eso hice, y fracasé... Pero verte así me hace pensar, Onii-chan. Lo que haces no está bien. Debes evitar... la puerta roja. Tras ella... solo se ocultan errores del pasado que nunca debimos ver. La niña del vestido rojo lo sabe... La llave... la tienes en tu bolsillo. Pero quiero que la tires. Hazme caso, Onii-chan. No puede ser bueno...

Y tal y como aquel... ser parecía decir, el chico poseía una llave, que ni siquiera sabía de dónde había salido. Mientras tanto, los demás parecían permanecer allí, hablando como si nada. Y él tenía aquel pellizco de información casi fundamental. Interesante.


> Compartir su descubrimiento con sus compañeros. Podían ser unos ruidosos e inútiles, pero había que reconocer que su situación era crítica. Debían trabajar juntos.

> Ignorar al fantasma y su estúpida advertencia, además de arrojar la llave lejos de allí. Saldría de allí por su propio pie, sin que nadie más lo ayudara. Tan solo necesitaba sus manos y sus pies. Y aún los tenía.

> Ocultar la información a sus compañeros y guardarse la llave para sí. Quizá hasta se plantearía lo de visitar aquella puerta. Seguro que intentaban ocultar la invitación haciéndolo ver como advertencia. Podría trabajar con los demás... por ahora. No quería quedarse allí dentro tampoco.



Helena Mitsukuri
Si bien el camino que había recorrido había sido más o menos seguro hasta el momento, las dudas comenzaron a recorrer cada centímetro de la piel de la chica. Había dejado a su compañera atrás, sin ningún tipo de piedad, y la oscuridad era lo único que podía verse al otro lado del abismo. Ni una sola voz se escuchaba desde allí. Pero había quedado a merced por completo de aquel espíritu y sus endiabladas palabras de amenaza. ¿Acabar con su compañera? Esas habían sido las sugerencias del fantasma y... de algún modo era así como había terminado finalmente, bien llevada por el destino o por su propia desesperación.

Si bien su suerte no parecía haber cambiado, disponía de compañía. Unos pocos estudiantes más, como si el propio azar quisiera reunirlos justamente allí. Aunque más que velar por su seguridad, más bien había conseguido, de alguna forma, traer consigo más desgracias. ¿Estarían seguros allí con ella? ¿Podría asegurar algo como aquello?

Levantar el rostro no le serviría de mucho, incluso si con ella esperarían caras conocidas. Para sorpresa de todos los que estaban allí en aquel momento, tanto como Rin, Kikuri, James y Kai. De permanecer en absoluta soledad hasta alcanzar el punto de tener toda una multitud alrededor. Inclinada como estaba, con la mirada puesta sobre el agrietado y polvoriento suelo de madera, localizó algo en el suelo, o más bien tanteó y notó su presencia. Una silenciosa pero siniestra horquilla para el pelo, de color negro y tonos azulados. Había cometido el error una vez ya. ¿Pero podía volver a evitarlo? Tomar algo de aquel suelo maldito, incluso si pudiera llegar a ayudar contra su propia ansiedad, no le había traído más que mala fortuna.



> Tomar la horquilla del suelo. Había un presentimiento. Algo que le decía que hacerlo estaba bien. Un objeto clave de aquel mundo envuelto en tinieblas, o bien una clave para sí misma. Como si el objeto la estuviera llamando...

> Depender de sus compañeros. Dejarse llevar por apoyo moral es lo único que le quedaba. No podía pensar. Solo necesitaba estar con alguien más, incluso si tenía que intentar ocultar todo el miedo que estaba pasando, o dar una mala imagen de sí misma.

> Dar fin a su propia seguridad era endeble y frágil. Había dejado a su compañera atrás, traicionándola... Y matándola. Acercarse a los demás supondría un final fatal para ellos también. Arrojarse al foso que acababa de cruzar, y dejar de poner a sus compañeros en peligro sería la mejor idea que le pasaba por la cabeza en aquel momento.



Rintaro Nakae
Intentar dejar atrás todos esos malos recuerdos no era fácil, incluso para alguien como Rin, que siempre solía ser despreocupado y alegre. Ver las caras de sus compañeros de clase no le traía sino el mismo sabor que llevaba consigo lo que parecían ser horas. ¿Cuánto tiempo habían estado allí? No podía saberlo. La atmósfera era inquietante, probablemente para todos. ¿Los demás habrían pasado por lo mismo que él?

Había algo... inquietante en todo aquello que estaba pasando. Y eran aquellos extraños dibujos de la pared. Tan solo su compañera Kikuri parecía haberse percatado de ellos. Desde luego, no estaban allí hacía un segundo, pero ahora lo estaban. ¿No iban a dejar de ver cosas extrañas una y otra vez? ¿Era lo único que podía vislumbrarse en el estrecho pasillo? Helena proveniente del otro extremo, a través de un fino tablón bajo el cual solo un abismo los esperaba. En aquel pasillo se habían reunido unos pocos de todos los alumnos que habían entrado, después de tanta soledad. ¿Suerte? O más bien...

Quitando todo aquello, el chico pudo ver una pequeña luz azulada. ¿Otro de esos fantasmas? No, aquella vez era definitivamente diferente. En otro tono. Azulado cálido y atrayente, si se podía decir algo como eso de un color. Como de una ferviente llama de una fogata, pero a la vez dulce y acogedora. ¿Además le pareció ver a alguien junto a aquella luz? ¿Podría ser una antorcha? ¿O una vela? Casi había parecido... una figura femenina...


> Comprobar la luz que hay más adelante, al fondo del pasillo. Era posible que alguien más se encontrara allí. ¿Ayuda, quizá? ¿Un enemigo? No podría saberlo realmente hasta que se acercara. Ir con todos hacia allá.

> Asegurarse de que los compañeros con los que acababa de encontrarse... se encontraban bien, propiamente dicho. Entre todos podrían ver de qué iba todo aquello de los dibujos.

> Los demás no parecían encontrarse en las mejores condiciones. Investigar solo por su cuenta un momento no haría daño a nadie. Sería tan solo un minuto, y regresaría después con algo de información.



Casper Rice
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Tomoyo Sonoda
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Kai Tatsuya
Su separación de Sakura había sido dolorosa en gran medida. ¿Debía compartir con los demás su gran pérdida ahora que se encontraban todos reunidos en aquel oscuro pasillo? También era su compañera, sí. Pero quizá no era lo mejor decirle a los demás que ella... estaba en paradero desconocido. ¿Cómo se había resquebrajado la escuela de aquella forma? ¿Y cómo es que nadie parecía haberse enterado? Incluso podría llegar a obsesionarse con el tema. No es como si fuera a escuchar su voz en ningún momento o algo parecido. Porque... no estaba muerta. ¿Ver...dad?

Entonces se dio cuenta de que había algo... con lo que no contaba. Un mal augurio que no traía consigo sino el peor de los presentimientos. Tan solo tanteó dentro de uno de sus bolsillos, por pura casualidad, para localizar un pedazo de muñeca de papel. El objeto que probablemente era el causante de que hubieran acabado allí en primer lugar. Y sí, se sentía con seguridad por tener aún el suyo consigo... Pero ese trocito de muñeca no era el suyo. ¿Qué significaba todo aquello? ¿Se había golpeado en la cabeza y no recordaba que alguien se lo hubiera dado?

¿Por qué él tenía algo como aquello? Ese presentimiento... Aquello no era de Sakura, ¿verdad? Vale, no eran más que prejuicios. Pero sentía que algo malo ocurriría si se deshacían de aquel papelito. Esa inquietud recorrió su cuerpo, de la misma forma que un escalofrío. ¿Debía decirles a los demás? ¿Qué pensarían de él, ahora que finalmente se habían reunido? Parecían estar más pendientes de otros asuntos, pero él... ¿Qué debía hacer?


> Compartir con los demás su presentimiento. Era Sakura de quién hablaban. Tenía que asegurarse de que se encontraba a salvo. Por encima de cualquier otra cosa.

> Callarse y simplemente seguir la corriente a los demás con lo que estaban haciendo. Pensarían que era un asesino. ¡Él no había matado a Sakura! Tan solo tenía aquel papelito por casualidad...

> Deshacerse del papel lo antes posible. De todas formas Sakura no tenía salvación ya. Y había cosas más importantes de las que preocuparse. Salir de allí, y tener en cuenta lo que los demás estaban intentando... ¿buscar?


Mapa del Piso 1



DIMENSIÓN B
PISO 1PISO 2
Hayashida, SaneatsuAbadeer, Marceline
Komatsuzaki, MiraiIto, Mizuki
Nunotaba, RuriNiiya, Adachi
Sonoda, Haruichi
Yamaoka, Michelle



Saneatsu Hayashida
Gritos. Gritos y más gritos era lo único que podía escuchar Saneatsu en su cabeza. No… ¿Realmente era dentro de su cabeza? Podía escuchar cómo esos alaridos resonaban por las oscuras paredes que los rodeaban, tanto a él como… ¿A Mirai? Seguía ahí con él. No se había movido en absoluto. ¿Siempre tenía que seguirlo a todas partes? Tal vez era verdad lo que decía todo el mundo de él. Michelle se había ido, y ahora estaban allí, ellos dos solos. Ni si quiera se había percatado de que alguien más había pasado cerca de ambos hacía unos instantes.

Mírale… Tan inocente, tan puro. Tan estúpido. —Algo hablaba dentro de él. ¿Era su voz interior? Claramente se estaba refiriendo al chico que tenía delante— Ya sabes lo que dicen, los que van de mosquitas muertas son los peores. Ni si quiera se ha dignado a hablarte desde que has llegado. ¿Vas a continuar llamándolo amigo? ¡Pffft! ¡HahAhHAhAhah! —Aquella voz, que sonaba de forma parecida… no, idéntica, a su propia voz, comenzó a reírse de forma estridente, provocando que su cabeza comenzara a dolerle de tal manera que sintiera la necesidad de golpearse contra la pared.

¿A qué esperas? Sabes perfectamente que eso no es más que fachada, Hayashida. Él tuvo la idea de hacer ese ritual satánico, y ahora estás aquí atrapado. ¿Sigues pensando que merece la pena? No seas idiota. —Sin que el propio Saneatsu pudiera darse cuenta, éste se encontraba encima de su compañero, oprimiéndole el cuello con cierta fuerza. Incluso podía escuchar sus quejidos— Ha estado engañando a todos todo el tiempo, acábale ahora que puedes.

Aquella voz no dejaba de decirle lo que tenía que hacer, y sin embargo él no podía hacer más que callar y obedecer. Sí… esa voz tenía razón. Siempre tenía razón. ¿Conciencia, la llamaban? Debía… debía acabar con él. ¡Por su culpa podría llegar a morir! … No… Algo hizo que el chico se detuviera, disminuyendo la fuerza con la que estaba sujetando a Mirai. Cuándo… ¿Cuándo te habías convertido en esto, Saneatsu? ¡Él era tu amigo! Pero aquella voz… decía cosas tan ciertas…



> Matar a Mirai. ¿Para qué dejarle vivo? Todos iban a morir después de terminar en ese lugar. Pero siempre era buena idea hacer sufrir un poco a aquellos que nos obligaban a sufrir. Pudiendo morir en paz en cualquier lado, Mirai tuvo que arrastrarnos a todos aquí.

> Terminar con la vida de Mirai. Ya estaba bien eso de pagar justos por pecadores. ¡Todo era su culpa! Y ahora más que nunca podía expresárselo con el bonito gesto de quitarle la vida.

> Poner fin al sufrimiento de Mirai. Ya había ejercido suficiente fuerza en su cuello, ya le había torturado lo suficiente. ¿Por qué no matarlo ya? No iba a ofrecer más diversión. Si es que era demasiado aburrido, mejor enviarlo al otro barrio ya.











> ¿Crees que es el final? Tal vez aún puedas hacer algo.


Mirai Komatsuzaki
Como buen amigo que era, selectivamente al parecer, decidió quedarse junto a su compañero, Saneatsu. ¿Habría sido su mejor decisión? Dejó a Michelle ir sola por esos pasillos, dejándola a merced de cualquier ser que rondara esa oscura escuela. Oh, pero qué más daba, ya habría tiempo de arrepentirse más tarde… o tal vez no. Porque tan pronto como se despistó, algo lo había empujado al suelo, oprimiendo con fuerza su cuello, impidiendo la entrada de aire a sus pulmones.

Cuando abrió los ojos tras la impresión producida por el brusco movimiento, pudo ver que quien estaba tratando de asesinarlo en ese momento era… ¡¿Saneatsu?! ¿Por qué iba a matarlo? ¡Era su amigo! Pero todo estaba comenzando a verse borroso en ese momento. Necesitaba aire. Aquello dolía, y mucho. No sólo porque estuviera siendo estrangulado, sino también quién lo estaba haciendo. No podía ser Saneatsu, ¡algo lo estaba corrompiendo! ¿Qué podía hacer? Apenas podía moverse, apenas podía pensar. ¿Iba a morir a manos de uno de sus amigos más cercanos?



> Gritar en busca de ayuda. Él mismo no podía hacer nada, era un enclenque y si nadie le ayudaba iba a morir ahí. Lo mejor era gritar y ser rescatado por alguien más, Mirai no podía ayudarse a sí mismo.

> Esperar a que la muerte le quitara el sufrimiento. ¿Qué más daría? Morir iban a morir igual, y mejor que lo matara alguien conocido que no cualquiera de esas criaturas o espíritus que moraban la escuela. Al menos haría que se sintiera una muerte más… familiar.

> Intentar liberarse por sí mismo. Él sabía que no era muy fuerte, ¡pero debía intentarlo! No podía morir, y mucho menos a manos de Saneatsu. ¿Haría cargar a su compañero con el peso de una muerte? ¡No podía permitirlo! Así que aunque le doliera, debía golpearlo para quitárselo de encima. Tal vez aprovechar el momento en el que dejó de oprimirle el cuello…



Haruichi Sonoda
El ambiente estaba bastante caldeado, y no era para menos. Hacía unos instantes, Haruichi estaba a punto de convertirse en barbacoa para fantasmas. ¿Los fantasmas se alimentaban de carne? El joven no tenía mucha idea, pero decidió no averiguarlo tratando de atravesar el muro por sí mismo. Una opción arriesgada que tal vez nadie tomaría, pero él tuvo el valor de hacerlo. Sin embargo, no se le iba a dar todo el mérito a él, sino también a su increíble animadora personal, Michelle Yamaoka. Espera, ¿no se olvidaba de alguien más? Una chica de aspecto bastante siniestro vertió una especie de líquido que hizo que el fuego desapareciera. ¿Eso fue magia? ¡Ni si quiera le había dado las gracias! Tal vez, de no ser por ella, sí que habría quedado completamente calcinado.

Sin embargo, su atención no se centró completamente en las dos chicas que lo acompañaban actualmente. Ahora, como si de un hechizo se tratase, comenzó a escuchar lo que le parecía ser un sonido conocido. Algo casual, de su vida diaria. ¿Pero allí? No podía ser, simplemente. Solo podía estar seguro de lo que escuchaba, pues era continuo y seco, sobre una superficie polvorienta, algo normal en un lugar como aquel.

El sonido no daba lugar a dudas: el rebotar de una pelota de baloncesto. No se podía decir de forma muy exacta de dónde provenía, pero no estaba cerca de donde se encontraban. ¿Tal vez en el piso de arriba? No lo tenía muy claro, pero cada vez podía oírlo más y más cerca. ¿Estaría acercándose hacia ellos? ¿O era el entusiasmo por el juego del propio Haruichi que hacía que escuchara aquello que más le gustaba?



> Ir a investigar el sonido de la pelota. ¿Los demás también lo escucharían? Podía comentárselo a Michelle y a la otra chica, e ir juntos como buenos compañeros que eran a descubrir el origen de aquello que resonaba por los pasillos. De todos modos, si no querían ir con él, siempre podía ir solo… aunque no le gustara la idea.

> Decirle un par de cosas a Michelle. ¿Por qué no le echó una mano para apagar el fuego? ¡Pudo haberse quemado vivo! Que dejara su lado de animadora para los partidos de baloncesto, ¡aquello era serio!

> Aprovechar la paz que les rodea para hablar con sus compañeras. ¿Quién era esa desconocida, por cierto? Lo había salvado, debería darle las gracias. Además, quizá si ponía su cerebro a funcionar, podían encontrar un modo de salir de allí.



Michelle Yamaoka
Tal vez la atmósfera que le rodeaba era demasiado cálida para su gusto, ¿lo era? Quizá era mucho mejor tener luz y calor en lugar de tener un ambiente frío y oscuro como el que ofrecían esas paredes entre las que estaba atrapada. Podía ver con claridad todo a su alrededor gracias a esas llamas que impedían que su compañero pudiera reunirse con ella. Había decidido animarlo a cruzar. ¿Acaso quería que terminara ardiendo tanto como los deseos que tenía de salir de allí? Quizá consideraba que el chico era una carga, quizá era mejor ver cómo poco a poco se convertía en plato de una barbacoa al aire libre. No, no podía ser. Con sus palabras alentadoras, convenció a su compañero que cruzara ese muro de fuego, y pudo contemplar cómo éste comenzaba a quemarse lentamente. Una imagen aterradora y escalofriante. Tal vez no podía considerarlo amigo, pero era alguien a quien veía todos los días. ¡No podía haberle hecho algo como eso! ¿Por qué no tomaste una decisión más adecuada, Michelle?

Michelle. Michelle Yamaoka. Diva de dieciséis años recluida en una escuela plagada de entes y espíritus, vuelve con nosotros. —Pudo escuchar una voz hablándole. No se encontraba lejos, al contrario. Parecía ser de una joven que apareció… ¿cuándo? ¿Un fantasma? ¿La estaba llamando? ¡¿Cómo sabía su nombre?! Aunque eso no era lo que más llamó su atención. ¡Haru estaba bien! Pero hacía unos segundos vio cómo se quemaba al cruzar las llamas. ¿Una alucinación? Tonterías, aquello no podía ser. ¡¿Pero cómo sabía ella su nombre?!

Y-Yamaoka-san… A-Ayu…da… —Nuevamente una voz se dejaba escuchar… pero esta vez en la cabeza de la chica. Era conocida. Era de alguien que había estado junto a ella hacía unos minutos, y que había dejado atrás sin pensárselo dos veces— ¿Por… qué… me abandonaste… Yamaoka-san? V-Voy… a mo…rir… N-No quiero… que él… me mate…

Ese era… ¡¿Mirai?! ¿Estaba en apuros? Tal vez no fue una buena idea dejarlo atrás con Saneatsu, aunque el aspecto del chico no invitaba a que se quedaran junto a él. ¿Qué podía hacer?



> Ignorar por completo la voz de Mirai y pedirle explicaciones a esa siniestra joven que se encontraba junto a ella y a Haruichi. ¿Quién se creía para hablarle de ese modo? Tenía que decirle cuatro cosas.

> Compartir con el resto todo lo que ha pasado. La chica siniestra parece tener más idea que cualquiera de los presentes de lo que está sucediendo o de lo que es el lugar en el que están. No sería mala idea tener una conversación con ellos. Seguramente llegarían a una conclusión todos juntos.

> Dar media vuelta y volver por donde vino. ¿Qué sentido tenía quedarse con esos perdedores? Bastante había pasado ya con esa alucinación, y encima ahora tenía que escuchar la voz de Mirai. Ya había suficiente de todo esto.



Adachi Niiya
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Mizuki I
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Marceline Abadeer
Los intentos de la chica para recuperar el pequeño pedacito de papel de su compañera fueron en vano. Con el trozo de muñeca aún lejos de su alcance, el fantasma comenzó a burlarse de ella como si aquello se tratara de otro de aquellos juegos de niños.

Olvídala... Nunca será como Onii-chan. Echo... de menos cuando... nos animaba. Pero no se puede hacer nada. Ni siquiera... deberíamos dejarlas jugar... No saben.

Baseball, Onee-chan. Es baseball. ¡Es normal! Las chicas no están acostumbradas a jugar deportes. Pero yo te enseñaré, Onee-chan. La clave de ganar es... correr muy rápido. ¡Primera base cubierta!

El movimiento de Marceline había sido el adecuado, o al menos así lo parecía en un primer momento. Tan pronto como tomó aquel amuleto, corriendo en dirección a las escaleras, ambos espíritus fijaron sus ojos en ella. Como si aquello fuera una jugada maestra dentro de aquel extraño juego que jugaban, se tornó en una persecución tras la pelinegra. Demasiado rápidos. Eran demasiado rápidos. Sin embargo, cuando fueron a tocarla, ambos simplemente se desvanecieron. Ya no estaban allí. Exceptuando el trozo de muñeca que pertenecía a Mizuki.

- Onee-chan se quedó sola... por mala ganadora... ¡Jugaremos de nuevo!

Fueron las últimas palabras del espíritu, acompañadas de un enorme estruendo. Junto a Marceline ya no había nadie más. Sus dos compañeros, que parecían haber estado en peligro hasta hacía un minuto... simplemente ya no estaban allí. Solo el silencio.



> Cruzar el pasillo de las escaleras completamente, y caminar hasta el otro piso. Hasta ahora parecía haber restos de lo que era una barrera. Pero esta ya no estaba. Y llevarse los amuletos consigo. Los necesitaría.

> Alzar la voz, en busca de los espíritus de los niños que parecen haberse ido. Se habían llevado algo con ellos. Sus compañeros... ¿Dónde estaban?

> Buscar un lugar seguro en el que guardar el pedazo de muñeca de Mizuki. Seguramente era importante. Y si ella volvía, lo encontraría. Estaría más seguro que con la propia Marceline, especialmente aquel rincón donde estaban los amuletos.


Mapa del Piso 1
Mapa del Piso 2



DIMENSIÓN #
Ito, MizukiNiiya, Adachi
Rice, CasperSonoda, Tomoyo



Casper Rice
Un abismo tras de sí, y una aparición oscura al frente. La decisión del chico no era fácil, del mismo modo que sus palabras no contenían firmeza. Inseguridad, agobio y tensión que se podía cortar con un cuchillo. Aunque un cuchillo era lo último que sería necesario en una escena como aquella.

La niña apenas alzó la voz, y permaneció en completo silencio, observando a aquel chico que pretendía ser valiente. ¿Y hablar con ella? Las personas no son dignas para hablar con la niña del vestido rojo. ¿Por qué no le hizo caso y se ahorcó sin más? Habría detenido parte de su sufrimiento. Tan solo parte, pues le esperaba toda la eternidad.

¿Estar? ¿Realmente estás? ¿No es un sueño? Sucias rebañaduras de vida que quieren despegarse de su materialidad y desaparecer... en el infinito vacío. ¿No preferías ahorcarte simplemente y acabar con ese inexistente mar de esperanzas perdidas?

Un suspiro que prácticamente resonó con eco acabó por retumbar como si de un instrumento musical mal afinado se tratase. Exasperada, la niña recitó unas pocas palabras ininteligibles, tan solo para sí misma. ¿No había miedo en sus corazones? ¿Existía justicia en tales artimañas? Dolor... Solo había dolor. Pero las explicaciones simplemente sobraban. Comenzaron a escucharse sonidos. Fuertes pasos sonoros y contundentes. De algo que se acercaba por la derecha. Pero el suelo no era estable. No podría soportar algo como aquello. ¿Qué era?

De poco sirve que quieras preguntar dónde estás... si ya no estás aquí. He...he...he. —Su risa se volvió más aguda a medida que el chico caía. Y caía... Y caía más abajo. Parte del suelo se había derrumbado. Probablemente aquella caída lo dejó inconsciente. O bien dejó de pensar para no imaginarse lo que lo esperaba bajo sus pies. El horror. Tras despertarse, se encontraba en un sitio totalmente distinto. Y excesivamente oscuro. Mover una mano en el suelo para levantar su dolorido cuerpo suponía darse cuenta... De que el suelo estaba por completo cubierto de huesos. Huesos viejos y corroídos, que nadie desearía ver. Pero además hay movimiento a tu lado. ¡Había alguien más con él allí! Pero... ¿Podría ser? ¡Un compañero de clases! ¿Cómo habían llegado allí? ¿Y por qué ella entre todas las personas? Tomoyo Sonoda. Completamente inconsciente. ¿Y había alguien más? Las opciones parecían... claras.



> Intentar despertar a Tomoyo. No podía dejarla allí, abandonada a todo trato humano. Además aquel sitio era demasiado escalofriante. Y juntos buscar... una salida. O lo que fuera que hubiera por allí.

> Mejor no levantarse. Eran huesos aquello del suelo. ¿Una guarida de una criatura que se alimentaba de humanos? ¿Podría siquiera mover un músculo? ¿Quería mover un músculo? No...

> Irse a investigar solo no parecía mala opción. Su compañera... debía estar muerta. Y no quería dejarla atrás. Pero debía buscar ayuda. ¡En alguna parte debía haber alguien! Además había movimiento cerca de allí. Seguramente habría alguien más con ellos.



Tomoyo Sonoda
La soledad alcanzó la mente de la chica tan pronto como el silencio se adueñó de aquel pasillo destrozado y destartalado. Su compañera la había abandonado. ¿Había sido su culpa? Encarar a aquel fantasma... quizá no había sido de las mejores ideas. Un sonido estridente y chirriante inundó el abismo oscuro y escalofriante que se extendía a su lado. Tan pronto como Helena había cruzado el abismo, el tablón de madera se vino abajo. La suerte no deseaba que ellas dos siguieran juntas. Un extraño sentimiento invadiría a cualquiera en ese momento. El abandono. El rechazo. La traición.

Pero aquello no acababa allí. ¿No era el final? Aquella fantasmagórica aparición no se podría intimidar tan fácilmente con unas pocas palabras. ¿Qué iba a hacer? ¿Golpear al fantasma con uno de aquellos tablones de madera? Aquellas palabras amenazantes tan solo habían conseguido... que todo aquello se saliera de control.

Onee-chan no quiso quedarse a jugar... Pero tú no te fuiste. ¿Por qué, Onee-chan? Ya me han abandonado más veces. Nada importa. Márchate. ¡MÁRCHATE! —El chirrido no era sino la voz del propio fantasma. ¿Un llanto? ¿Los fantasmas podían llorar? Poco podía hacer la chica para huir de allí, sabiendo que la única salida había sido... ¿saboteada? Todo era porque Helena no había sido capaz de quedarse allí, aguantando la presión junto a ella. ¡Estaban juntas en aquello! ¿Cómo pudo haber huido?

¡Corre para que pueda ir detrás de ti, Onee-chan! ¡Jugaremos por toda la eternidad, hasta que te quedes sin suelo bajo el que correr! ¡HaHahAhAHahA! —Y con aquella risa estridente y ensordecedora, aquel ente comenzó a flotar a gran velocidad, pasando junto a la propia Tomoyo, en dirección al gran foso. Tomando la cuerda que la chica había decidido dejar atrás, comenzó a sacudirla con fuerza, hasta que ató un extremo por la fuerza centrífuga alrededor de uno de los pies de la chica, y comenzó a tirar de ella, arrastrándola hacia donde el espíritu lo deseaba. Y finalmente ambos cuerpos cayeron hacia las profundidades de aquel abismo sin fondo. Envueltos en oscuridad.

¿Perdió la consciencia? Poco podía decir. Tan solo seguía viva. Aún respiraba. Todos aquellos recuerdos confusos solo le habían dado dolor de cabeza y... probablemente cierto dolor en una pierna. La misma pierna alrededor de la cual la cuerda del fantasma había sido enroscada con fuerza y firmeza. No podría decir si había resultado herida hasta palpar un poco. Aunque el suelo... El suelo se sentía extraño, y nada cómodo. ¿Acaso no pensaban en un lugar mejor para alguien como ella?



> Una voz se escucha cerca de ella. ¿Puede ser? Sí, se trataba de Casper. Un compañero de clase. Estaba allí para ayudarla. Dejarse ayudar por él sería lo mejor. Además, sentía que cojearía un poco de tener que moverse ella sola.

> ¡Alguien se estaba acercando! ¡¿Quién era?! Todo estaba demasiado oscuro como para ver absolutamente nada. ¿Por qué susurra? ¿Quién se ha muerto? ¡Tomoyo no ha muerto, no aún! Y decidió golpear con uno de aquellos objetos del suelo la cabeza de la figura. Con tal de espantar a... aquella cosa.

> Intentar pensar de manera sensata. No importaba qué tipo de peligros hubieran pasado por sus cinco sentidos. Ella seguía cuerda. Y sus dotes de liderazgo la llevarían bien lejos. Buscar a los demás no sería mala idea. ¿Alguien más estaría cerca de ella en aquel oscuro lugar? Palpar a su alrededor era la clave, hasta encontrar a alguien.



Adachi Niiya
Oscuridad. Simplemente oscuridad. Era todo lo que el chico podía ver, a medida que iba perdiendo su visión, lentamente, estrangulado por aquella cosa que no lo soltaba. Ni siquiera podía pensar en si podría doblegar aquella fuerza sobre su cuello. Era horrible. Pero a la vez... tranquilo. El dolor no se iba. Tan solo se estaba acostumbrando a él. Cediendo por completo ante la presión sobre su cuello.

La vida se evaporaba entre sus dedos, como si fuera un tesoro recientemente raptado por unos piratas. Solo que los piratas eran niños que parecían tener como diversión hacer que sus voces resonaran en el interior de sus cabezas.

Sabes lo que has hecho, sucio engendro. Eres tan culpable como los demás, pero aún así más benevolente. Sacrificándote primero. Pero mírate. No vales nada. Nadie viene a socorrerte. Vas a morir solo y abandonado en un lugar que no conoces. Cierra los ojos, todo se acaba...

La voz era la de una niña. Fría. Casi calculadora. Pero repleta de rencor hacia él, por algún motivo. Apenas podía escuchar las voces de Marceline y Mizuki, cada vez más lejanas. Hasta que... Algo tiró de él bruscamente. Apenas notó los pesados pasos. ¿Era acaso humano? No pudo verle la cara. Pero lo arrastraba. Y... a alguien más también. ¿...Mizuki...? Para luego ver y escuchar la oscuridad de nuevo. El lugar en el que despertaría después era... diferente.

¿Un nuevo lugar para explorar? ¿Dónde se encontraba ahora? Seguía vivo... de alguna forma. Su mano estaba junto a lo que parecía una cabeza... de alguien.



> Comprobar cómo se encontraba, y buscar a alguien más. No quería estar solo. Sentía cierto dolor en el cuello todavía. Probablemente su voz sonaría débil y reseca. O bien no podría hablar por un rato, mientras se recuperaba del trauma.

> Arrastrarse lejos de allí como pudiera, alejándose del lugar y de aquella "cabeza". Fuera lo que fuese, no era humano. Debía alejarse de allí.

> Alzar la voz para encontrar ayuda. De momento, a pesar de la fuerte estrangulación, podía hablar. Además sentía que Mizuki había acabado allí con él. Necesitaba hablar con alguien. Incluso si era con ella.



Mizuki I
Lamentarse... ¿servía de algo? ¿Cómo había permitido que un... algo tomara su pedazo de papel? Sí, era tan solo un pedazo de papel. Pero estaba esa sensación dentro de ella. Como si fuera algo realmente importante. Algo que no quería perder. Algo que quería que estuviese con ella hasta que... al menos, salieran de allí. ¿Pero qué podía hacer ella contra un par de fantasmas? Uno estrangulaba, al parecer, a Adachi. Y el otro se burlaba de ella porque, como era de esperar, era incapaz de alcanzarlos.

Olvídala... Nunca será como Onii-chan. Echo... de menos cuando... nos animaba. Pero no se puede hacer nada. Ni siquiera... deberíamos dejarlas jugar... No saben.

Baseball, Onee-chan. Es baseball. ¡Es normal! Las chicas no están acostumbradas a jugar deportes. Pero yo te enseñaré, Onee-chan. La clave de ganar es... correr muy rápido. ¡Primera base cubierta!

¿Baseball? ¿Se parecía todo aquello al baseball? Pensar en su propia hermana no iba a sacar a Mizuki de aquel problema. Fantasmas delante de sus ojos. Casi parecía imposible. Pero lo estaba viendo. Simplemente las lágrimas cayeron, haciendo que la joven no viera venir el golpe desde detrás, mientras que su compañera Marceline se encargaba de todo. ¿Qué había hecho...?

Algo la golpeó desde detrás. Y todo se volvió completamente negro, mientras veía como sus propios pies se arrastraban por el suelo, siendo tirada por "algo". "Algo" era la palabra adecuada, pues no pudo ver de qué se trataba. Cuando se pudo despertar, poco después, palpaba algo en el suelo. Como en todos aquellos libros que acostumbraba a leer, la descripción se fue formando en su mente, hasta que pudo vislumbrar lo que rozaba su mano. Eran huesos. ¡¿Muertos?! ¡¿Esqueletos?! Aquello sin duda, la aterraba. Pero había algo más. Aquello no era... rugoso. Era liso, suave. Probablemente un poco sucio. Y le sostenía la cabeza. ¿Una mano? ¿De quién?



> Gritar en nombre de toda la gente asustada del mundo. ¡Aquello era un muerto que había "decidido" caer sobre ella! Cualquier chica se asustaría... Incluso antes de darse cuenta de que se trataba de la mano de Adachi.

> Mantener la cabeza fría y susurrar algo, por si aquella cosa... respondía.

> Apartarse con rapidez, pero con destreza. Incluso las chicas más femeninas podían moverse cual gacela huyendo del depredador. Y Mizuki tenía muy claro en ese momento quién era el depredador.





Mapa


Aclaraciones
Se os ha movido aquí porque, o bien vosotros, o bien alguien a vuestro alrededor tomó una decisión precipitada, sin pensar demasiado. Aunque no se puede predecir lo que ocurriría en un lugar como en el que os encontráis, se puede decir que lo peor... ha pasado para vosotros. Por ahora.

Eso no quiere decir que os encontréis a salvo. Habéis sido separados del resto de vuestros compañeros, así que cuidad toda la compañía que tenéis en ese momento. El lugar tiene varias salidas, pero aseguraos de ver completamente lo que tenéis alrededor antes de ver más allá de la oscura sala en la que habéis acabado, sin olvidar vuestras choices de las actualizaciones individuales.

Dos pequeñas pistas para mejorar la experiencia son:
- Inspeccionar los huesos que tenéis bajo vuestros pies.
- Comprobar las salidas y el techo para decidir adónde ir. Se dispone de una salida en cada uno de los puntos cardinales. Pero por el momento no abandonar la habitación.



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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Thama el Sáb Ene 09, 2016 6:06 pm

Dimensión # ?// Con Casper (Y sin saberlo, con Mizuki y Adachi)

El silencio, no había respuesta. Mis oídos intentaron concentrarse y captar algo pero nada, no habia nada. ¿Cómo podría describir como me sentía?¿Estúpida y Traicionada? Sí, así mismo.
Quise defender a alguien y esta corrió ¿Quizás la traté mal? No, era una simple cobarde.
Helena corrió por las tablas que había dejado para atravesar el foso, y corrió tan salvajemente que las tablas se cayeron. Tal y como imaginé que pasaría. Cerré los ojos y sonreí con demaisado coraje. Mis manos formaron puños con tanta fuerza que mis dedos se ponian blanco de la presión.
Abrí la boca como para gritar pero.. alguien lo hizo primero. Había olvidado que tenía una no muy muy buena compañia.
– Onee-chan no quiso quedarse a jugar... Pero tú no te fuiste. ¿Por qué, Onee-chan? Ya me han abandonado más veces. Nada importa. Márchate. ¡MÁRCHATE! —
Cerré los ojos por el estridente ruido que sonó despues y me agaché un poco. Cuando me di cuenta el fantasma atravesó por mi. Comenzaba a ponerme nerviosa, algo asustada. Abrí los ojos como platos cuando sentí la cuerda en mi pié, un frío recorrió por toda mi espalda, miré el suelo y sin poder atajarme de nada fui arrastrada. Lo admito, no pude evitarlo. Grité. Arrastrada, con fuerza y rápidez, con demasiado desespero, el fantasma volaba hacia al foso. Era mi fin, ¿así moriría?¿Ya no podía ver a Haru? ¡Donde estaría haru!. Quizás una o dos lágrimas corrieron.
Al caer el foso mi mente se ponía en blanco y mi alrededor ya era todo negro.
-¿Todo esto es mi culpa?¿Quizás debí ser mas amable?-
Ese fue mi ultimo pensamiento antes de perder la consciente.
......
Abrí los ojos, respiraba. Aún respiraba
-Ah, por que no acabó conmigo y este tormento- Pensé en voz alta.
No, no digas estupideces Tomoyo, aun debías ver que pasó con Haru. Mi corazó latió con fuerza a la simple idea de que Haru esté pasando por esto o cosas peores.
¿Pero donde estaba?¿Y por que todo era tan incomodo?....
eSPEREN, ES LA VOZ DE CASPER?¡No estaba sola!
Casper no le caía tan mal, no iba segun las modas estúpidas de esa gente de esa clase.  Y él podría ayudarlo. Tenía un dolor inmenso, al sentarme con dificultad pude notar que estaba lastimada.
Claro, fui arrastrada con una cuerda hasta acá por la pierna.
-Cas..Casper?¿Eres tu casper?- dije con un tono un tanto neutral pero dudoso.
-Casper, si eres tu, por favor ayudame, estoy lastimada- le pedí con un tono ligeramente amable, para algunos que me ven el lado mas antipático, ese tono habrá sido muy amable, y triste.
Suspiré, casi con un sollozo. Este lugar apestaba y estaba preocupada.


Decisión:

> Una voz se escucha cerca de ella. ¿Puede ser? Sí, se trataba de Casper. Un compañero de clase. Estaba allí para ayudarla. Dejarse ayudar por él sería lo mejor. Además, sentía que cojearía un poco de tener que moverse ella sola.


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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Hemfelt el Sáb Ene 16, 2016 9:19 am

* * *
Al otro lado del abismo... en el suelo de un pasillo oscuro
Con: Nuevas compañías... Kikuri, James, Kai... ¿Y Rin?
* * *


La respiración de Helena se volvía pesada e insegura, a medida que los recuerdos surcaban su mente como si fueran delicadas láminas coloreadas sobre la superficie de una mesa. ¿Era una metáfora apropiada? ¿Podía pensar en esa clase de cosas después de permanecer tanto tiempo en aquel infierno ruinoso? Ni siquiera sabía cuánto tiempo llevaba allí dentro, pero cada segundo parecía una hora completa. El dolor de no saber dónde se encontraba aún se apoderaba de ella. Pero debía... intentarlo. Mantener la calma. Superar sus miedos.

Eso no anulaba el hecho de que había dejado a Tomoyo atrás.

En ese instante... añoraba la lluvia, incluso. Aquella misma lluvia que había terminado con su paraguas nada más llegar al mismo lugar que los demás aquella noche. ¿Tan lejano quedaba todo aquello? ¿Era una sensación perdida? Por ello aún seguía en el suelo, casi manteniendo la respiración para que no se le hiciera tan pesada. Incluso se repetía a sí misma las mismas palabras. Pero no estaba de acuerdo con sus... afirmaciones.

- Todo saldrá bien... No has hecho nada mal... Todo saldrá bien... Todo saldrá bien... No has hecho nada mal...- No es que tuvieran demasiado efecto. ¿Esperaba un milagro, quizá? La compañía de alguien que... en cierto modo evitara que de nuevo volviera a hablar sola. A poder ser, que no fuera ninguno de aquellos... espíritus. Hehe. Espíritus. Quién podría decir que no existían... tras ver... eso. Se perdió un poco más en sus pensamientos... solo un poco más... hasta que... ¿aquello era una voz? Pero no podía ser. Y no habría dejado de ser una ilusión, si no hubiese sido por... el cálido abrazo posterior.

- ¿...Rin...? - Una estúpida pregunta arrojada al aire. Aunque bien sus sentidos podían estar engañándola. Pero por una vez desde que había acabado en aquel lugar... sentía que no se estaba equivocando. De hecho, si algo intentaba de engañarla, ya le daría lo mismo. Aquello la hacía feliz en aquel momento. - Rin... Yo... ¿Kikuri? - Estaba aturdida, y se dejó abrazar, sin decir demasiado. Aunque quiso acabar su frase con un "Soy una persona horrible, dejé a Tomoyo atrás". Pero por supuesto... no pudo. Se sentía una cobarde en esos instantes. Pero... ¿no le dio importancia? Estaba nerviosa. Realmente lo estaba. Pero había... dos personas más allí con ella. Y no podía ser más feliz.

- Yo estoy... bien. Perdón, no quiero preocupar... Siento que solo... he dado problemas últimamente. - ¡No! ¡Detente! Los demás no debían saber eso. Tenía que ocultarlo... o bien ella misma se volvería loca. ¿Se estaba volviendo loca ya? De cualquier forma, no quería romper el abrazo. Estaba bien. De hecho, hasta quería llorar, pero soportó las ganas de ello. No quería que nadie más viera aquel lado vulnerable. Casi hasta olvidaba las grietas ya, en aquel momento. Quizá... y solo quizá... debía intentar ser más fuerte. Especialmente ahora que Rin estaba delante de ella. Falsa, ¿verdad? Pero nada importaba en aquel lugar. Ya se sentía bastante diferente a como siempre era, de todas formas.

Algo más sorprendente todavía fue cuando vislumbró a dos personas más a lo largo del pasillo. En general... todos ellos tenían un aspecto terrible. Pero quizá solo Michelle se preocuparía por algo como eso en ese instante. Alcanzó a saludar levemente con la mirada a James y Kai, que eran los recién llegados al lugar. Realmente... se alegraba mucho por ello. Ahora eran muchos, allí juntos. Era genial. Esas cosas... no vendrían si eran tantos, ¿verdad?

- Supongo que... deberíamos seguir buscando esa salida... ¿verdad? - Preguntó con cierta rapidez. Por supuesto que, no es que nadie pensara en quedarse allí mucho más. Ni siquiera estaban allí por gusto ni nada parecido. Pero aún así... sentía que debía decirlo. Otro presentimiento más. Demasiados, últimamente. - Eh... el lugar por el que vine... no podremos regresar por allí. Había una especie de puente pero... ya no está. - Se mordió el labio, con duda. Si no estuviera tan nerviosa, podría pensar con más claridad. Pero simplemente no podía. Observó a Kikuri por unos instantes. También se la veía nerviosa. Asustada, incluso. Como ella. No es que se burlara de su desgracia, pero... en cierto modo la hacía sentir mejor. Se identificaba con ella.

Pero mientras el resto conversaba, Helena notó algo... brillante en el suelo. Algo que la hizo separarse de los demás por un instante. Y lo recogió del suelo. Una horquilla para el pelo. Color azabache brillante. Oscura como aquellos pasillos, con ciertos tonos azulados. Realmente no lo pensó demasiado... y la tomó del suelo. A pesar de las diminutas motas de polvo, seguía brillando. Curioso, ¿verdad? Era como si aquella horquilla la hubiese estado llamando. Y probablemente no conllevaría nada malo tomarla... Obviamente no para llevarla. Pero la curiosidad seguía allí.

> Tomar la horquilla del suelo. Había un presentimiento. Algo que le decía que hacerlo estaba bien. Un objeto clave de aquel mundo envuelto en tinieblas, o bien una clave para sí misma. Como si el objeto la estuviera llamando...
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Koga el Sáb Ene 16, 2016 9:56 pm


b8593a
Con: Haruichi y ???.
En: Frente a las escaleras  // Dimension B - Piso 1

Aquella motivación improvisada de Michelle hizo eco en el pasillo cuando ésta perdió la poca paciencia que le  quedaba y gritó de una manera más personal. La chica apretó los dientes y puños esperando ver el resultado de su hazaña, pero las llamas habían alcanzado una altura ridícula, no había manera de ver hacia el otro lado y... Claro, tampoco había manera de saltar ese desastre.

¿Qué haría ahora?
¿Avisar a Haruichi que suspenda el plan? Quizá podría encontrar algo para apagar el fuego si regresaba y pedía la ayuda de los tórtolos que había dejado atrás. Ugh, no era una idea muy tentadora, de verdad había algo que le molestaba en Saneatsu pero no estaba jugando por su propio bienestar ahora ¡Era la vida de Haru la que peligraba!

-¡Ha...!- interrumpió su propia advertencia cuando presenció al muchacho saltar las llamas. La chica dio un paso atrás aún con la frágil esperanza de que su compañero tuviese una milagrosa habilidad deportiva, ya era demasiado tarde para arrepentirse.

El castaño fue destrozado por las llamas. Michelle estaba siendo testigo en carne y hueso del cómo el chico más lindo y amigable de la escuela era consumido por el mortífero calor del incendio. No podía evitarlo, con los ojos abiertos cual platos y paralizada en su lugar, observaba cada capa de piel rostizarse, cada detalle, desde la aparición de una pequeña ampolla hasta la lenta desintegración de su epidermis, el olor del cabello quemado combinándose con el de la ceniza de la madera, el sonido del siniestro consumiendo la ropa de su amigo. Todo sucedió en cámara lenta para darle a Michelle la fortuna de ver lo que su decisión había causado.

¿Por qué no tomaste una decisión más adecuada, Michelle?

La chica logró finalmente desviar la atención del horrible suceso, angulando la cabeza hacia el suelo y haciendo más corto el trayecto de sus súbitas lágrimas al piso.

La chica se tapó los oídos para escapar de los hechos y dejó caer su peso en cuclillas. ¿Por qué había resultado así? ¿Por qué había asistido a ese convivio si tenía presente que nadie la quería ahí? Lo único que ella pretendía era mejorar la relación con sus estúpidos compañeros de clase, inútiles, bola de perdedores, asquerosa escoria de la sociedad...


Por favor, encuéntrense a salvo.


-Haru perdóname. - susurró como si fuese una oración ¿Quién iba a escucharla de todos modos? ¿Haru? ¿Dios?

 Michelle. Michelle Yamaoka. Diva de dieciséis años recluida en una escuela plagada de entes y espíritus, vuelve con nosotros. —

Michelle se puso de pie al instante cuando escuchó una voz que no pudo reconocer mencionar su nombre. La popular muchacha recorrió  con la mirada los alrededores en busca de una explicación que no encontraría por ningún lado ¿Quién jodidos es esa tipa y de donde salió? ¿Y por qué sabe su nombre? Michelle le dedicó una mirada víbora y recorrió a la tipeja de pies a cabeza mientras hacía una mueca desaprobatoria. ¿Era otro fantasma o qué mierda?

La adinerada jovencilla dejó salir una risita nerviosa y suspiró mientras se limpiaba las lágrimas que dificultaban su visión, era hora de rendirse y dejar de pretender que había posibilidades de rescate en ese mundo de locos -Reina, si me vas a matar que sea ya y rápido, preferiría que no me toques la cara, hazme ese último favor ¿No?- se puso una mano en la cintura (para disimular el temblorsillo de sus manos por el evidente miedo) mientras esperaba que la vieja esa le arrojara una maldición o lo que fuese que hiciesen esas entes extrañas.

Eh.

¿¡Eh!?


ESPERA.

HARUICHI ESTABA AHÍ.

HARUICHI

Qué.

-Santo cielo ¡Estás bien! Haru Inútil asqueroso, bueno para nada, parásito, engendro [...] - continuó llamándole de mil maneras mientras se acercaba con velocidad a él esquivando a la nueva inquilina y apoyando la cabeza en el pecho del deportista mientras le daba el abrazo más lleno de sentimientos que jamás dio en su vida, rodeando la cintura del muchacho con ambas manos y encajando sus perfectamente limadas uñas en la ropa del mismo, era inevitable no reanudar el lagrimeo cuando algo tan maravilloso (por una vez desde su llegada) sucedía.

Y-Yamaoka-san… A-Ayu…da…

¡Joder! Más loca no se podía, ahora era telépata y podía escuchar la súplica por ayuda de Mirai, y lo peor era que era fácil de creer que el estúpido estaba en problemas cuando lo había dejado solo con Hayashida. La diva de fabulosas botas se separó de Sonoda y lo miró a los ojos unos instantes, acto seguido dirigió su atención a la chica que, si no les había matado para entonces, seguramente tenía otros planes para ellos.

-Okay Haruichi y mujer extraña que no sé porqué sabe mi nombre.- llamó la atención de ambos mientras fruncía el ceño y ojeaba el pasillo por el que había venido -sé que todos tenemos cosas que contar pero lo mío es más importante. Desperté aquí con el corte arruinado, luego me encontré a Komatzusaki y por razones que no entiendo lo ataqué con unas tijeras.- se detuvo un momento para reír de su propia historia y lo ridícula que sonaba ¿De verdad había pasado? -En fin, por giros del destino ahora mi ropa está rota, cosa que me hizo odiar a Mirai por un momento y.. Y.. Luego llegó Hayashida con su... - cruzó los ojos y se puso ambas manos bajo el mentón como si se tratase de una chica de manga genérico shoujo para imitar al susodicho -Du'h Soy adorable y homosexual y estoy aquí para protegerlos.- alzó el índice para darle énfasis a sus próximas palabras -Nadie puede estar así de tranquilo en una puta casa del terror así que decidí buscar a alguien más sensato... Y supuse que no querrían mi compañía, y bueno, la parte loca de ésta historia es que sé que Mirai está en peligro y NO SÉ PORQUÉ LO SÉ, SOLO LO SÉ Y TENGO QUE IR EN SU AUXILIO PORQUE NO VOY A CARGAR CON LA MUERTE DE ALGUIEN EN EL CORAZÓN.- le dedicó una última mirada a Haruichi -Es un sentimiento horrible.- dijo mientras se daba la vuelta dándole tiempo a los chicos de responderle algo si así querían, su plan era regresar por donde había llegado con la esperanza de que Mirai y Saneatsu se estuviesen comiendo a besos y de que su presentimiento fuese una farsa.



> Compartir con el resto todo lo que ha pasado. La chica siniestra parece tener más idea que cualquiera de los presentes de lo que está sucediendo o de lo que es el lugar en el que están. No sería mala idea tener una conversación con ellos. Seguramente llegarían a una conclusión todos juntos.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por L U C H O el Sáb Ene 23, 2016 6:56 pm

#d02020

DIMENSIÓN #
???????

Con Tomoyo y...?
- - - - - - - -

Casper no comprendía el léxico de aquella niña-cosa-demonio, pero cada segundo que pasaba enfrente de ella aumentaba la pesades del ambiente... el pelirrojo miraba alrededor extrañado al escuchar que algo muy grande parecía acercarse — peRO QUE CARAJOS. ... !! ! — sin tener idea de como acabo cayendo por ese abismo, escuchando la tétrica risa de la niña divirtiéndose porque terminaría con los huesos tan rotos como su compañero, Casper no podía ver absolutamente nada por aquella oscuridad pero tan pronto toco fondo perdió el conocimiento por... ¿cuanto tiempo habría pasado...?

Pff... aa... mierda... — Se encontraba adolorido por la caída, aunque estaba seguro de que se le dolía aun mas por clavarse alguna de las cosas extrañas del suelo... se sentían como... — Cas..Casper?¿Eres tu casper? — No reconocía para nada esa voz femenina, pero sabia su nombre y al acostumbrar sus ojos a la oscuridad de ese lugar pudo medio reconocer el rostro de la chica que estaba juNTO A UNA PILA DE HUESOS — wOAH, WOW. — el chico se incorporo un poco, sentándose en el suelo y echándose hacia atrás, solo para notar que también había terminado sentado encima de las sobras del carnicero — Espera... yo a ti te conozco... creo, si, te vi en la sala cuando hicimos esa maricada de ritual... — Considerando que faltaba a clases, no se había aprendido el nombre de muchos de sus compañeros y esa chica no seria una excepción, pero parecía lastimada y seguramente se había caído por el mismo agujero... y si eso era cierto entonces el otro tipo pelirrojo también debe estar por acá — A ver, aguarda que me duele el culo por la caída y seguro acabe con alguno de estos huesos clavados en la espalda... ugh... ¿te rompiste alguna wea? — No podía simple y ordinariamente levantarla del suelo.

Ahora ¿que demonios eran esos huesos? Casper tomo un par de los que tenia cerca, quizás para cualquiera podría dar asco tener eso en la mano pero al pelirrojo le daba bastante igual — Este puto lugar es una pocilga. — y sin mas lanzo el hueso al aire.


> Casper intentara ayudar a Tomoyo. No podía dejarla allí, abandonada a todo trato humano. Además aquel sitio era demasiado escalofriante. Y juntos podían buscar... una salida. O lo que fuera que hubiera por allí aparte de huesos.

■    ■
DIMENSIÓN B > PISO 1

→ Pasillo frente a las escaleras ←
Con ??? y Michelines
■  ■    ■  ■

AQUEL SALTO HABÍA SALIDO FANTÁSTICO, aunque no tenia idea de si rompió o no su record personal las llamas desaparecieron cuando una chica extraña llego de la nada e hizo algo extraño en el suelo, como fuese, solo estaba increíblemente feliz de haber salido vivo de esa — ¡Hola! no se que hiciste pero creo que detuviste las llamas y me salvaste, ¡muchísimas gracias! — le agradeció a la muchacha completamente contento, aunque había otra persona por ahí a la que necesitaría agradecer aun mas por haberlo motivado a saltar y ahora ¿ya no estaba ahí? — ¡Yamaoka-san! — le llamo y en unos segundos su compañera llego para que así ambos terminaran abrazándose, Haruichi se sentía algo estúpido por reírse por lo bajo al soltar los nervios causados por la situación anterior, recibiendo los insultos de Michelle como los mejores cumplidos que alguien podía hacerle en ese momento.

Por unos instantes, la voz de su compañera se hizo distante y Haruichi afino su oído al escuchar el sonido causado por el rebote de una pelota de baloncesto, si había alguien en este mundo que podía reconocer fácilmente ese ruido era él y parecía que venia del piso de arriba...

El castaño volvió a la realidad cuando Michelle se separo de su abrazo para pronto explicarle a él y a la otra chica desconocida su situación, de lo que le sucedió con  Komatzusaki y Hayashida, asintiendo y fijándose en que realmente todo su look estaba arruinado, luego de aquel monologo la muchacha mostró una gran preocupación por el estado de Mirai — Yamaoka-san hablaste demasiado rápido pero tienes razón, si uno de nuestros compañeros esta en peligro debemos ayudarle — Haruichi llevo la mirada hacia la muchacha desconocida, la cual parecía fijarse en algo que pasaba en la barricada... — Ten cuidado, parece que las escaleras atraen a esos fantasmas... ¿como te llamas? eeeeh yo me llamo Sonoda Haruichi y mi compañera es Yamaoka Michelle ¡deberías acompañarnos! este sitio es extraño y seguro es peligroso quedarse solo. — los ojos del muchacho se detuvieron algunos segundos el camino hacia las escaleras, con aquella barricada era imposible que se encontrase con quienes estaban en el segundo piso... y luego de lo que había ocurrido no se sentía seguro de volver para avisar que se encontraba bien.

¡Ya no había tiempo que perder! — ¡En marcha! Yamaoka-san muéstranos a donde ir. — Haruichi había concluido en que la otra chica seguro les seguiría, así que apenas Michelle empezara a correr o caminar este le seguiría sin mirar atrás.

Por ahora la prioridad era rescatar a Mirai y una salida...  



> Haruichi decidio aprovechar la paz que les rodea para hablar con sus compañeras. ¿Quién era esa desconocida? Lo había salvado, luego de darle las gracias y hablar con Michelle decidió preguntar por su nombre. Además, quizá si ponía su cerebro a funcionar, podían encontrar un modo de salir de allí... pero antes debían rescatar a Mirai!
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Nanix01 el Dom Ene 24, 2016 1:33 pm

Spoiler:
Nombre: Mizuki Ito

Sexo//Orientación Sexual: Femenino / Heterosexual

Edad: 15

Personalidad:
¿Cómo definir a Mizuki?... creo que la mejor palabra que le queda es: Fantasma; ya que es una chica muy silenciosa, la cual rara vez emite sonido u opinión alguna, y no es porque sea anti-social, es solo porque es muy tímida. A pesar de eso, se las ha arreglado para hacer amigos, ya que en el fondo es muy amable y amistosa. Tiene una forma de ser bastante sumisa, casi todas las cosas que le ordenes, las hará sin quejarse. Tiene una paciencia milenaria (?) y eso se debe a que cuando algo no le interesa, esta aburrida, etc. se suele alejar de la realidad sumiendose en sus vastas fantasías sin fin.  
Suele ser bastante infantil e inocente, le cuesta darse cuenta cuando alguien tiene malas intenciones o cuando le hablan con palabras de doble sentido. Todo se lo toma muy al pie de la letra, no es de razonar mucho y mirar las cosas desde otro punto de vista, lo que le muestran a primera impresion es lo que cree, es la verdad absoluta (?) y costará demostrarle lo contrario. Es muy asustadiza y lloriquea por todo, si de defectos hablamos, esos son los peores en ella.

Descripción física:
Mizuki es una muchacha bajita (1.58m) y de complección delgada, dándole una apariencia como el de una frágil muñeca. Su tez es bastante pálida haciendo resaltar sus megillas las cuales casi siempre están sonrojadas. Su cabello es un tanto corto llegándole hasta los hombros, ondulado y de color castaño claro. Sus ojos son dos grandes orbes de un brillante verde que acompañan a las suaves facciones de su rostro dándole un aire místico pero inocente. Su forma de vestir es bastante común, pero en extremo femenina.
Spoiler:
Imagen 2
Imagen 3
Imagen 4

Historia:
Esta... es mi historia... Desde pequeña puedo decir con certeza que jamás conocí a mi madre, ya que mis padres, cuando era una simple bebe, se separaron ¿Quién iba a decir que el amor entre ellos un día se esfumaría?. El vivir con mi padre no era malo, tuve una vida cómoda y feliz a su lado, o por lo menos eso es lo que alcanzo a recordar hasta mi temprana niñez; ya que un día de pronto todo aquello cambió. El tuvo que tomar un vuelo ya que el era un agente de negocios... núnca supe bien en que consistía su trabajo, pero lo que si sabía era que tenía que viajar a muchos lugares por bastante tiempo, por lo que ese vuelo no fue para nada inesperado.
Ese vuelo, fue el principio del fin... una terrible tormenta hizo que el avión en el que viajaba se desplomara creando así un catastrófico accidente. No tenía parientes que me cuidaran, y el único que había por ahí, tras enterarse del accidente se esfumó en el aire... algo me dice claramente que aquel pariente no me quería tenerme a su cargo... ni modo. Como ya no tenía padre, como era de suponerse, terminé siendo una huerfana la cual fue a parar a un gran orfanato. A pesar de que el lugar tenía a bastantes niño de mi edad (en aquella época), yo era incapaz de hacer amigos debido a mi timidez... solo tuve el valor de hablar con una niña ya que ella había sido la primera en dirigirme la palabra... Kikuri.
Poco tiempo después la dueña del orfanato nos contó a Kikuri a mi una gran noticia... ¡Eramos hermanas gemelas!... ¿Qué extraño no? Siendo que físicamente no eramos (y actualmente no somos) tan parecidas... En fin... aquella señora nos contó el resto de nuestra historia, notificantome que mi madre también había muerto en el mismo accidente de avión que mi padre... curiosas coincidencias... y para hacer todo el asunto más curioso, el universo decidió hacer que una misma familia nos adoptara a las dos juntas. ¡Genial! (por lo menos para mi) ya que desde ese momento comencé a sentirme... completa por así decirlo; ¡no todos los días encuentras a tu gemela perdida así como si nada!


Gustos:
- Todo lo romántico y la vida de princesa color de rosa (?).
- Todas aquellas comidas que sean dulces.
- Los animales peludos de tamaño mediano a pequeño.
- Cocinar, limpiar, ordenar, etc. En fin, todas aquellas cosas que hace un ama de casa.
- Leer largas novelas.

Disgustos:
- Las cosas que están a gran altura, ya que no las alcanza y se tiene que subir a una silla.
- La ropa poco femenina.
- Todas las cosas que entren en el género de horror/terror.
- Las personas que se toman todo muy a la ligera.
- Las comidas muy condimentadas.
- Los animales que son tan o más grandes que ella.

Miedos/Fobias:
-Los fantasmas, las películas de terror que traten sobre estos y las casas embrujadas.
-Las tormentas.
-Los sonidos fuertes.
-Las personas demasiado expresivas o de caracter explosivo (?).

Extras:
- Su hermana gemela dispareja <3 es Kikuri Ito
- En general se lleva bien con el resto de sus compañeros. No le desagrada ninguno.
- A veces se tiñe las puntas del cabello de un color rosa muy pálido.
- Sabe tocar el violín, aunque no está muy orgullosa de eso, porque no le gusta ese instrumento.
- Es un cero a la izquierda en casi todos los deportes (menos en tenis, ese es el único que le sale bien).

Color de roleo: #c5d984

♦ DIMENSIÓN B ♦
/Piso 2: Cercana a la barricada de la escalera/ - /Unknow dimension #/
~Con: Marceline y Adachi / Adachi (y sin saberlo aun con Casper y Tomoyo)~

Cobarde.

Era una completa cobarde.

Debil, tonta... sin valor alguno.

Y se odiaba por ello.

Escuchó la voz de Marceline quién había podido reaccionar a tiempo ante la situación, pero las palabras de su compañera habían parecido difusas e incomprensibles ya que toda su atención se había volcado completamente en los espectros que tenía delante. Una vez más sus verdosos orbes se vieron anegados de lágrimas obligandola a cerrar sus párpados para llorar amargamente, pero pocos sollozos escaparon de su garganta, ya que pronto... un golpe ennegreció su mente y sentidos.

Volvía en sí de vez en cuando, momentos breves e inconexos, algunos estaban muy separados por lapsos del tiempo y otros venían muy seguidos. Pero no importaba la cantidad de veces que abriera vagamente los ojos, lo único que veía y sentía era que era arrastrada por "algo" a través de un largo y tétrico pasillo. Sus perfectas (o tal vez ya no tanto) uñas arañaban la superficie del suelo en un vano intento por detener el movimiento. Un tenue quejido escapó de su garganta, pero casi había sonado imperceptible, no tenía fuerzas para hacerlo... ¿A caso ese iba a ser su fin? ¿Ya? ¿Tan pronto? ¿Sin siquiera poder ver el rostro de su hermana una vez más? ¿Sin poder compartir un último abrazo con sus compañeros de curso? ¿Nada?.... *¿Por qué?*

Varios minutos pasaron, no estaba segura si habían sido los suficientes para convertirse en horas o en realidad era todo lo contrario. Un aroma horrible acarició su nariz, era polvo y humedad... aunque también podía percibir algo más, pero no estaba segura de que era. Su cuerpo lentamente comenzó a sentir los alrededores, su espalda se encontraba incomoda, al parecer estaba recostada en algo con bultos ¿piedras tal vez?. Sus ojos vagamente recorrieron el lúgubre lugar, pero pronto estos se abrieron tal como dos enormes platos de porcelana cuando una de sus manos acarició suavemente algo que se encontraba tirado en el suelo. Al verlo, un grito quedó atrapado en medio de su garganta... -Hu... hu...hueso.. ahh...- no podía creerlo, era horrible, ¿Dónde estaba?. Comenzó a faltarle el aire en el pecho y aquella sensación fue en aumento cuando un peso extra se posó sobre su cabeza.

Lentamente llevó una de sus manos a aquel objeto que agarraba de sus cabellos, y al hacerlo... pudo notar que se trataba de una mano de carne y hueso -Ahh.. ahh- chilló por lo bajo. Sus uñas se aferraron con fuerza en la piel de aquella extremidad, casi podía sentir que lo estaba lastimando... o tal vez era su propia impresión. Sentía la necesidad de salir corriendo, de alejarse de aquella cosa, fuese lo que fuese, a toda velocidad, pero sus piernas no respondían. -N-no... no me... me mates.. no no..- comenzó a susurrar -P-por favor- terminó por implorar.

Rol off: Mantener la cabeza fría y susurrar algo, por si aquella cosa... respondía.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Cutethulhu el Lun Ene 25, 2016 3:50 am


↽ ↽ ↽ ↽ ↽

ほっといてくれ. . .

· { ??? } ·
¿Mi...zuki...?
↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽ ↽

Pero sus movimientos se hacían débiles, el enfoque de sus ojos se volvía borroso con cada segundo vuelto eternidades en el que gastaba sus apagadas energías en retorcijos y súplicas que caían sobre oídos sordos y manos despiadadas. El tiempo se estaba acabando, las agujas jugaban una carrera en su contra y así, tan rápido y certero como había sido Adachi en notar aquel frío tacto presionando en su cuello, rápido y certero fue en darse cuenta de que seguía peleando después de vencido. ¿Es que era así, no es cierto? Su cabeza entumecida. Sus brazos hace mucho se habían rendido, él hasta ahora se daba cuenta. El sonido perdiéndose en la penumbra que a él igual lo estaba tragando, ¿estaba bien si él también se rendía? Adachi cerró los ojos, susurros de odio creptando en sus oídos sirviéndole de arrullo. No quería morir así.


(No lo dejarían morir así.)


Un bruto tirón de su pierna lo jaló de vuelta a la consciencia, su rostro tocando el suelo antes de sentir que caía, la roja mejilla del muchacho arrastrándose sobre el polvo y la madera pútrida. Sus sentidos aún embriagados por la falta de oxígeno y su fuerza menguante, apenas pudo grabar en su mente la imagen de una inconsciente Mizuki acompañándolo a donde sea que lo estuvieran llevando antes de caer en el desmayo de nuevo.

Su cabeza aún dolía al despertar, pero no era nada que se comparara a la presión fantasma que todavía podía sentir rodeando su cuello. "Donde..." No podía ver nada, así que sus manos  fueron lo primero que buscó en todo aquel lugar que desconocía. Concentrándose en moverlas y lográndolo a duras penas (vamos, Adachi...), su izquierda rozó la tela tersa de su propio uniforme y su diestra... acarició seda. "¿Eh?" La idea dio vuelas en su pensamiento por un rato, a la vez que sin notarlo también comenzó a darle vuelas débiles entre sus dedos torpes.

No fue hasta escuchar el suave sollozo a su lado que se detuvo. Uñas se clavaron con fuerza en su carne, el quejido correspondiente jamás escapando su boca. Para... Ito... vas a hacerme sangrar.to... nhg... —Su voz raspaba su garganta aunque fuera en un susurro mientras retiraba con cuidado su palma del cabello de la muchacha, pero podía hacerlo, podía hacerlo—. Ito... soy yo...Niiya.

¿Te encuentras bien?

¿Donde... estamos...?


OFF:
Tal vez algún día haga un buen post.

Adachi alza la voz tanto como puede para dirigirse a Mizuki.


#DóndeEstáLP

         
xx xx xx xx xx xx xx xx xx xx xx


This ship will carry our bodies safe to shore:

Don't listen to a word I say, hey.

la vaca cocina:



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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Devlin el Lun Ene 25, 2016 2:07 pm

••••••••
Maybe I'm the one who's...
Nuts.
Escaleras Primer Piso
Sola Con Sonoda Haruichi, Yamaoka Michelle y Chica desconocida.

I FORGOT WHAT LANDED ME ON YOUR BLACKLIST:

N O M B R E
Marceline [Marcy] Abadeer.

E D A D || O R I E N T A C I Ó N  S E X U A L
17 años, Heterosexual.

P E R S O N A L I D A D
En pocas palabras, es la típica chica que comete bullying contra los demás. No es como si se excediera en ello, no, sólo un par de apodos graciosos, burlas inofensivas y bromas pesadas que, en la mayoría de los casos, tienden a salirse de control. A Marceline le gusta aparentar lo que no es, esconderse del mundo puede ser algo que se tome muy en serio y tal vez por esto quiere que la confundan como alguien malvado.

Quien la conoce, podrá asegurar que es una amante de lo éxito con un sentido del humor inigualable y una extrovertida buscadora de peligros que no descansa hasta encontrar uno de un alto nivel. Si hay algo a lo que ella jamás le temería, es arriesgarse por algo o alguien.

Detesta cuando intentan meterse con las personas que le importan, y, de hecho, una de las razones por las que tiene esos ataques de ira que pueden llegar a ser incontrolables, es porque en su cabeza no hay lugar para soportar la idea de que este bien que fastidien a alguien a quien le tiene un gran cariño; no hay ninguna razón que impida que ella defienda a su círculo de amigos.

Algo que la vista no alcanza a ver, es que esta chica sabe cuando y como guardar un secreto. La verdad es, que respeta lo que la gente comparte con ella y su máxima creencia es que no deberías compartir algo ajeno como si fuera propio. Ella no tendría que estar hablando de la vida de alguien con los demás y esto es algo que ha tenido claro desde muy pequeña.

Cuando a Marceline se le da la oportunidad de componer, no hay nadie quien pueda acaparar su atención más que su música. Se dedica enteramente a hacer lo que más le gusta, expresando en cada nota, acorde y verso aquellos pensamientos y sentimientos que no puede expresar en público, cuidando siempre de que sus equivocaciones no sean muy seguidas, corrigiendo lo que está mal o intentando mejorar el más mínimo detalle... se incrusta con totalidad en su mundo y plasma en una canción lo que una oración sin melodía no puede transmitir, todo esto con la mayor concentración de todas.
D E S C R I P C I Ó N  F Í S I C A
La complexión alta [1,69cm] y delgada [56kg] de Marceline esta recubierta por una piel blanca en exceso y tersa al tacto. El rostro de esta estudiante se compone por unos almendrados ojos color vino —a veces tienden a confundirse con un tono carmesí— rodeados de gruesas pestañas, una respingada nariz y labios finos y pálidos.

En el lado izquierdo de su cuello pueden apreciarse dos lunares que se asemejan a las marcas de una mordedura de vampiro. Dueña de una cabellera azabache prolongada hacia sus tobillos, bastante difícil de mantener si se lo preguntan.

Si hay algo además de su bajo que adore en este mundo, son los delineadores negros; siempre se le verá usando alguno aún si de irse a dormir se trata.

Su vestimenta se basa en prendas de tonos oscuros, (negro, gris plomo, cobre, escarlata, entre otros) y comprenden modelos tales como franelillas pegadas con algunas camisas manga larga holgadas de estampado cuadrille, jeans ajustados y sin falta alguna, botas vaqueras o, exclusivamente Roxy.

H I S T O R I A
Nacida en Filadelfia, Pensilvania (Estados Unidos), dada a luz por una madre que nunca conoció. Su padre Hudson Abadeer, jamás le ha hablado de ella o inventado alguna excusa como razón de su ausencia. Así mismo, el representante mencionado, nunca ha estado desocupado por el trabajo y sufre una terrible adicción a este; no se ha molestado en brindarle atención a su única hija, creando un vinculo hostil entre ambos porque nunca demostró preocuparse por ella con sinceridad.

Sus años en la primaria se basaron en la desaprobación de sus compañeros y en como hicieron de su normal vida, una difícil de sobrellevar. Su único amigo en la infancia fue Kai Tatsuya, que cursó en el mismo instituto que ella la educación básica. La impresión se adueñó de Marceline cuando el se interesó en conocerla y comenzó a entablar conversaciones —cada vez mas agradables— a diario, mostrando una ávida curiosidad por saber mas de su persona. No transcurrió mucho tiempo para que a sus ojos el se viera como una amistad que no cambiaría por nada, Kai era el perfecto incentivo que hacia que pudiera olvidarse de que era el principal y mas inofensivo blanco de los abusivos. Tan rápido como llego a su vida, se fue de ella al mismo ritmo por el motivo de una repentina mudanza al extranjero, dejándola completamente sola, intentando afrontar en vano lo que esas despreciables personas le hacían.

Cuadernos rotos, objetos robados, burlas y humillaciones en público, almuerzos arrebatados... las cosas cliché que cualquier victima del Bullying sufre hicieron que entrara en una depresión que parecía ser infinita. Queriendo combatirla, trató de medicarse con antidepresivos que, según internet, eran ideales para hacer desaparecer tales humores, resultando inútiles en lo que su estado de ánimo de respecta.

A la edad de 15 años encontró su adicción por el rock y se dispuso a someterse a un cambio radical físico e interno. En un corto resumen, fue expulsada de nueve escuelas diferentes debido a esta nueva actitud, siempre alerta para jugarle bromas a cualquiera. Nunca se arrepintió de ello porque, sabía, de todos modos, que esas escuelas con altos rangos que escogía su padre para ella no eran las adecuadas para su nuevo yo. Un sinfín de consecuencias sobre ninguna otra aceptación en otros institutos hizo que su padre se cansara de hacerla razonar y se mudaran a un país con un estricto nivel de educación: Japón.

Marceline supo que este sería un nuevo comienzo y se concentró en los beneficios que su cambio le trajo: se sentía mejor consigo misma y no estaba dispuesta a dejarse intimidar por alguien una vez mas —razón por la que intenta parecer malvada—.

Durante aquellas experiencias, aprendió a tocar la guitarra eléctrica, y más a su preferencia: el bajo. Su actual bajo-hacha lo obtuvo por la compra que hizo en una venta de garaje en su antiguo vecindario. Después de haberle salvado por el estado en que se encontraba, fue para ella como un objeto a añadir a la lista de Cosas que salvas en caso de que haya un terremoto.

Actualmente, esta a gusto en Kisaragi Academy y ha conseguido amistades irreemplazables. Se enorgullece de haber superado aquella etapa de su vida y vive el día a día sin recordar su tormentoso pasado.
G U S T O S || D I S G U S T O S

ⓈⒾ
Las manzanas son su obsesión. Tiene su propio cajón personalizado en la nevera de su casa que tiene un amenazador mensaje para que no se metan con su fruta favorita.
Si tuviera que escoger una banda para sentirse identificada, AC/DC ocuparía el primer puesto. Tiene al menos unas cincuenta camisetas.
Los riesgos o peligros que conducen a su adicción a la adrenalina.
Los french pastries son una delicia para su paladar.
Colecciona plumillas con ilustraciones góticas.
No es de las chicas que se pinten las uñas de a rato, pero si le gusta aplicarse uno que otro esmalte caoba, negro o violeta rojizo de vez en cuando.
ⓃⓄ
Su habitación es un lugar que siempre estará a oscuras debido a su completo odio por la luz solar. A veces usa lentes de sol para ir a la escuela, pero se los quita al entrar al instituto.
Los peces le asquean, pero son el arma perfecta para meter en las mochilas de los demás, así que no tiene de otra que lavarse con tres jabones distintos cuando los toca. Una bomba apestosa única señores.
Las rutinas monótonas no son lo suyo.
Detesta tener que levantarse temprano.
Todo lo que sea rosado le parece vomitable.
Es una olvidadiza de primera y le frustra no poder recordar hechos de suma importancia.
M I E D O S || F O B I A S
Lo que con frecuencia se pregunta es cómo a la mayoría de los humanos pueden parecerle hermosas las mariposas. Estos frágiles insectos que desprenden un asqueroso polvo de sus alas con un insignificante intento de protegerse y que de cerca son tan aterradores y horripilantes que no aguantaría ni cinco segundos con la mirada fija en ellos, son los protagonistas de todas y cada una de sus pesadillas. Marceline no sabe como explicarse esto, pero tiene mas que claro su fobia (motefobia o lepidopterofobia) hacia estas criaturas.

Si hay algo que odie mas que estar con mala compañía, es estar por su cuenta en un momento crítico o no estar para alguien que se encuentre en dicha situación. No se considera valiente si no hay alguien a quien pueda proteger.

Cuando su mal humor sobrepasa de estar en un nivel aceptable, teme descargarse demasiado con la persona que este cerca de ella. Para que esto no suceda, retiene todo lo que quiere decir que sabe que podría hacer que rompa el lazo con el individuo. No quiere, por ningún motivo, herir a sus seres queridos.

E X T R A S
Se ejercita únicamente para liberar estrés o rabia acumulada.
Su promedio no es de notas excelentes, pero sí de notas que ha sacado honestamente.
Toca un bajo-hacha que lleva a casi todos los lugares que va y detesta cuando le preguntan cual es el vicio que tiene con el instrumento.
¿Quieres regalarle algo en su cumpleaños pero no sabes que exactamente? Si es rojo o negro, ten por seguro que la harás feliz.
No se le dificulta en absoluto el japonés, pero a pesar de esto, prefiere componer y comunicarse con su idioma natal (inglés).
El mantenimiento de su cabello requiere de dinero para al menos una docena de productos y de una o media hora de atención por día. Esta es una tarea que no puede evitar fastidiarle, pero lo hace porque si tuviera que escoger algo que le puede gustar de sí misma, una de esas cosas sería su cabello.
Su opción de tocar algún otro instrumento seria el banjolele.
Limpiar para ella es patearlo todo debajo de la cama y esperar a ver si algún día le nacen las ganas de arreglar su desastre.
Ha tomado muchas clases de autodefensa, por lo que es bastante buena cuando se trata de pelear cuerpo a cuerpo con alguien. Practica semanalmente para cerciorarse de que no se le han olvidado sus tácticas.
Ha sido contratada (unas siete veces, al menos) para cantar en una que otra fiesta de críos. Vergonzoso sin dudar, pero la paga es incomparable.
R E L A C I O N E S
¿Con quien frecuenta?

J A M E S  L A N E
Su confidente en todo el sentido de la palabra y principal compañero a la hora de molestar a los demás. Adora irritarlo con temas de fantasmas y es la primera persona a la que busca con la vista en una reunión de amigos. Si James no está, no le interesa estar allí. Se ha apegado mucho a el y algunas veces suelen componer canciones improvisadas para terminar en ataques de risas.

M I C H E L L E  Y A M A O K A
Se divierte molestándola ya que es una de las únicas amigas de James. Piensa que es una niña mimada que necesita que le den una lección y sin embargo, no puede evitar llevarse bien con ella. El dúo del terror.

C A S P E R  R I C E
Tiene entablada una solida amistad con este chico. Es su segundo y último amigo de mas confianza. Siempre aprovecha para tratar de unirlo a el y a James solo para cabrearlos un poco y reírse al ver tal escena.

¿Personas que le agradan?

S A N E A T S U  H A Y A S H I D A
Tiene una estable amistad con el y cuando la oportunidad se presenta, inicia conversaciones casuales. Fue una vez a su casa por un proyecto que tenían que hacer juntos y terminó enamorada de tres pequeñines rubios, hermanos de Atsu. A dichos niños les cantó por toda una tarde y olvidó la actividad en pareja que tenia que terminar con el blondo, dejándole, sin darse cuenta, todo el trabajo a el.

R Y O  S H I N Z A T O
Puede decir con plenitud que es una de las únicas personas que se dan cuenta quien realmente es y eso no le molesta. Es un gran chico y, aunque no lo conoce demasiado, tiene semejantes gustos musicales con él.

¿Compañeros de clase?

R I N T A R O  N A K A E
No le simpatiza ni un poco. Le molesta la manera en la que pasar de mujer en mujer se ha convertido en su rutina del día. Cuando lo ve, pone apropósito una mueca, simulando que algo a su alrededor huele mal.

A D A C H I  N I I Y A
Suele llamarlo Zombie face por su humor tan predecible. Es insistente haciéndole bromas y le causa gracia cuando se enoja, no es como si el fuera alguien que demostrara muchas emociones al público, pero vamos, es tentador de fastidiar.

H A R U I C H I  S O N O D A
Tiene severas sospechas de que puede ser un drogadicto, por ello, como resultado posee hiperactividad. No se fía mucho de su carisma actuado y le frustra que sea casi imposible molestarle porque por desgracia el no se toma sus bromas en serio.

K A I  T A T S U Y A
Se ha vuelto a reencontrar con el en Kisaragi Academy, pero, debido a sus cambios propios, no ha vuelto a surgir la misma conexión de amistad pasada. Cree muy poco probable perdonarle el haberla abandonado. A pesar de que lo molesta llamándolo Bajareque Gamer, trata de no sacarle mucha plática y es algo indiferente a su cercanía.

••••••••

Los ángulos deformes de los rostros de los entes perdían aún más forma producto de la agresiva velocidad que utilizaban para llegar hacia a mí. Cerré los ojos a la par que pausaba mi respiración por la sensación de asfixia ante un olor a quemado, esperando el peor de los resultados y con el corazón a punto de estallarme en el pecho.

Onee-chan se quedó sola… por mala ganadora… ¡Jugaremos de nuevo! — Me cubrí con el brazo libre el rostro ante el estruendo repentino y escandaloso que se hizo escuchar. Expulsé todo el aire que estuve conteniendo segundos atrás y me obligué a abrir los ojos, acción que me costó realizar debido al miedo que se negaba a desaparecer.

Enfoqué la vista en todo lo que me rodeaba: las mismas paredes desgastadas y rasgadas, un piso que daba la impresión de desplomarse si ponías un pie sobre el que no había cambiado y… unas escaleras libres que antes habían estado cubiertas por una barricada hecha de sillas y mesas escolares en excesivo deterioro. No había rastro alguno de quienes estuvieron conmigo hace pocos minutos. No había nadie ahí aparte de mi persona. Estoy sola.

Solté el amuleto de golpe y me alejé unos pasos, no queriendo creer lo sucedido. ¿Desaparecieron? ¿Están a salvo? ¿Funcionó? Miré el amuleto, no queriendo aceptar que había sido aquello lo que había hecho que los fantasmas se esfumaran. No lograba decidirme por una lógica razón por la cual Mizuki y Adachi no se encontraran ahí. ¿Por qué no están…?

Por impulso me acerqué al amuleto y lo tomé de nuevo, preguntándome si me podría servir de ayuda más adelante e intentando olvidar la sensación de extrañeza por la desaparición de mis compañeros para reemplazarla por la calma. Todo esto parece obra de una pesadilla.

Lo guardé en el mismo sitio que tenía mi trozo de papel y entonces recordé el de Mizuki. Lo busqué con la vista por mero presentimiento y lo hallé a los segundos, no dudando en agarrarlo y guardarlo en el bolsillo contrario de mi pantalón para que no hubieran confusiones con el mío. ¿Por qué esto sigue aquí y ella no…?

Solo me quedaba suponer respuestas a tantas preguntas que se debatían en mi interior. Funcionó. Están a salvo. No sé en donde, pero deben de estarlo.

Suspiré cabizbaja. Tienen que estarlo.

Bajé las escaleras y crucé el pasillo que las dividía de las otras, tomando un par de amuletos más ante el deseo de querer ser precavida. No sabía si llegaría a necesitar esto, pero con escenarios como los que acababan de efectuarse, era mejor que me preparara para lo que vendría.

Okay Haruichi y mujer extraña que no sé porqué sabe mi nombre — Mi cuerpo se paralizó. ¿Michelle? — sé que todos tenemos cosas que contar pero lo mío es más importante. Desperté aquí con el corte arruinado, luego me encontré a Komatzusaki y por razones que no entiendo lo ataqué con unas tijeras.¿Es una trampa? Me escondí como pude en aquella oscuridad para observar la escena. Una chica con cabello purpura estaba enfrente de una conocida figura masculina demasiado alta para ser irreconocible por mi parte. Sonoda Haruichi. Y al lado de él estaba la dueña de aquella voz que había pensado en ocasiones anteriores que era molesta y ahora mismo no podía hacerme más feliz oírle…

En fin, por giros del destino ahora mi ropa está rota, cosa que me hizo odiar a Mirai por un momento y.. Y.. Luego llegó Hayashida con su… — Noté el atisbo de nerviosismo en su voz y dicha felicidad se mezcló con preocupación. — Du’h Soy adorable y homosexual y estoy aquí para protegerlos. — Solo Michelle se molestaba en imitar e insultar en estas situaciones. Y solo ella era capaz de hacerme sonreír ahora mismo. — Nadie puede estar así de tranquilo en una puta casa del terror así que decidí buscar a alguien más sensato… Y supuse que no querrían mi compañía, y bueno, la parte loca de ésta historia es que sé que Mirai está en peligro y NO SÉ PORQUÉ LO SÉ, SOLO LO SÉ Y TENGO QUE IR EN SU AUXILIO PORQUE NO VOY A CARGAR CON LA MUERTE DE ALGUIEN EN EL CORAZÓN. Es un sentimiento horrible. — La mirada que le dirigió a Haruichi tras acabar de hablar me oprimió el corazón y quise saber qué había pasado, sin embargo, tenía que procesar todo lo que había dicho.

Sabía que Michelle estaba como una fiera por dentro a causa de su aspecto. Y su historia, en comparación con la mía, también contaba con hechos paranormales. Si la energía de aquellos seres podía alterar la física de los objetos y las personas, entonces también podían adueñarse de los sentidos humanos, obligándote a hacer cosas que están fuera de tu voluntad. Confiaba en que la verdadera Michelle no había cometido ese ataque a Mirai con conciencia, por mucho que odie a la gente en general.

Intentando conectar sus palabras, estuvo con aquel niño que nos citó en la escuela para realizar el ritual y luego de eso se encontraron un Atsu cuya reacción ante lo que pasaba fue inesperada y fuera de lugar. ¿Demasiado relajada? ¿Por qué? Ella se separó de ambos y ahora decía que el más indefenso de ellos estaba en peligro. ¿Peligro de qué? ¿Por Atsu? Se me heló la sangre. No podía ser que el…

Yamaoka-san hablaste demasiado rápido pero tienes razón, si uno de nuestros compañeros está en peligro debemos ayudarle — La voz del basquetbolista me hizo volver a la realidad de nuevo. La chica de melena corta y morada tenía los ojos puestos en mí y más allá de sentirme atemorizada o perseguida, me parecía desconfiar de ella. — Ten cuidado, parece que las escaleras atraen a esos fantasmas… ¿como te llamas? Eeeeh yo me llamo Sonoda Haruichi y mi compañera es Yamaoka Michelle ¡deberías acompañarnos! Este sitio es extraño y seguro es peligroso quedarse solo. — Al ver que Sonoda dirigía su mirada hacia donde estaba, esperé a que me reconociera, más terminó viendo hacia mi dirección con inseguridad e invitándola a acompañarlos antes de siquiera saber quien es. Muy propio de él.

¡En marcha! Yamaoka-san muéstranos a donde ir. — Le siguió el paso a Michelle, que comenzó a caminar tras terminar de hablar.

Empecé a trotar hacia donde se dirigían de inmediato y quise sacar algo de la Marceline que había desaparecido desde que esto inició.

Rojita, ¿Piensas ir sin mi? — Dejé de dar pasos largos hasta que estuve junto a ella y la tomé de la mano, jalándola hacia mi torso para abrazarle con fuerza. Las lágrimas que contuve momentos atrás salieron solas y me sentí tan afortunada de haberla encontrado. — Soy yo — Hablé con suavidad para asegurarle que nada me controlaba, era la autentica Marceline. Que dejaba ver esta faceta por primera vez.Estoy aquí — Disminuí la fuerza por si le llegaba a molestar que de repente hiciera esto. Ella ni siquiera sabía que yo estaba aquí.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Thama el Miér Ene 27, 2016 7:43 pm

Dimensión # ?// Con Casper (Y sin saberlo, con Mizuki y Adachi)


wOAH, WOW.
Esa era la respuesta que todos esperan, claro. Tu pides ayuda y esa es la respuestas mas común que se tenga que recibir. Suspiré enormamente. Estreché los ojos para notar el motivo por el cual este gritaba. Miré el suelo donde yo me encontraba y..
Huesos. Carne.
Cadaveres.
Ok. Este no era exactamente el tipo de asiento o ambiente que yo esperaba estar, cerré los ojos con fastidio, nerviosismo. ¿Dónde demonios esa fantasma la habia metido?
-Espero que tu estes en algún lugar mejor, maldita- pensó con algo de rabia interna. Espera... yo a ti te conozco... creo, si, te vi en la sala cuando hicimos esa maricada de ritual...
Clavé la mirada en Casper, este tipo era un verdadero perdido, me hacía sentir idiota el que yo sepa su nombre.
A ver, aguarda que me duele el culo por la caída y seguro acabe con alguno de estos huesos clavados en la espalda... ugh... ¿te rompiste alguna wea?Por el tono en como éste hablaba podía notar que él no estaba un completo marica llorando por alguien. Eso me dejaba un poco mejor, estaría mas segura que él no saldría corriendo y abandonandome.
—  Bueno Casper, un estúpido ser, probablemente de una mala película de terror de fantasmas, me ató una cuerda al tobillo y me arrastró hasta aquí brutalmente. A lo mínimo me torcí el desgraciado tobillo, ya que no puedo moverlo.—  dije bastante molesta.
Este puto lugar es una pocilga. — Suspiré de nuevo
—  A ver Casper, dame tu mano y ayudame a impulsarme y levantarme. Creo que al menos puedo rengear. — dije a un tono común y sociable y molesto a la vez
— Realmente, como carajos fuimos a acabar en este chiquero, me da mala espina todos estos cadaveres —


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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Angie el Jue Feb 04, 2016 12:41 pm



— — — ◈ — — —

Qué maravillosa imagen tenía delante de sus ojos. Una confundida jovencita que trataba de guardar su nerviosismo con sus palabras y sus gestos bruscos de niña rica. Otra pobre víctima de aquel cruel lugar, víctima de ilusiones provocadas por los espíritus que vagaban por los oscuros pasillos de esa vieja escuela. Se veía de lejos que esa chica había visto algo que Ruri no fue capaz de ver, mas sí pudo hacerse la idea al ver el rostro de la muchacha, sumando también las expresiones que jamás pudieron salir de su boca. Todo aquello que acababa de presenciar terminó siendo apuntado en su libretita, mientras la otra joven se entretenía suplicándole que… ¿no tocara su cara? ¿Era aquello lo que más le importaba? Curioso. Muy curioso. Sin embargo, Ruri no medio palabra, simplemente esbozó una desganada sonrisa en su rostro, mientras continuaba analizando con la mirada a la pobre alma en desgracia que tenía delante.

Oh, pero todo estaba volviéndose demasiado emotivo en ese momento. Abrazos, palabras bonitas cargadas de odio camuflado, agradecimientos y presentaciones. Sí, era todo muy bonito, pero no había tiempo para eso. Instantes después, giró levemente la cabeza para dirigir la mirada a las escaleras, de donde se acercó, al parecer, otra compañera de esos dos que estaban con ella. Los fantasmas habían desaparecido, y si no recordaba mal, otras dos personas desaparecieron junto a ellos. Finalmente, pasados un par de minutos, terminó por aclararse la garganta de forma bastante sonora, para llamar la atención de los otros tres.

¿Habéis terminado ya? —su tono de voz sonaba tal vez un tanto desganado, pero tranquilo y seguro, aunque también dejaba notar la cierta frialdad que acompañaba a sus palabras— Ahora que da por finalizada la emotiva reunión de compañeros de clase, me dispondré a hablar. —hizo una pequeña pausa, asegurándose de que tenía la atención de los presentes, pues si algo no iba a hacer, era gastar saliva, aire y tiempo de forma absurda— Responderé primero a la cuestión de este jovenzuelo. Podéis llamarme Ruri. No es menester hacer uso de sobrenombres como “reina” para referirse a mi persona. —dirigió una rápida mirada a Michelle en ese instante, recordando el momento en el que se percató de su presencia— Bien, centrándonos en los sucesos expuestos por Miss Yamaoka y dejando de lado el deplorable estado de su ropa, que es algo que carece de importancia en estos momentos, mi recomendación es no acudir al llamado. ¿Ha resonado en tu cabeza, verdad? —se quedó mirando fijamente a la joven en esos instantes, como si estuviera intentando meterse en su mente, y cerró los ojos durante unos segundos, abriéndolos de golpe a continuación— No es él. —dijo sin más, girándose hacia el lado del pasillo donde se suponía que se encontraban los dos chicos que vio cuando se acercaba— No es momento de mirar atrás. Los retorcidos entes de esta oscura cárcel juegan con vuestras mentes, y vosotros como pollos descerebrados caéis en sus trampas. —negó con la cabeza a continuación, a la vez que tomó su libretita y comenzó a apuntar de nuevo algunas cosas, dejando de prestar atención a los presentes.

Pronto terminará su sufrimiento. —alzó la cabeza para terminar mirando al techo, con la mirada ligeramente perdida. Algo estaba pasando. Algo horrible se avecinaba, pero… estaban a salvo— Marceline Abadeer. —señaló rápidamente a la nueva chica que se incorporó al grupo, fijando también su mirada en ella— No te desprendas de ese amuleto. Guárdalo como si fuera el mayor de los tesoros, como si fuese tu pertenencia más querida. —se quedó en silencio tras haber dicho eso último. Al menos había alguien sensato en ese lugar. Había formas y formas de dar esquinazo a esos niños endiablados, pero esa, sin duda, era la mejor. ¿Qué les depararía a esas pobres almas? Ellos mismos estaban tejiendo su propio destino.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por cary milla el Vie Feb 05, 2016 9:45 am

kikuri:

Nombre: kikuri Itō
Sexo//Orientación Sexual: femenino // hetero
Edad: 15
Personalidad:
Kikuri, nombre de por si extraño. La pregunta es: ¿que no se podría esperar de ella?. ¿Es feliz? en la medida de lo posible, sin temor a decir lo que “piensa y cree”, en cualquier momento. No teme revelarse e incluso llegar a los puños si esta de animos (?)
Siempre cuando abre su bocota es para mandar indirectas o ser totalmente malvada: “soy como el diablito dentro de tu cabeza que te dice que hagas cosas malas” suele decir para justificar su existencia.
No tiene ningún respeto por la privacidad de los demás y le encanta meter sus narices en las vidas de otros.
Como cosa rara, Es una persona muy linda y sociable. Siempre se la puede encontrar escondida, escuchando conversaciones de desconocidos, o en los arboles colgando de sus piernas. Es una cajita de sorpresas que jamás quisieras abrir porque te explotaría en la cara.

Descripción física:
Se podría decir que es alta, con 1.70m
Es delgada pero con un toque atlético que le da altives al caminar. Como todos los miembros de su familia, tiene una tez blanca palida papel de azúcar (?). su cabello rosáceo y ondulado es su orgullo. Que incluso llega más abajo de su cintura si lo carga suelto. Sus ojos, como los de su hermana, son una raresa mistica, ya que en ella combinan el tono rosa y verde turquesa.
Su ropa siempre resalta, por su gran sentido de la moda. Pues ama combinar su ropa y probar todo tipo de trajes. Algo que nunca falta en su vestuario son “botas”. Puede estar usando un vestido coctelero pero aun asi llevaría las mas hermosas botas nunca vistas.


#1
#2
#3

Historia:
Quien diria que la alegre y perversa kikuri tendria un pasado tan complicado

"Siempre, desde que tengo uso de razon, pensé que los padres eran seres que te protegerían hasta la muerte... y aunque parte de eso es verdad, el amor no dura mucho.
jamas conocí a mis padres, o por lo menos he intentado olvidarlos.
Se separaron cuando aun era un bebe. ¿que clase de amor VIL dura tan poco para incluso olvidar que una pequeña necesita de una madre y un padre?
quizás este.
Un dia, mis padres viajaron juntos en un avion, ambos tenían el mismo trabajo.
Una tormenta completo mi concepto de "hasta la muerte".
ambos murieron en aquel avión.
Sin familia ¿a donde llevarían a una pequeña sin hogar?
exacto, a un orfanato.
Siempre senti que no encajaba en aquel lugar. todos eran tan amables, y yo como siempre tan ostil. es gracioso recordarlo.
Meses después, como en las películas y sin haberlo pedido tenia una hermana.
mi madre había tenido gemelas y cuando nacimos, nos separaron.
la dulce mizuki, tan linda, tan buena, tan ingenua, tan... ¡tan estresante!
pero lo supe sobrellevar a mi manera.
Pero como algo todavía mas raro en toda esta historia, es que fuimos adoptadas por la misma familia.
somos el Yin y yang, es todo lo que dire"


Gustos/Disgustos:
-lo romántico
-tener que hacer algo como limpieza u ordenar.

+tiene una gran fascinación por las anacondas y pitones.
+postres helados
+ama las cosas afiladas.
+fastidiar a los demás
+poner apodos
+cantar
+ama las peliculas, series, videojuegos y libros de terror, thriller horror, en fin todo lo sangriento y tenebroso.
+ama leer por las noches con la ventana abierta.

Miedos/Fobias:
-las tormentas
-miedo a las armas de fuego.

Extras:
-hermana: Mizuki Itō
-Uno de sus mejores amigos es: Rintaro Nakae.
Quien ya intentó coquetear con ella una vez y le salió demasiado horrible como para volverlo a intentar (?).
-Se podria decir, que lo unico pero asi de exageradamente unico (?) bueno en ella, es su voz. Su canto es precioso y su voz conmovedora. sus canciones favoritas son Lie , Last song y Hello / How are you que canta con una gran prodigiosidad.

color de roleo: #fb85ff
Ubicación:
Pasillos
{ DIMENSION A }- Con: Gente


Rintaro aun tenia el pedazo de papel, no parecía darle importancia… entonces porque yo… me aferre tanto a el… quiero ver a mi hermana de nuevo.

Tomo mi mano y comento – No tengo idea de hacia dónde ir pero... No, no quiero volver a la enfermería. Avancemos por aquí a ver si encontramos a alguien más o algo para salir. — lo note algo sospechoso… porque se reusaba a volver a la enfermería? sin suda el solo diría “si vayámonos de aquí” sin pensar, es tan simple, jamás lo había visto tan metódico, pensando antes de actuar… pros y contras; he estado tan concentrada en el miedo y mis desesperados intentos por encontrar a mizusu que pensar en vendajes sucios o medicamentos caducos en este lugar ni paso por mi cabeza ¿Tu no has sentido el miedo… rintaro? ¿Por qué? ¿Qué sucedió de golpe para que tu actitud despreocupada… vacilara un poco?
Él hablaba de ventanas y bombas, no podía dejar de mirarlo con algo de extrañeza ¿me estaba ocultando algo? Creo que mi mente comenzaba a desvariar.
En nuestro camino hacia un cruce alcanzamos a ver una cosa negra en el piso ¡¿un fantasma músico? otra vez no!

Espera… ese cabello… -AH!- sentí un jalón en mi brazo –Calma que estoy herida de muerte!- cuando rin lo confirmo y lo grito: algo así como un “OH MI HELENA” a lo macho troyano; yo también exclame
-Exlena eres tu?- y llegamos hasta la escena del crimen.
Rin Comenzó con sus dotes caza mujeres, cuando lo conocí sentí pena por el pobre porque de seguro nació con esos genes, pero era gracioso verlo hacerse el dramático.
Me quede de pie viendo como la llenaba de preguntas; esboce una sonrisa de alivio, me gustaría que ella fuera mizusu y yo fuera rin encontrándola felizmente… sentí un pequeño dolor en el estómago… mi sonrisa desapareció y sentí algo de… envidia.
De pronto escuche al inconfundible james tras mis espaldas ¿Por qué los fantasmas me aparecían a mí y no se lo llevaban a este?
No me gire a ver su carita porque una punzada en mi brazo hizo estremecer mi cuerpo, era cierto que rin y exlena (acento en “ex”) estaban aquí ahora… pero aquel fantasma de hace poco… yo creo en todo eso… pero si ellos piensan que he visto cosas… yo realmente tropecé… je je aunque la torpe suele ser mi hermana yo

- ♫ ¿Dónde están mis ojos, Onee-chan? ¿Te los has llevado?  ¡Tráelos, tráelos! Te los daré como regalo... ♫
- ♫ ¿Quieres escuchar más? No te hagas de rogar. Haremos que esto acabe... Haremos que esto acabe ya... ♫

Ese sonido.
Escuche a helena hablar y a james dar pasos acercándose. Pero esos dibujos estaba ahí!

No pude evitar, entrar en pánico -¡¿Qué… QUIEREN CONMIGO?! ¡Malditos, malditos fantasmas! No tengo sus asquerosos ojos ¿Por qué juegan con eso? BASTA DEJEN DE CANTAR!- grite en medio de todos mientras sostenía mis oídos con las manos, en un intento de frustración por para la melodía, no podían jugar con la música, para mi es lo más sagrado –yo…- Note que había armado una escena y volvi en mi por el dolor en la mano, el repentino movimiento al cubrir mis oídos, no lo había considerado en absoluto.
-No me miren asi! Que no ven los dibujo diabólicos de esos niños en la pared?!- intentaba advertirles, esas cosas nos estaban persiguiendo.





> Entrar en pánico y alertar a las personas que estaban cerca de ella. Aquello solo eran malos augurios. Terribles pesadillas pero... Algo grande estaba por venir. Permanecer alerta era indudable y la mejor opción.


Off: quiero salvarlos a todos en modo loca :/
en realidad quiero que mueran pronto kisses*
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Bianchi el Sáb Feb 06, 2016 5:05 pm

[Dimensión A]
-James, todos-

No se si llorar o reir, ante la situación de James, pero al parecer tenia buenas intenciones o que rayos le pasaba, pero ni modo
-James ¿Que hay por alla?- le inquirí, pero este sin mas bajo las escaleras sin contestarme, tipico de él; asi que  lo seguí, al bajar pudimos encontrarnos con mas compañeros, un verdadero alivio, asi que con mis vista busque a mis mas allegados,  sin señas de Sakura ni Kai, esto ya me estaba afligiendo y no se sentia nada bien, debi preguntar a los demas por Sakura, aunque James no corrio la misma suerte al preguntar por sus mas allegados. 
Pero lo mas raro es que como es que se resquebrajo la escuela o el piso y no se hubiesen dado cuenta, ni siquiera James. -Esto... No han sentido una especie de temblor ustedes- mencione a los presentes.
Mientras esperaba alguna respuesta. El escándalo de una de las hermanas Ito se hizo sonar, al parecer se trataba de un dibujo en la pared, creo que era imaginación mia, pero aun asi no dejaba de darle vuelta, meti una de mis manos a mi bolsillo, todo esto me traia mala espina y lo peor de todo es que tante algo saque lo que habia en mi bolsillo dos papeles, *Y esto*
era esos papeles por las cuales estamos aqui, arrugue aquel papelito con cierta rabia, *Maldita la hora..* pero no esa momento de culpar a nadie, uno de esos papelitos no era mio, ¿como es que llego aqui?  Acaso era de Sakura, pero no recuerdo en ningun momento que me lo halla dado ¿ Oh si?. La verdad que aun el golpe me dolia, quize tirar esos malditos papeles, pero un prejuicio relámpago por mi mente.
¿Qué sucedería si arrojo este papel? ¿Acaso nunca mas volvere a ver el mundo real?. Me lleve una mano a mi mejilla, estoy alucinando peor aun asi debo decirles.
-Hey, Chicos, escuchen me un momento, pueda que sea un poco paranoico, pero les pido que mantegan aun aquel papelito del cual tomamos, al  llegar a este lugar.- dijo mostrando el suyo -Creo que este papel quiza nos sirva para regresar, aunque puede que este mal, aun asi solo es una suposición, Si conseguimos reunirnos con los demas y mas con Jack puede que revierta esto, y regresemos a la normalidad- Dijo este sin titubear.
Por un momento penso que era por ahora lo mejor que habia hecho, almenos hatsa encontrar a Sakura - Y ¿por cierto alguien a visto a Sakura?... yo...hubo un temblor y eso nos separo...- confesé.espero mis compañeros no me tomen de paranoico, pero era la mera verdad.

pd: escogio opcion 1
> Compartir con los demás su presentimiento. Era Sakura de quién hablaban. Tenía que asegurarse de que se encontraba a salvo. Por encima de cualquier otra cosa
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Angie el Dom Feb 07, 2016 8:44 am



Pasillos
{ Kikuri Ito, Helena Mitsukuri, James Lane, Kai Tatsuya }
— — — ◈ — — —

No pudo evitar sonreír al escuchar la voz de Helena de nuevo. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Minutos? ¿Horas? No tenía ni la menos idea, pero la chica estaba allí con él, igual que Kikuri, y ambas se encontraban bien.

¿Problemas? No digas eso. —se separó un poco de la chica para mirarla cuando dijo aquello. Sólo a ella se le ocurría pensar de esa forma. De forma cariñosa, llevó la mano a la mejilla de la chica, con tal de calmarla un poco— ¿Puedes levantarte? No creo que quedarnos aquí en medio sea… buena idea. —dirigió la mirada a ambos lados, aunque lo único que podía vislumbrar era oscuridad. También se aseguró de que Kikuri siguiera allí con ellos, aunque seguro era, debido al comentario que dejó escapar, que le sorprendió bastante— ¿Exlena? —se quedó pensando en aquello unos instantes, incluso dirigió una mirada confundida a Helena. ¿A qué se refería llamándola así? No le dio mucha importancia, realmente, así que decidió no decir nada más al respecto. Por ahora, lo que tenía prioridad era no perderlas de vista ahora que las había encontrado. No quería que pasara lo mismo que había pasado con Koi. Cerró los ojos por unos instantes, recordando aquella escena y quebrándose ligeramente por dentro, pero no podía dejar que Helena notara algo o preguntaría. Siempre le cazaba todo. Siempre tan avispada y atenta. No era momento de preocuparla, había que animarla. Sí, eso. Así que terminó por ponerse en pie, ayudando a la joven a levantarse también.

La salida… No tengo ni idea. Pero la encontraremos, eso es seguro. —dijo de forma un tanto insegura. Realmente, después de ver todo lo que había visto no sabía qué pensar al respecto, ni si sería fácil poder salir. Intentó romper una ventana nada más se vio en ese lugar, y fue un intento fallido que probablemente terminó en moratón en su codo. Pero… no había que perder la esperanza. Eso era lo que se decía en las películas de terror cuando se estaba en medio de una situación parecida, ¿no? Sin embargo, su atención se vio centrada en una voz masculina que escuchó detrás de él a continuación. Una voz que hizo aparecer en su mente el rostro de alguien a quien no soportaba, pero con quien tenía algo en común.

¿Michelle? —dirigió la mirada al chico, puesto que concretamente ese punto era algo que le interesaba a ambos. De todos modos, viendo el aspecto que tenía, y la situación en la que se encontraban, tampoco podía mandarlo lejos. No formaba parte de su forma de ser— No la he visto. ¿Qué te ha pasado, por cierto? —preguntó, de forma un tanto casual. No podía decir que le preocupaba en exceso, pero no dejaba de ser un compañero de clase, aunque le odiara en ocasiones, y ahora estaban juntos en… lo que fuera que estuvieran metidos. El objetivo de su atención fue cambiado repentinamente a Kikuri cuando ésta comenzó a gritar. De hecho hizo que el rubio diera un sobresalto del susto. Había demasiada tranquilidad.

¡¿Qué ocurre?! —se exaltó ligeramente al ver a la chica entrar en pánico. Terminó por sostenerla de los hombros firmemente, y escuchar todo lo que estaba diciendo— ¿Quién canta? ¿Dibujos…? —echó un rápido vistazo a las paredes, aunque ese “rápido vistazo” se convirtió en “observar detenidamente” las aberraciones que había dibujadas— ¿Qué es esto? —fue lo único que pudo decir tras ver esas… obras de arte infantiles. Aquello estaba hecho por niños, ¿no? Aunque… eso no era una buena señal— ¡¿Helena?! —exclamó al no verla por allí, aunque no tardó mucho en localizarla cogiendo algo del suelo— ¡No me des estos sustos! No deberías desaparecer de esta forma. Casi me infarto… —suspiró aliviado, y se decidió por tomarle la mano a Helena. De esa forma no la iba a perder. Además, al parecer alguien más se unió al grupo. ¡Había conseguido encontrarse con mucha gente! Eso era algo bueno.

El papel… ¿El de la muñeca? —llevó la mano al bolsillo de su camisa, que era donde lo tenía guardado, y lo extrajo a continuación para examinarlo— ¿Tú crees? No le veo nada de especial… Uh, Mirai. ¿No creéis que haya sido él el que nos haya metido en esto? —comentó sin más, sin apenas pensar antes de hablar, aunque eso no era algo que hiciera muy a menudo, tampoco— Eh, quiero decir… Él tuvo la idea. Pero me expresé mal, digo que, ¿él sabrá algo? —trató de arreglarlo, pero ya había lanzado la culpa encima de alguien. Bien hecho, Rin. Bien hecho.Aunque, espera un momento… ¿Qué era eso? A lo lejos del pasillo, pudo ver una luz azulada. No, eso no era una buena señal. ¿Sería el… espíritu ese de antes? No, tenían que alejarse de allí. No sería una buena idea acercarse.

Uhm… Si comenzamos a buscar una salida, no la busquemos por el pasillo de ahí. —señaló hacia donde estaba la luz, que poco a poco parecía convertirse en una figura… ¿era una chica? Aunque así fuera, no era una buena idea ir por ahí.

#2 — Asegurarse de que los compañeros con los que acababa de encontrarse... se encontraban bien, propiamente dicho. Entre todos podrían ver de qué iba todo aquello de los dibujos.
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Hemfelt el Lun Feb 08, 2016 1:05 pm

* * *
En un pasillo, probablemente en peligro de derrumbamiento
Con: Kikuri, Rin, Kai y James. ¿Y voces extrañas? No, eso no.
* * *


Tenía compañía. La tenía. Y no la merecía, pero aún así… no podía negarse a ello. Si bien la compañía en aquel lugar no podía sino ser grata en todo momento. Finalmente, tras lo que pareció un periodo en el que el tiempo se detenía… en parte recuperó su seguridad y, por así decirlo, la naturalidad en el habla.

- Eso es… lo que creo. – Pudo añadir, aunque con menor peso sobre sus palabras. ¿Quizá la estaba convenciendo de lo contrario? Era cierto que la locura había ido invadiendo su corazón poco a poco, adueñándose de sus sentimientos. Pero los locos nunca pensaban que estaban locos, ¿verdad? Unos segundos más tarde, casi se había esfumado esa sensación, y volvía a estar mucho más calmada. A pesar de que… ¿Exlena? ¿De nuevo ese sobrenombre? ¡No era momento de burlarse! Aunque quizá aquella burla era preferida frente a la soledad. - Yo… también me alegro de verte, Kikuri. – Y simplemente lo dejó estar. Realmente se alegraba de estar con más personas a su alrededor. No importaba cuántas burlas cayeran sobre ella. De todas formas, estaba acostumbrada a ese tipo de cosas.

A pesar de que la velocidad de los latidos de su corazón se había decrementado en parte, era imposible que todas y cada una de las inquietudes de Helena se disiparan como si fueran arrastradas por una ráfaga de viento. Seguía sintiendo esa sensación helada en la nuca, como si algo… los vigilara. Especialmente mientras el resto parecía compartir información. Todo aquello lo notó en el momento en el que se separó del grupito, haciendo que su cabeza se moviera de un lado a otro. Expectante. Como si realmente… algo fuera a ocurrir. Pero nunca ocurrió.

- ¿E-eh? – En ese momento sí que se sobresaltó demasiado. Como si el anterior pensamiento que bailaba sobre su mente, acechara de nuevo. - ¡M-me da igual que quieras burlarte de cualquier otra cosa! ¡Pero no bromees con eso, Kikuri! Yo no… oigo nada. – Aunque sí era cierto que aquellos dibujos gobernaban las paredes como si fueran parte de un mural. Aunque no quería acercarse ahora, y mucho menos después del griterío que Kikuri había montado. ¿Estaba aún en sus cabales? ¿Quién la culparía? Ni siquiera la propia Helena confiaba en sus propios principios en ese preciso momento. Lo sobrenatural, algo que había tachado de imposible desde hacía muchísimo tiempo, fuente ficticia de novelas y otros cuentos de la misma calaña… todo al desagüe. - ¡¿Cómo quieres que te mire?! ¿Pretendes que me quede tranquila mientras montas tal alboroto? ¿Crees que no estamos todos asustados lo suficiente como para que digas que estás escuchando voces en tu cabeza? - ¿Quién daría crédito a algo como aquello? Por otro lado… en cierto modo… Helena la creía. Incluso después de todo lo que había dicho. La creía. Porque tenía la sensación de que todo lo extraño y remoto podía ocurrir en aquel lugar.

- …Olvidemos esto. Creo que deberíamos centrar nuestra atención en salir de aquí, otra vez. Si Mirai tiene algo que ver con esto… que nos dé explicaciones. Pero esto… comienzo a pensar que no son efectos especiales. – A pesar de sus palabras, consideró seriamente las frases de Kai. Y en cierto modo, también se sentía intimidada ligeramente por el exceso de seguridad que James parecía tener. No pudo evitar lanzarle una mirada silenciosa, intentando comprender qué era lo que realmente quería, haciendo ese tipo de preguntas. Lo importante era que se habían reunido. ¿Acaso planeaba marcharse?

Pero de nuevo recordando las palabras de Kai… Ese pedazo de papel… también lo había mantenido con ella en todo momento. No podía infravalorarlo. Ni siquiera sabía el porqué, pero no le importaba. No se iba a separar del dichoso papelito en ningún momento.
- ¿U-un… temblor? E-este lugar no se va a venir abajo… ¿v-verdad? – Y aquel había sido su miedo desde que había entrado allí. Aquellas grietas… ¡Pero ella no había notado ningún terremoto! Excepto… aquel cuando aún estaban en su aula de siempre. Era algo mágico o similar, que hubieran acabado allí. O quizá aún estaba soñando y nunca había llegado a tiempo a aquella reunión de amigos. ¿Qué importaba? Aquello era demasiado real, y sentía de nuevo que podría comenzar a temblar en cualquier momento. Incluso se olvidó de que había recogido aquel adorno para el pelo del suelo. No era más que un objeto extraviado. No tenía… importancia alguna.

De momento no quería separarse del grupo. Y simplemente asintió con la cabeza levemente, cuando el resto parecía ponerse de acuerdo. Seguirían… a lo largo del pasillo, ¿verdad?
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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por bread.png el Vie Feb 12, 2016 1:43 pm

#208159

JUNTO A: Kai Tatsuya, Rin, Helena, Kikuri.
Run, rabbit, run. Dig that hole.
DIMENSION A * 2 PISO * PASILLO


You are racing towards an early grave...
- - - - - - - - - - - - - - -

Junto al grupo, pero en su propia burbuja, el muchacho se vio a si mismo más calmado. Sus compañeros por supuesto no eran aquellos que habría elegido para la situación, en el estúpido caso de haber elegido estar ahí, pero sí que servían como un puente con la realidad, con sus voces molestas y sus gestos torpes, con sus preocupaciones... ugh. Eran incómodamente reconfortantes.

Hmf — Un suspiro, algo leve que le permitió descansar los hombros mientras los otros se perdían en sus propias conversaciones. El muchacho bajó la mirada unos segundos, escuchando sin ganas las palabras del grupo, y sin embargo recibiendo la información cual apuntes a tener en mente a futuro, cual precauciones de una construcción llena de trampas y acertijos.

Y así su mente divagaba; todos brindaban información sobre los pasillos, algunos preguntaban sobre sus amigos tal como él mismo había hecho antes. Pero su situación era ciertamente distinta... Ahí, entre el conjunto de estudiantes, James era el único que no encajaba con la idea de ese apoyo fraternal. Era el único que en clases no les dirigía la palabra o con quién habrían intercambiado insultos. Estorbaba. Si bien no para los otros, para sí mismo.

...

Un salto. Una voz inesperada se dirigió hacia él, obteniendo su atención por el significado más que por el locutor – ¿Michelle?¿Sabes algo? Estuvo a punto de saltar, guardando sus palabras en un silencio esperanzado... No pudo evitar el agobio de la respuesta. — No la he visto. ¿Qué te ha pasado, por cierto?... James escondió la mirada. Incluso si la pregunta iba dirigida a él era capaz de sentir la falta de interés. No necesitaba dar detalles, no era necesario explicar nada. Solo una advertencia era suficiente, suponía.

No... Apretó los labios mientras llevaba sus manos a los bolsillos de su chaqueta. Si era honesto prefería evitar el tema... Necesitaba alguna forma de evadirlo y no necesitó hablar para obtener el escape: Kikuri, en su ruidoso ser, había empezado a gritar, a parlotear incoherencias que sobresaltaron al grupo al instante. James había abierto la boca dispuesto a gritarle que cerrara el puto hocico, y sin embargo tragó sus palabras. Una risa angustiada en cambio se escapó de sus labios tras el primer silencio.

- Onii-chan... La has visto, ¿verdad? Sé que la has visto. Ella era... Yo la quería. Tanto que haría cualquier cosa por ella. Incluso... morir. Eso hice, y fracasé... Pero verte así me hace pensar, Onii-chan. Lo que haces no está bien. Debes evitar... la puerta roja. Tras ella... solo se ocultan errores del pasado que nunca debimos ver. La niña del vestido rojo lo sabe... La llave... la tienes en tu bolsillo. Pero quiero que la tires. Hazme caso, Onii-chan. No puede ser bueno...

James llevó una mano a su boca mientras la otra se cerraba en un puño tenso sobre la llave. Sus nudillos blancos de la presión se movían en espasmos nerviosos mientras las ganas de simplemente sentarse en el piso y vomitar le sobrecogían. La voz le había tensado el cuerpo en un escalofrío perpetuo, su respiración se había agitado en ese infierno personal, e igualmente su pulso se desbocaba ante la escena.

Pero no permitiría el pánico. No ahí, no con ellos. El descontrol de los otros le sirvió lo necesario mientras se recomponía. Su cabeza parecía intervenida por la voz que había escuchado —Hah— Rió para sí. Era irónico cómo hace un par de segundos iba a tratar a Kikuri de una loca estúpida y el como ahora se encontraba en la misma situación, al borde de echarse a reír en un espasmo nervioso, asustado, sobrecogido en sí mismo. Y los dibujos... Ni los miró. No tenía valor, ni interés.

Pero las palabras en cambio, ellas resonaban en su cabeza como una celda de la que era imposible escpar.

- Pero verte así me hace pensar, Onii-chan. Lo que haces no está bien.

... Lo sabía, James era perfectamente consciente de eso. Estaba siendo un imbécil, algo más de lo normal. Necesitaba... necesitaba hablar con los otros, al menos para salir de ahí. Lo que sucediera puertas afuera no importaba en esos momentos. Al menos tomar ventaja de la compañía. Era de ciegos ir solo por los pasillos.

- Debes evitar... la puerta roja. Tras ella... solo se ocultan errores del pasado que nunca debimos ver.

... ¿Errores?

- La niña del vestido rojo lo sabe... La llave... la tienes en tu bolsillo. Pero quiero que la tires. Hazme caso, Onii-chan. No puede ser bueno...

James sacudió su cabeza abrúptamente, deseando golpear la pared en rabia. De todas las personas, de toda la gente presente debía ser él quién cargaba con la estúpida llave, que después de todo... ¿Para qué mierda se la había dado... lo que fuese la voz, si luego indicaría que no la usara? ¿Acaso intentaba engañarle?

... Estaba confundido. Pero realmente no tenía más opciones


Hey... — Habló, seco. Acercándose al grupo que discutía sobre Mirai —Veamos dónde están los otros y después busquemos a quién culpar— Si sus palabras parecían en ánimos de calmar la situación,  era su propio desplante cansado el que finalmente vendía la escena. Realmente estaba agotado de todo (de su excesivo miedo, en específico), y aunque prefería guardarse las palabras siguió hablando, resignado —Por las escaleras tampoco deberíamos ir, de ahí donde vine..

Genial, ¿Cómo les explicaba lo de Nidai y Kai?


Pasó saliva —Había... un eh... a corpse you know...— Eso era estúpido. No servía en absoluto. Bufó. —Había un cadáver de una chica o algo y Kai se puso los zapatos de la muerta because she's a goddamn stupid—... Bien podía omitir información —Empezó a actuar violenta y decidí dejarla. No sé qué le pasó pero no me iba a quedar ahí.— Excelente, había hablado de más —...Pero tengo una llave que encontré tirada, no sé de qué es, quizá podríamos buscar a qué puerta le hace. — Eso era suficiente, no necesitaban saber más y estaba compartiendo la información en la misma medida que ellos. No les diría lo de las voces. Tampoco lo de Nidai.

opción escribió:> Compartir su descubrimiento con sus compañeros. Podían ser unos ruidosos e inútiles, pero había que reconocer que su situación era crítica. Debían trabajar juntos.




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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por Angie el Lun Feb 15, 2016 4:18 pm



PEQUEÑO RECORDATORIO TRAS LAS ANTERIORES ACTUALIZACIONES
Spoiler:
- Al final de cada apartado de cada personaje, se deberán elegir una serie de opciones o choices. Todo lo que sea escogido tendrá consecuencias, buenas o malas. Al final de cada actualización se dispondrá de un resumen de las elecciones de cada personaje en el apartado "Fortuna".

- Las actualizaciones, excepto en casos especiales, se darán cada dos semanas. El uso de mini-actualizaciones en caso de eventos especiales o bajo necesidad de intervención directa puede ocurrir en cualquier momento, aunque se buscará dar suficiente tiempo entre cada post necesario.

- En caso de no participar en una de las actualizaciones, el personaje parado entrará en estado "autopilot", lo que significa que su elección de la actualización será elegida al azar mediante un sistema randomizer. Para evitar esto, si resulta algún incidente o razón por la que no se puede postear, enviar un MP a Hemfelt o a mí, o bien ponerse en contacto con alguno de los dos y su personaje será tratado como pequeña excepción a la norma.


Como recordatorio, cuando los personajes se encuentran agrupados en pequeños grupos, se recomienda encarecidamente interactuar con los que se tiene alrededor. No importa el tipo de interacción que se dé. Muchas veces conseguir apoyo de los demás puede conllevar que tu personaje pueda recibir ayuda en un momento crítico. No seas tímido: Inicia una conversación, salva una vida.

Para ello, mediante el sistema de choices, se anima a reforzar la unidad del grupo. No siempre ocurrirá de la misma forma, pero por regla general quedarse en solitario sin haber tenido interacción con nadie, conllevará mayores riesgos para la fortuna de tu personaje.
 






DIMENSIÓN A
PISO 1PISO 2
Ito, Kikuri
Lane, James
Mitsukuri, Helena
Nakae, Rintaro
Tatsuya, Kai



Kikuri I
- ♪ Si la salida hacia un lugar mejor quieres hallar ♪
- ♫ La puerta roja debes atravesar ♫
- ♪ No seas tímida, mira por dónde vas ♪
- ♫ Si en la niebla no quieres acabar ♫

- ♪ Onee...chan... ♪

Con las últimas notas de la canción, el silencio volvió a llegar de nuevo, con un nuevo detalle que se pudo notar a pocos centímetros del pie derecho de Kikuri. Una llave vieja reposaba junto a sus zapatos. Cubierta de polvo, excepto en la empuñadura, como si hubiera sido tomada por alguien instantes antes. ¿Estaba ahí hacía un momento? No podía saberlo. Probablemente nadie a su alrededor podía saberlo. ¿Importaba acaso? Probablemente pensaban ya que estaba loca, por el momento por el que acababan de pasar. Pero aquellos dibujos... y aquellas voces... ¿Qué significaban?

Consideró algunos detalles seriamente. Niños sin ojos, la muerte, la niebla, la puerta roja... ¿Qué pensaba la propia Kikuri de aquella canción? ¿Eran desvaríos de los niños muertos? Al menos, ahora podía pensar con claridad, o al menos intentarlo. Las voces se habían callado. Los dibujos seguían allí. Aquellos dibujos siniestros de formas psicodélicas, con poco sentido. Puede que hubiera visto bastante cine de terror, y que por ello pudiera atar algunos cabos. Si no fuera porque aún recordaba las oscuras estrofas. Y porque aquello no eran efectos especiales. ¿Lo eran? Eso y que parecía que cada cual parecía estar viendo tramas diferentes.

Sí, eso sería. Mantén la calma, Kikuri. Aún no estás loca. O quizá era eso lo que la chica quería repetirse a sí misma mentalmente...



> Tomar la llave del suelo. ¡Un punto clave del asunto! Y además, utilizada recientemente. Podían compararse con cierta sección del dibujo. Juraría que... incluso... aquella llave que había dibujada en un rincón, era la misma. Colocar la susodicha llave al lado del dibujo, serviría para poder comparar bien, pues no había mucha luz.

> Intentar convencer al grupo de elegir un nuevo camino que recorrer. Una sugerencia hacia los mismos podía ser elegida: Hacia el fondo del pasillo, utilizar uno de los maderos para atravesar el abismo, o bien volver por donde había llegado inicialmente por las escaleras.

> Guardarse la llave y proseguir con la investigación. Incluso excusarse para buscar aquella puerta roja. ¿Qué miedo podía tener? Ya estaba escuchando voces satánicas en su cabeza. Peor de lo que estaba no iba a acabar.



James Lane
A pesar de todos sus increíbles descubrimientos, ¿se podía decir que era suficiente? ¡Había hecho muchas cosas! Y exponiéndose, que no era poco. Aún recordaba las patadas de la inútil de Kai. ¿Quién sino habría caído en una trama como aquella? Y todo cuanto tenía era... una llave, unos pocos recuerdos, un grupo de gente asustada y la voz de un fantasma. Menuda fiesta, ¿eh?

La puerta roja parecía ser lo más intrigante y... ¿la única pista? Aquellos dibujos de las paredes no podían ser sino basura de algún bromista. ¿Y Kikuri sobreactuando de aquella manera? No era la primera vez que venía con sus... juegos sobrenaturales. Lo más probable era que estuviera bromeando. La incógnita, sin embargo, seguía en aquella voz que había escuchado instantes antes. Hasta que...

- Onii-chan... ¿Por qué? ¿Qué estás... haciendo? Creí que... podía confiar en ti... Por favor, no les digas nada más de la llave... Quiero que sea un secreto entre tú y yo... ¿Tanto... estoy... pidiendo? No... importa... No te juzgaré por ello, Onii-chan.

Y tan rápido como había hecho aparición... Desapareció. Pudo sentirlo. Aquella voz se había llevado algo consigo, además del eco que la misma provocaba. ¿De verdad sonaba dentro de su cabeza? Lo importante era que... a pesar de lo que había hecho, ahora iba a quedar como un hipócrita mentiroso. La llave ya no estaba en su bolsillo. Y para colmo, había perdido totalmente el hilo de lo que estaba pensando. Irremediablemente, tenía que trabajar con los demás. Pero aún sentía que lo mejor que había hecho era guardarse unas pocas pistas para sí. Lo mejor que podía hacer era...



> Fingir que nada de lo que había dicho pudiera dejarlo en evidencia. Nadie necesitaba utilizar aquella llave. Si alguien preguntaba, lo mejor sería ir en otra dirección. O incluso sugerir que volvieran por dónde él había llegado. No era necesario buscar la puerta de la que aquella voz le había hablado. Pues no existía.

> Apartarse un poco del grupo e intentar, con cuidado de que nadie le viera, hablar de nuevo con aquella voz. Aquella llave debía ser una pista importante . Y había que intentar recuperarla. Por supuesto, con discreción.

> Ignorar por completo lo que acababa de ocurrir, y centrar su atención en... aquellos dibujos de las paredes. Tenía que comprobar el tacto, también, por si estaban frescas. La voz que le había hablado era infantil, al igual que aquellos dibujos. ¿Guardaban algún tipo de relación?



Helena Mitsukuri
Era... difícil pensar con la mente fría. Grietas por todas partes. Dibujos en las paredes. ¿Por qué Kikuri estaba tan alterada? ¡No había nada que la asustara más en aquel momento! Pues podría ser otro de aquellos niños, como el que... había terminado con la vida de Tomoyo. Porque estaba muerta, ¿verdad? Sí, Helena la había abandonado, y solo por ello, ese pensamiento jamás se iría. Todavía estaban aquellos escalofríos que recorrían su cuerpo. Y todo había comenzado hacía relativamente poco. ¿Por qué? Ni la fría lógica que solía utilizar, servirían. Si bien, podía ser todo cosa de Kikuri. ¡Aquella loca debía ser la única buscando nuevas maneras de asustarlos! ¡No había nada en aquellos dibujos! Ni voces... Ni nada de nada.

Una nueva sensación, del mismo modo que había ocurrido previamente con Tomoyo, recorría sus pensamientos. Aquellos dibujos eran... peligrosos. ¿Pero solo eran dibujos? ¿Y esa sensación de cansancio que había llegado a ella de repente? Era casi como si quisiera ponerse a dormir. ¡Pero no podía! Las personas a su alrededor, habían mencionado temblores. Quizá era demasiado arriesgado... ¿Podía superar ese sentimiento?

Pero especialmente ahora que finalmente se habían agrupado, ¿debía intentar conseguir cierto orden en el grupo? ¿Buscar armonía? No, quizá era el agotamiento, que junto a la angustia de haber estado demasiado tiempo en aquel lugar, habían acabado con sus energías. Sostuvo un poco más aquel hallazgo que localizó instantes antes. No debía desprenderse de él, así como hacía con el trozo de muñeca de aquel extraño ritual. ¿Podía decirse que ambos objetos estaban relacionados? No. La relación estaba más bien en el deseo de no desprenderse de ninguno de los dos. ¿O no era así?



> Dedicar atención a los dibujos que todo el mundo parecía estar observando. Si Kikuri estaba reaccionando de aquella manera, alguna razón habría. Ahora bien... ¿Estaba bien todo aquello? Especialmente sabiendo que había entes sobrenaturales por allí.

> Culpar a Kikuri, y detener aquella broma absurda. Todo el mundo, ella incluida, estaban suficientemente cansados de aquel lugar. ¿Por qué hacer la estancia más insoportable todavía?

> Ceder un poco ante el cansancio y buscar algo de paz en un rincón del pasillo, mientras el resto hacía su investigación. Demasiadas emociones fuertes, Helena. Descansar un poco es todo cuanto necesitaba.



Rintaro Nakae
Una salida... Si tan solo fuera tan fácil. Aquellos pasillos tan solo albergaban incredulidad en su inmensa oscuridad. No había salida aparente. Ni las ventanas parecían ser una vía de acceso. ¿Realmente había algún tipo de pista que pudieran seguir? Era difícil de creer, pero el chico jamás perdió la esperanza, a pesar de las terribles cosas que había visto. Seguía buscando calmar a todos, y mantener el grupo unido. Pero había algo... que lo distraía. Por completo. Sin excepción alguna en ninguno de sus segundos. Estaba seguro de que... estaba viendo una chica. ¡Él sabía de aquellas cosas! ¡Aquella era una chica! De largos cabellos y aspecto intrigante. Si no fuera porque estaba envuelta en luz.

Era un fantasma, ¿verdad?

La había visto un par de veces. Incluso tres. La primera, había sido al dirigir su mirada al otro lado del pasillo. Y por ello, había comunicado al resto que no debían seguir por allí. No era una buena idea. Pero... también apareció un par de minutos después, asomando su pálido rostro por una de las destartaladas ventanas que comunicaban con las aulas. Y por último, y más para su sorpresa, apareció cerca de Helena y Kikuri, mientras éstas estaban hablando, contando sus experiencias en aquel oscuro lugar. Incluso se acercó a los dibujos. Por supuesto, no mediaba palabra. Pero seguía allí. Casi impaciente. Y estaba mirándolo a él. Pasó realmente cerca de Kikuri una vez, que casi pudo verse su cabello ondear con el impulso que hizo su movimiento. ¿Los fantasmas hacían esas cosas? No, pero ellas no parecían... estar percatándose de su presencia. ¿Acaso sólo podía verla él mismo? Era inquietante, de nuevo. Quizá era momento de... hacer algo. ¿Y si era peligrosa?



> Alertar a los demás de la presencia de un... ente, cerca de ellos. ¡Definitivamente era peligrosa! Debían hacer algo. O bien alejarse. No quería que les ocurriera nada malo.

> Ignorar la presencia por completo, y hacer que los demás fijaran su atención en otro tipo de cosas. ¡Como aquellos dibujos! Kikuri había visto algo raro en ellos. Seguro que eran importantes. ¿Por qué estaría asustada de unos dibujos?

> Intentar establecer contacto con... la chica. ¡Quizá era amistosa! Además, se la veía tímida. ¡Ni siquiera a las muertas hay que juzgarlas! Seguramente era un amor de persona. O... un amor de fantasma. Qué cosas más raras.



Kai Tatsuya
Una reunión en el pasillo. Eso es todo cuanto podría tranquilizar a cualquiera que desease abandonar un lugar tan inmundo como aquel. El olor era... wow, insoportable. Kai no se había percatado de ello hasta el momento. O bien todo lo que había pasado, había mantenido su olfato fuera de juego, porque aquello era difícil de ignorar. Sin embargo, aquello era... sí, extraño. Porque no, no era el olor lo que llamó la atención de Kai en ese instante. Si bien casi sentía que podía volverse loco... aquello... ¿Era una voz?

- Nyuuu... Nyuuu... Nyuuu... Nyuuu...

Aquella voz era completamente inconfundible. La había escuchado tantísimas veces durante los entrenamientos de baloncesto, que hasta se había acostumbrado a tener siempre aquella voz junto a ellos durante los mismos. Además siempre había una razón, cuando se ponía a tararear esa pequeña melodía improvisada. Bueno, improvisada. Era simple, pero efectiva. Y cuando estaba contenta, era eso lo que se escuchaba. Soniditos que ella misma parecía creer que nadie escuchaba, pero los cuales era inevitable oír. Se trataba de la voz de Sakura. Y sonaba realmente cerca. ¿Estaría haciendo aquello para evitar pasar por el miedo atroz que causaba aquel lugar? Si así era, quizá... debían ayudarla.

¿Pero acaso era posible? Escuchaba aquella voz, sí. Pero provenía... del otro lado de la pared, o algo así. Sí, aquella pared que tanta atención estaba atrayendo, debido a los dibujos infantiles que tenía sobre su superficie. No se escuchaban de manera perfecta, pero estaban allí. Probablemente, si se acercaba un poco a aquella pared... podría identificar todo mejor. ¡Podría hasta haber una habitación oculta! ¿Y si Sakura realmente se encontraba detrás?



> Acercarse a la pared, en busca de la fuente del tarareo de la chica. Podría ser una entrada a algún otro sitio, y con los dibujos intentaban engañarlos. Acercar el oído a la pared podría confirmar aquello.

> Ignorar completamente la voz. Sakura... aunque costase admitirlo, aquel terremoto habría acabado con una chica tan delicada como ella. Pudo ver cómo se hundía en el oscuro suelo. Lo mejor sería simplemente... velar por su alma mentalmente.

> Buscar una forma de rodear aquella pared. Probablemente siguiendo el pasillo. Aquello era una escuela, y era muy fácil que detrás de aquella pared hubiera algún tipo de aula. Una de las puertas cercanas dejaría ver al otro lado.


Mapa del Piso 1



DIMENSIÓN B
PISO 1PISO 2
Abadeer, Marceline
Hayashida, Saneatsu
Komatsuzaki, Mirai
Nunotaba, Ruri
Sonoda, Haruichi
Yamaoka, Michelle



Saneatsu Hayashida & Mirai Komatsuzaki
Sus ojos estaban fijos en rostro de la persona que tenía sujeta del cuello con sus manos. Sí, ese supuesto compañero de clase. ¿Sólo compañero de clase? Tal vez hasta le tenía otro tipo de aprecio. Saneatsu se encontraba tranquilo, oprimiendo cada vez con más fuerza el cuello de Mirai, que no parecía oponer resistencia alguna.

¡Pffft! Ni si quiera intenta defenderse. Es patético. ¿Cómo has podido ser amigo de alguien tan débil? Ya tenían razón aquellas personas. —Una vez más aquella voz, que no era otra que la suya propia, volvía a resonar en su cabeza. ¿En qué estaría pensando Mirai? ¿Iba a dejarse matar? No, no podía hacerle aquello. Era injusto. Era injusto acabar con alguien que no tenía el valor suficiente como para defenderse, como para lugar por su vida. Nuevamente, Saneatsu detuvo la opresión en el cuello de su amigo, dejando que su mirada terminara perdida en algún punto del oscuro pasillo.

Mirai no podía hacer nada más que respirar con dificultad, puesto que la fuerza que había ejercido el otro le había dejado bastante adolorida la zona, impidiendo que el aire alcanzara normalmente sus pulmones. ¿Así iba a morir? Realmente lo tenía merecido, a fin de cuentas fue él mismo quien metió a sus compañeros en ese lugar. ¿Mantener una amistad para siempre? Ni si quiera se hablaba con la mayoría de los que asistieron, y muchos pensaban y le echaban en cara algo que él mismo reconocía: que era un bueno para nada y un cobarde inútil. Sí, merecía morir. Merecía morir por haber arrastrado a gente inocente a una escuela que probablemente termine siendo también su tumba. ¿Cuál sería su lugar ahora? ¿Iría al cielo? No, imposible. No dejarían entrar a una persona incapaz de hacer nada por nadie, todo por ser tan débil. Acabaría en el peor de los infiernos, si eso que estaba pasando no era suficiente infierno.

—Trató de decir algo, pero las palabras no le salían, ya fuera por la dificultad y el dolor que estaba sintiendo, o porque no tenía valor de parar a su amigo. Porque sí, a pesar de lo que estaba haciendo, seguía siendo su amigo. Ni si quiera gritaba del daño que pudiera estar sintiendo. ¿De qué le serviría? Esto iba a acabar pronto, puesto que Saneatsu comenzó a apretar de nuevo tan pronto como encontró la mirada de Mirai, una mirada que pedía a gritos que le quitara la vida.

Terminará pronto, Mirai. —Fue lo último que dijo, casi en un susurro, antes de finalmente ejercer la presión que faltaba para que el otro chico dejara de respirar. Para siempre. Saneatsu se quedó contemplando el ahora inerte cuerpo del joven, completamente inmóvil, aunque esbozando una macabra sonrisa en su rostro— Haha… ¡AhaHAaHAhAHAHAhA! —Rió de forma bastante estridente, a la vez que apartó de su camino a Mirai con su pie. Por fin había terminado con ese patético personaje. Lo merecía de verdad.







Haruichi Sonoda
¡Qué felicidad! Todo se había convertido en una emotiva reunión de amigos, intercambiando información que, a pesar de no ser buenas noticias la mayoría de las palabras que intercambiaron, era algo que añoraba bastante después de haber pasado unos momentos más intensos que las llamas que lo rodearon en esas oscuras escaleras.

Sin embargo, la preocupación comenzó a invadirlo de forma inesperada. ¿Qué había sido de Adachi, por cierto? Ahora que se daba cuenta, del otro lado de la ahora derrumbada barricada sólo había vuelto Marceline. ¡Pobre Adachi! Apenas pudo ver lo que pasó al otro lado, y cuando las mesas mal colocadas desaparecieron, su compañero ya no estaba allí… ¿Sería buena idea ir a buscarlo? ¡Quizá huyó por las escaleras y está en el piso de arriba! Pero… Haru ya se había propuesto seguir a Michelle. ¿Qué tal un cambio de planes? Aunque era Michelle, seguramente no le iba a gustar la idea de ignorar lo que ella misma había propuesto.

Un momento. ¿Qué era ese ruido? ¿No lo había oído hacía un rato? Sí, el rebotar de una pelota de baloncesto. Pero cada vez se oía más de cerca. No, aquello era una locura. Estaba llevando su afición demasiado lejos. ¿Cómo iba a estar siguiéndole un balón?

- ¡Onii-chan, atrápala!

Fue lo que pudo escuchar un segundo antes de que una pelota de baloncesto golpeara su cabeza. ¿Había caído del techo? A juzgar por la zona de la cabeza en la que había impactado, así parecía.



> ¿De dónde demonios había caído? ¿Un fantasma? Quizá lo mejor era preguntarle a Ruri, seguro que ella sabía algo. Entendía de esas cosas tanto como Rin entendía de mujeres.

> Poner su cabeza a pensar. Si la pelota cayó de arriba, y Adachi estaba en las escaleras y ya no está… ¿Habrá sido Adachi el que haya tirado la pelota? ¡Seguro que quiso gastarle una broma! Tenía que subir al piso de arriba para encontrarse con su amigo y devolverle el susto.

> El mero hecho de que el mundo parecía estar en su contra, lo hizo pensar de manera irracional. Michelle. Michelle tenía la culpa. Y debía, por ello, culparla a ella del golpe que acababa de recibir. Probablemente no tenía razón, pero serviría, al menos en parte, como desahogo para volver a pensar con la cabeza fría.



Michelle Yamaoka
La montaña rusa de emociones en la que estaba montada Michelle parecía que terminaba finalmente su recorrido. ¿Qué tranquilidad, no? Después de un emotivo discurso, abrazos, muestras de afecto… tenía un extraño sentimiento encerrado en su interior. ¿Culpabilidad? ¿Era posible que algo le hubiese sucedido a Mirai? Estaba con su… novio homosexual, o algo así diría Michelle si estuviese completamente en sus cabales. ¿Por qué se sentía tan preocupada, entonces? Haru estaba bien, no se convirtió en pollo asado, y ahora se había unido al grupo su querida Marceline. ¿Qué más podía pedir, aparte de un lavado de cara?

Por supuesto, no unas tijeras. ¿Qué era aquello que había golpeado su pie? Decidió fijarse un poco más, y resultó ser un objeto que había visto nada más caer en este pútrido lugar. ¡Aquellas eran las tijeras con las que había intentado matar a Mirai! Éstas captaron su atención por unos instantes, y comenzó a recordar lo sucedido hacía un rato, haciendo que ese sentimiento de culpa creciera cada vez más. ¿De verdad hizo bien en dejarlo atrás? ¡Aún estaba a tiempo de hacer algo! Aunque… a fin de cuentas, el grupo ya había acordado ir a buscarle. ¿Pero llegarían a tiempo?

La joven barajó varias posibilidades durante un buen rato. Había… bastantes cosas que podría hacer.



> Ignorar las tijeras, cualquiera se fiaba al cogerlas nuevamente. ¿Y si le daba por apuñalar a sus compañeros? ¿O comenzar a cortarlos a lo Kill Bill? No, definitivamente no era una buena idea.

> Coger las tijeras e ir a buscar a Mirai. Ese sentimiento de culpa la estaba carcomiendo por dentro, y una dama como Michelle no podía ir por esos pasillos sin ninguna clase de protección. Esas tijeras serían útiles. Parecía que podían cortar una pared nada más viendo el filo.

> Preguntarle a Ruri qué hacer. La aparición de aquellas tijeras fue muy inesperada, y ni si quiera vio lo que las llevó ahí. Seguramente ella sabría algo.




Marceline Abadeer
Quien le iba a decir que después de ese duro encuentro con seres del más allá podría alcanzar tanta paz. No se escuchaba nada más que el rebotar de una pelota de baloncesto, ¿pero qué importaba? El reencuentro con sus compañeros era mucho más importante que cualquier otra cosa en esos instantes. Además sentía que estaba segura, gracias al amuleto que había cogido. ¿Sería verdad lo que contaban las leyendas de que esos amuletos ahuyentarían a los malos espíritus? A fin de cuentas, ella era la única que había logrado… huir, por decirlo de algún modo, y tras coger el amuleto, la barricada se derrumbó. ¿Coincidencia?

¿Y qué era ese tintineo que sonaba tan de repente? Provenía de las escaleras, del lugar del que acababa de volver. También notaba una sensación extraña en el bolsillo que contenía el pequeño talismán. Notaba cierta calidez. ¿La estaba llamando? A juzgar por el sonido, era como si estuviera alertándola de algo. Diversas dudas surcaron su mente, ¿podrían escuchar esa especie de llamado los demás? Aún así, la atención de Marceline se centró finalmente en esas escaleras. Tras todo lo sucedido, sabía que guardaban algún secreto.



> Ir al piso de arriba. El talismán no podía equivocarse. La había protegido de los fantasmas, seguro que estaba tratando de comunicarse con ella de algún modo para guiarla hacia una zona segura. Tal vez algo estaba por venir.

> Preguntarle a Ruri acerca de los talismanes. Aquella mujer le había advertido que no se deshiciera del amuleto para nada. ¿Sabría más cosas? Tal vez podría ayudarla a tomar una decisión. No quería que nadie estuviera en peligro.

> Compartir lo sucedido con los demás. ¿Escucharían ellos también el sonido de aviso? Tal vez entre todos llegaran a una conclusión y decidieran hacia dónde encaminarse, a pesar de haber acordado algo ya.


Mapa del Piso 1



DIMENSIÓN #
Ito, MizukiNiiya, Adachi
Rice, CasperSonoda, Tomoyo



Casper Rice & Tomoyo Sonoda
La oscuridad sinuosa impenetrable. Una metáfora cambiante, pero a la vez permanente. ¿No era sino bella la ironía? Sí, casi lo era. El chico, por un lado, acababa de ver una figura escalofriante delante de sus ojos, una niña de vestido rojo que parecía traer la muerte con la mirada. Por otro lado, la chica había sido arrastrada hacia un foso sin fondo, con una pierna atada mediante una cuerda. Pierna que había acabado en bastante mal estado y tan solo traía dolor con el movimiento. Todo ello es incluso más difícil, sabiendo que apenas se puede caminar con normalidad. Y menos aún, correr.

Huesos, era todo lo que se podía ver en el suelo. Y oscuridad. Aunque había... dos figuras más, a pocos metros de donde se encontraban. ¿Podía ser cierto? ¿Sus ojos no los estaban engañando? No, se trataba de Mizuki y Adachi. ¿Cómo era que ellos habían acabado allí abajo también? ¿Abajo? ¿Arriba? Todo parecía apuntar a que se trataba de abajo, a juzgar por las numerosas humedades del lugar, y que éste era muchísimo más frío.

No era solo aquello. Había... algo más. Cuatro entradas. Norte, sur, este y oeste. Pero todas ellas tenían el mismo mal aspecto. Y sangre. Mucha sangre. Y no toda ella estaba coagulada. Había sangre fresca. Y... trozos de carne. ¡¿Qué tipo de criatura viviría en aquel lugar?! ¿Fantasmas caníbales? Una cosa estaba clara, y era el hecho de que, fuera lo que fuese, disfrutaba despedazando todos aquellos... cuerpos. Porque sin duda eran, o más bien habían sido, seres humanos.

Quizá pudiera parecer buena idea el hecho de acercarse a los otros dos compañeros, que reposaban en el otro extremo de la sala, pero había algo... nuevo. Algo se movía ruidosamente desde el otro lado de una de las entradas. Parecía estar arrastrando algo. Algo realmente pesado, que como mínimo iría destrozando el suelo. Y no hacía falta verlo para saberlo.

Aquello era PELIGROSO. Gruñía. Y se escuchaba su respiración cargada. A juzgar por el sonido, era enorme. Realmente grande.

Pisadas. Pisadas fuertes e irregulares. Pero pesadas. Como si al menos media tonelada compusiera aquel cuerpo extraño. ¿Buscando algo? Casi lo parecía. Eran pisadas inquietas. Y esa cosa que arrastraba... sonaba blando y frágil. Un cuerpo. Esa cosa estaba arrastrando un cuerpo. Y se estaba acercando. Lentamente. Pero se acercaba.

Si bien era normal para alguien asustado el hecho de ahogar un grito, los instintos más básicos alertarían de lo más obvio. Había que buscar un escondite. Por supuesto, podían ponerse de acuerdo o no. Aunque lo más importante parecía ser... el hecho de que debían permanecer en silencio. Esa cosa, probablemente los escucharía.




> Alertar a los otros dos de que algo se estaba acercando, pero sin alzar la voz. Definitivamente era algo peligroso, pero nadie querría que alguien saliera herido de aquella situación. Utilizar las grandes masas de carne de un lado como barricada visual parecía ser una gran idea.

> Alejarse de la entrada más cercana a Adachi y Mizuki. La fuente del ruido era más cercana por allí. Y por ello, utilizando la distancia como ventaja, lo óptimo era aprovecharse de la inmensa oscuridad del lugar y ocultarse en la esquina de la habitación, lejos de la puerta.

> Correr tan rápido como se pudiera, por la puerta contraria. En aquella dirección no se escuchaba más que el sonido del viento. Lejano, sí. Pero viento. ¿Una salida? ¿Era aquello posible? Lo importante era dejar aquella habitación sangrienta atrás. Cuanto antes. Esa cosa probablemente no correría demasiado rápido. Si se alejaban, estarían seguros.

> No moverse un centímetro del lugar en el que se encontraban. Como mucho, utilizar unos pocos huesos que se encontraban cerca del lugar... y ocultarse bajo los mismos. Con la ventaja de la oscuridad, tan solo parecerían unos pocos huesos. Aunque claro... si aquella cosa les pasaba por encima... podrían estar acabados.




Adachi Niiya & Mizuki I
Cuatro paredes, encerrando entre ellas el olor más insoportable de todos, acompañado de una nauseabunda imagen. Cadáveres por todas partes. Algunos resecos como si llevaran años allí. Pero otros tantos recientes... recién despedazados. La versión sombría del premio de un asesino en serie. O también la escena que escandalizaría a cualquier persona normal. Si bien aparecer en aquel lugar sería una desagradable sorpresa para cualquiera, más lo sería cuando, inesperadamente, la acústica del lugar era mucho más perfecta de lo que parecía.

Tan pronto como Adachi alzó la voz, bien por sorpresa propia o por la forma en la que su compañera de clases se había sobresaltado, un espeluznante gruñido, acompañado de un golpe seco, inundó las cercanías. No había sido una opción tan inteligente como la de Mizuki, que apenas provocó sonido con su susurro. Lo importante era, algo se había percatado de que se encontraban en aquel lugar, incluso... provocando cierto temblor.

Se acercaba. Y no parecía haber venido a hacer amigos.

Sus pisadas sonaban, junto a otro ruido extraño, difícil de interpretar. Probablemente arrastraba algo consigo. En uno de sus torpes movimientos, algo cercano al techo se tambaleó. Y cayó. Uno de aquellos cuerpos que se encontraban alrededor. Y uno reciente.

El sonido rasgó el aire, al tiempo que el cadáver vestido con un uniforme escolar se desplomaba, trayendo la mala suerte consigo. La caída no trajo sino un sonido de salpicadura, siendo ambos chicos los que la pudieron escuchar de cerca, pues acababan de quedar pringados de un líquido espeso y sucio. Una mirada bastaría para reconocerlo. Era sangre. Y en suficiente cantidad como para pensar que la fuente no habría podido sobrevivir ni aunque hubiera tenido la más remota posibilidad.

Incluso si la impresión era difícil de superar, y a sabiendas de que aquella cosa enorme, fuera lo que fuese, probablemente se estaba acercando gracias al alboroto provocado, no quedaba otra que tomar una decisión rápida. ¿Esconderse? ¿Correr? En mitad de la decisión, dos siluetas más pudieron verse. Tomoyo y Casper. Dos compañeros más de clase. Pero no había momento que perder, incluso si no se ponían de acuerdo con sus decisiones. Era momento de actuar.




> Huir a través de la puerta por la que aquella cosa se estaba acercando. La parte exterior era mucho más oscura, detrás de aquel enorme umbral. La verdadera pregunta era, ¿daría tiempo a ocultarse antes de que la amenaza llegara? Desde luego era un mejor lugar que quedarse dentro, completamente vulnerables.

> El suelo estaba cubierto de todos aquellos huesos. ¿Merecía la pena intentar huir? Quizá esconderse sería una buena opción. Enterrar sus propios cuerpos bajo el manto óseo, y rezar para que la amenaza pasara rápidamente.

> Existía una pequeña barricada de carne fresca a un lado. Lo suficientemente grande como para poder ocultarse tras la misma, y de la visión del umbral de la puerta. Esperar tras la misma en silencio, intentando no cometer el mismo error de instantes antes sería lo mejor.

> Correr lo más velozmente posible, en dirección a la puerta más alejada de la fuente del ruido, justo en la dirección en la que sus dos compañeros se hallaban. Lo importante era abandonar la habitación antes de que esa "cosa" llegara. Porque... sí, llegaría.








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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

Mensaje por bread.png el Miér Feb 17, 2016 3:58 pm

#208159

JUNTO A: Kai Tatsuya, Rin, Helena, Kikuri.
choose your own ground
DIMENSION A * 2 PISO * PASILLO


Is a man who chooses to be bad perhaps in some way better than a man who has the good imposed upon him?
- - - - - - - - - - - - - - -


Con fuerza, su puño se cerró sobre sí mismo, las uñas clavándose en la palma ahora vacía del muchacho. Hasta entonces no había percibido la desesperación con la cuál se había aferrado al objeto, y el ser repentinamente consciente había sido también un despertar de su estúpida reacción, notando el como sus nudillos se sentían adormecidos tras la presión liberada mientras su mente se llenaba de ideas ajenas.

- Onii-chan... ¿Por qué? ¿Qué estás... haciendo? Creí que... podía confiar en ti... Por favor, no les digas nada más de la llave... Quiero que sea un secreto entre tú y yo... ¿Tanto... estoy... pidiendo? No... importa... No te juzgaré por ello, Onii-chan.

James mordió su labio, molesto consigo mismo y su actuar. Hablar había sido una idiotez, una acción impropia para su personalidad y que por cierto, le había llevado a perder la única ventaja con la que contaba hasta el momento ¿Qué tan ingenuo fue de su parte creer que serviría de algo el compartir la información? En especial considerando que sólo él escuchaba la voz. Hmf. El fantasma tenía buen gusto en eso, al menos.

Ugh — Se quejó, buscando de forma evidente algo en sus bolsillos en la misma sorpresa de antes, proyectada con la intención de hacerle entender a los otros la situación —Bueno, la tenía... ¿Creo que se me ha caído? Debió ser cuando bajaba o algo— Y la mentira, haciendo de aquel truco del estúpido fantasma algo satisfactorio para un humano; a cualquiera podría pasarle, el perder el objeto sin cuidado.

De modo que simplemente montó un escenario; si tenía suerte la estúpida llave podía seguir en algún lugar cercano y por ello no necesitaría desmentirse, quizás incluso podrían empezar a moverse como grupo para buscarla, y sin embargo... Las palabras del fantasma le seguían en la misma forma de antes, dejándole un gusto extraño en la boca.

Miró los dibujos. El  hecho de la voz llamándole hermano le desconcertaba un poco, obligándole a pensar en su propia familia que esperaba por su llegada terminado el semestre escolar. El joven bajó un poco la mirada mientras fruncía el ceño, regresando su atención el suelo en busca de la estúpida llave mientras sus pensamientos seguían divagando en sus hermanos menores. Cuando regresara se encargaría de mejorar su relación, al menos un poco.
> ... ¿Ser racional? No hablaría del fantasma, mucho menos sobre la desaparición de la estúpida llave.




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Re: 『Corpse Party: New Generation 』【ROL 】

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